Moncloa: de multiplicar los consejos a desaparecer once días

El Gobierno pasa de ocho reuniones en diciembre a dar vacaciones a sus ministros hasta el próximo lunes

Detalle del panel con la botonera de votaciones de un escaño del Congreso
Detalle del panel con la botonera de votaciones de un escaño del Congreso FOTO: JUAN CARLOS HIDALGO EFE

De multiplicar los Consejos de Ministros y la acción del Ejecutivo y de sus ministros a enmudecer durante once días. Moncloa cerró las puertas de palacio el pasado 29 de diciembre con la presentación de un optimista balance de fin de año por parte del presidente del Gobierno con el que ponía fin al 2021, el año en el que el Ejecutivo ha tratado de focalizar sus esfuerzos en la recuperación económica tras la pandemia sanitaria.

La última semana de diciembre, Moncloa culminaba un mes en el que las reuniones del Consejo de Ministros pasaron de las cuatro citas tradicionales a ocho –martes y viernes– con el objetivo de acelerar la recuperación. El Gobierno emprendió un camino rápido para dar ante la opinión pública la impresión de acción frente al malestar en la calle. El fin era el de dar la impresión de avivar la actividad económica del Gobierno y consolidar la recuperación.

Una acción que no se ha trasladado al mes de enero, donde el Gobierno ha decidido dar vacaciones a sus ministros, que no se reincorporarán plenamente hasta el próximo 10 de enero, coincidiendo con el final de las vacaciones de Navidad. El mismo 30 de diciembre, un día después del balance de Sánchez, tan solo cinco ministros contaron con agenda y el día de final de año, solo la ministra de Defensa, Margarita Robles, trabajó desde su ministerio. Será el martes 11 cuando Sánchez, también sin agenda hasta el cierre de esta edición, vuelva a reunirse con sus ministros por primera vez en el año.

Un tiempo de descanso que se produce entre las críticas de la oposición, liderada por el PP, que censuró esta misma semana el hecho de que el Gobierno «siga de vacaciones». Y es que este periodo tiene lugar al mismo tiempo que la sexta ola ataca con virulencia de nuevo a la ciudadanía en España. El Ejecutivo cerró el año sin atender a las reclamaciones que llegaban desde la oposición de haber provisto a las comunidades autónomas de una ley de pandemias para hacer frente al coronavirus. Ante esto, el Gobierno repite con frecuencia que la normativa existente es «suficiente» en estos momentos. Quien sí ha interrumpido oficialmente sus vacaciones es la ministra de Sanidad, Carolina Darias, y su equipo, que ayer reunió al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, a la Conferencia Sectorial de Educación y a la Conferencia General de Política Universitaria para preparar la vuelta a los colegios de manera segura y presencial a partir del próximo lunes.

Por otro lado, la subida del precio de la luz o de la inflación, son otros de los asuntos principales que suceden en este mes de enero. Para ello desde la oposición se exigió la apertura del Congreso de los Diputados en este mes para tomar medidas, así como para controlar el reparto de fondos europeos. Una petición que, todavía, no ha sido atendida.

Hasta la tarde de ayer, tan solo algunos ministros compartieron agenda pública, la mayoría de ellos en sus localidades natales, donde se entiende que se encuentran pasando las vacaciones. Ejemplo de ello fue la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, que visitó en Barcelona el Centro de Control de los Túneles de Vallirana, o el ministro de Cultura, Miquel Iceta, que asistió al archivo de la Catedral de Vic, también en Barcelona. El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, aceptó una entrevista de radio, al igual que harán hoy la ministra de Educación, Pilar Alegría, o la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez. Quien sí se ha desplazado ha sido la ministra de Defensa, a la Isla de la Palma para seguir los trabajos de rescate y de reparación en el volcán. Será el día de Reyes cuando sí reaparezca Pedro Sánchez junto a los ministros Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska para acudir a la celebración de la Pascua Militar, un acto fuera de la agenda de trabajo.