«Un ataque directo a la dignidad de las víctimas del terrorismo»

Los homenajes a Henri Parot y otros etarras indignan al PP y a asociaciones de afectados por la violencia de la banda

Un momento del homenaje a Parot, «Peixoto» y «Arbe» celebrado en la localidad guipuzcoana de Mondragón el pasado viernes
Un momento del homenaje a Parot, «Peixoto» y «Arbe» celebrado en la localidad guipuzcoana de Mondragón el pasado viernes FOTO: H.Bilbao Europa Press

En el País Vasco y Navarra despidieron 2021 con homenajes a etarras, incluido Henri Parot, «Unai», el mayor criminal de la banda terrorista –con 39 asesinatos en su haber–, lo que ha indignado a asociaciones de víctimas pero también a formaciones políticas tradicionalmente beligerantes contra estos actos como el Partido Popular, Vox o Ciudadanos.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional se opuso a prohibir diversas citas convocadas por la red de apoyo de presos de ETA, Sare, como la prevista en Arrasate-Mondragón, en el que las víctimas veían un homenaje a etarras como Parot pese a la negativa de esta organización. El ministerio público entendió que no había una constancia mínima de la existencia de delito, aunque era partidario de que las Fuerzas de Seguridad se mostraran vigilantes para evitar que se pudiera incurrir en actuaciones castigadas en el Código Penal. En contra de este criterio, colectivos como Dignidad y Justicia o la Asociación Plataforma de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo (APAVT) consideraban que esos actos sí podrían constituir una actuación de enaltecimiento público del terrorismo y de humillación a las víctimas.

El balance para los afectados directamente por el golpe de ETA es desalentador. Este tipo de «humillaciones» casi se han duplicado con respecto a 2020 en el año que acaba de terminar, cuando se han vivido 282 eventos de apoyo a la banda en el País Vasco, según datos de un informe del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite).

El homenaje a Parot –y a los etarras José Manuel Pagoaga Gallastegui, «Peixoto»; y Eugenio Barrutiabengoa, «Arbe»– coincidió con otro en Pamplona a favor de la amnistía y el acercamiento a las cárceles vascas, con respaldo de asociaciones independentistas.

Las reacciones en contra no se hicieron esperar. El PP aseguró ayer que los «ongi etorri» son «una vergüenza y un ataque directo a la dignidad de las víctimas de ETA y sus familias», y anunció en Twitter que los prohibirá cuando llegue al Gobierno. En esta misma red social, la vicesecretaria de Organización del PP y presidenta de este partido en Navarra, Ana Beltrá, cargó contra el Gobierno de Pedro Sánchez por «permitir» los actos que se celebraron la última mañana del año en Pamplona y en Mondragón (Guipúzcoa). «Solo hay algo más indigno que la celebración de homenajes a etarras: permitirlos», escribió la diputada popular en su perfil de Twitter. Además, la dirigente del PP advirtió de que «Sánchez y su Gobierno pagarán en las urnas esta humillación», en referencia a los actos que organizaron la asociación Etxerat y la red ciudadana Sare.

Por su parte, el consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid y Secretario de Justicia e Interior del PP, Enrique López, acusó al Gobierno de «propiciar» con su «pereza legislativa» la «humillante» manifestación.

La eurodiputada del PP Teresa Jiménez Becerril –hermana del concejal Alberto Jiménez-Becerril, asesinado por ETA junto a su mujer, Ascensión García Ortiz–, escribió en Twitter: «Otra Navidad sin Alberto y sin Ascen. Mi abrazo a todas las víctimas de ETA que no han podido abrazar a sus seres queridos y tienen que soportar homenajes a los terroristas que ordenaron sus muertes».

La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, llamó la atención sobre el homenaje a Parot, «el más asesino», y cómo Sánchez «sigue sin hacer nada para evitarlo».

La decisión de la Fiscalía sobre este homenaje estaba en sintonía con anteriores pronunciamientos de la Audiencia Nacional y del titular del juzgado central de instrucción número 4 de este órgano, José Luis Calama, que rechazó en septiembre prohibir otra marcha a favor de Henri Parot al concluir que no había elementos que permitiesen determinar si los hechos podrían llegar a constituir delito.

La Asociación Profesional Justicia para la Guardia Civil, Jucil, también había pedido la prohibición de estos actos en cumplimiento del artículo 578 del Código Penal.

143 presos de ETA han sido acercados en 2021

El Gobierno ha confirmado el fin de la dispersión de presos de ETA en 2021, un año en el que se han llevado a cabo 143 acercamientos, el 49% de los 288 autorizados desde la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno. Desde el pasado julio ningún preso etarra está ya en cárceles al sur de Madrid y en los últimos doce meses se ha aprobado para 70 el traslado al País Vasco, así como para otros nueve a Navarra. Según el Observatorio de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) con datos del Ministerio del Interior, a lo largo de 2021 se han aprobado ocho terceros grados para presos de ETA, así como otros seis han obtenido la libertad condicional.