La Audiencia investigará a “Anboto” y a otros diez etarras por el asesinato del juez Querol

Pedraz admite a trámite una querella de Dignidad y Justicia y reclama a las Fuerzas de Seguridad que identifiquen “nombre a nombre” a la cúpula de ETA en 2000, cuando se cometió el atentado

La ex dirigente de ETA Soledad Iparraguirre, "Anboto", en un juicio en la Audiencia Nacional
La ex dirigente de ETA Soledad Iparraguirre, "Anboto", en un juicio en la Audiencia Nacional FOTO: Fernando Alvarado EFE

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz investigará a Soledad Iparraguirre, alias “Anboto”, y otros diez etarras de su antigua cúpula, por su supuesta responsabilidad en el asesinato del magistrado del Tribunal Supremo José Francisco Querol el 30 de octubre de 2000 en Madrid. El magistrado ha admitido a trámite la querella interpuesta contra ellos por Dignidad y Justicia (DyJ), que preside Daniel Portero, y ha ordenado ya las primeras diligencias solicitadas por la asociación de víctimas.

Además de “Anboto”, entre los querellados figuran el ex jefe “militar” de ETA Javier García Gaztelu, “Txapote”, Juan Antonio Olarra Guridi; Ainhoa Mugica; Mikel Albisu, “Mikel Antza” (que mañana declara como imputado por el asesinato de Gregorio Ordóñez), y Juan Carlos Iglesias Chouzas, “Gadafi”. Todos ellos tendrán que declarar en relación a estos hechos.

Pedraz quiere que la Policía y la Guardia Civil le informen de quién componía la cúpula de mando de la banda terrorista en las fechas del atentado con coche bomba -en el que también fueron asesinados el chófer y el escolta del magistrado-. En la resolución -adelantada por El Mundo-, el instructor se refiere expresamente a que quiere saber la “composición, nombre a nombre, de toda la estructura de mando de ETA, intermedia y superior y de la propia ZUBA o Comité Ejecutivo” en esas fechas.

Del mismo modo, solicita a los agentes que identifiquen “los distintos aparatos en los que cada uno de los querellados se integraba al momento de los hechos” y los correspondientes “subaparatos” y sus integrantes, “con especial interés en los aparatos militar, político y logístico o aparato por medio del cual e independientemente de su denominación se hubiese dado cobertura y soporte efectivo al comando Madrid posibilitando la presencia clandestina efectiva y su operatividad criminal”.

La introducción clandestina de los explosivos

El juez de la Audiencia Nacional encarga también a la Policía que le precise quiénes componían el “comando Madrid” en el momento del atentado, así como las “altas y bajas a lo largo de los años 1999 y 2000″, especificando si los etarras que estaban integrados en el mismo -Ana Belén Egüés, Iván Apaolaza y Juan Luis Rubenach, o cualquier otro miembro de ETA presente en esas fechas en Madrid- “tenía la designación jerárquica como “segundo al mando” o “lugarteniente” de Gorka Palacios, quien fue responsable del sanguinario “comando”.

Entre la información que pide Pedraz a la Policía se incluye la identificación de los mandos principales e intermedios del “aparato logístico” de ETA (sobre todo quién era su responsable y su mano derecha) implicados “en la consecución y exitosa introducción clandestina hasta Madrid de la gran cantidad de explosivos” que se utilizaron en el atentado con coche-bomba.

Los agentes también deberán poner en conocimiento del magistrado la estimación del número de personas que colaboraron con ETA en las fechas del atentado en tareas de información y vigilancia y el “modus operandi” de los mecanismos internos de la cúpula etarra y de la toma de decisiones en su comité ejecutivo “en relación a los criterios de suministro de armas y materiales”. Y en particular, esclarecer cómo se transmitían a los “comandos” las “instrucciones, órdenes y directrices” de la cúpula de ETA y de qué manera se articulaba la petición de “material” para atentar de los terroristas.

Además de la comunicaciones entre el “comando” y la cúpula etarra, Pedraz encarga un informe policial que detalle el desplazamiento a Francia de Ana Belén Egüés y otros dos integrantes del “comando Madrid” (a quien pide identificar) en octubre de 2000 para reunirse con “Txapote”, Olarra Guridi y Ainhoa Múgica, jefes del “aparato militar” de ETA.

El instructor quiere examinar también un “listado completo de todos los atentados perpetrados durante el periodo que duró el dominio del ZUBA o Comité Ejecutivo de ETA” mientras los etarras querellados pertenecieron a él y la relación de atentados del “comando Madrid” en ese periodo.