PSOE-Podemos: 31 escaños perdidos en dos años

En veinticuatro meses de ejercicio del poder han perdido 5,9 puntos porcentuales.

NC Report: evolución de voto de los partidos de la coalición
NC Report: evolución de voto de los partidos de la coalición FOTO: Antonio Cruz

En las elecciones generales de 2019, el PSOE obtuvo su peor resultado desde las elecciones generales de 2011. De hecho el PSOE no ha podido superar en las cuatro últimas elecciones generales a los obtenidos por Alfredo Pérez Rubalcaba en noviembre de 2011. Pero desde las elecciones generales de 2019 el PSOE ha acelerado su caída. Haciendo un seguimiento de las encuestas de NC Report para LA RAZÓN se constata que los socialistas habían pasado en un año del 28,0%, resultado del 10-N, al 26,8%. Un año después, en la encuesta de noviembre de 2021, se situaban en el 25,2%. Pero no solo el PSOE se está desgastando, también lo hace su socio de coalición gubernamental, Unidas Podemos. Que en ese mismo periodo, el que media entre noviembre de 2019 a noviembre de 2021, bajó del 12,9% de las elecciones generales al 11,5% un año después y al 9,8% dos años más tarde. Datos que contrastan con los que registró en las elecciones generales de 2016, con un 21,2% de los sufragios. Su mejor resultado histórico.

La suma de ambas formaciones políticas alcanzó un 40,9% de los votos el 10-N, una años más tarde el porcentaje estaba en el 38,3% y doce meses después, en noviembre de 2021, en el 35,0%. En veinticuatro meses de ejercicio del poder han perdido 5,9 puntos porcentuales.

En escaños es más visible aún el deterioro de la coalición; pasando de los 155 de noviembre de 2019, a los 142 de noviembre de 2020 y a los 124 del pasado noviembre, lo que significa una pérdida de 31 escaños en estos dos años.

El PSOE ha perdido en dos años 1.452.000 votantes. El 21,4% de sus votos de 2019. La abstención es el principal refugio de los ex votantes del PSOE, supone el 10,5% de su base electoral; 716.000 votos. El segundo destino del antiguo votante socialista son los partidos del centro derecha, el 7,2% de los mismos, o lo que es lo mismo, 488.000 electores, han puesto proa hacia los partidos situados a la derecha del PSOE: 298.000 eligen el PP, 122.000 marchan a Ciudadanos y 68.000 se pasan a Vox. En menor medida se registra movimientos hacia la izquierda, de un 2,7% del electorado socialista.

En cuanto a las causas del descenso del socio del PSOE, hay que destacar los votantes que se abstendrían ahora, el 15,8% de sus votantes que representan 493.000 votantes. Otro porcentaje similar optaría por otras opciones de la izquierda; el 8,7% marcha a Más País y el 5,8% al PSOE, lo que supone la pérdida de 271.000 y 181.000 votantes, respectivamente.

El intercambio de votos entre los socios es limitado, como hemos referido del PSOE marchan a UP 101.000 votantes socialistas, y el recorrido inverso lo realizan 271.000 votantes morados. Por lo que ninguno de los dos puede afirmar que la cohabitación en el gobierno ha supuesto el reforzamiento de uno sobre el otro y mucho menos que estos trasvases discretos puedan compensar la enorme sangría de votos que sufren PSOE y Unidas Podemos. Tal es su debilidad que ahora únicamente el 78,6% de los que votaron al PSOE en 2019 lo volvería a hacer, y el 63,4% en el caso de Unidas Podemos. Porcentajes que contrastan con la fortaleza del PP y Vox, con tasas de fidelización del 93,4% y 85,8%, respectivamente.

Incluso el CIS registra el declive de la coalición. En el estudio 3.273 de febrero de 2020, al mes de la formación del flamante gobierno, el barómetro oficial le asignaba al PSOE un 30,9% del voto. En el barómetro de diciembre de 2021, rebajaba las expectativas electorales socialistas al 28,0%. Sumando PSOE y Unidas Podemos, el CIS los situaba con el 44,5% del voto tras la toma de posesión, y el pasado mes de diciembre les asignaba a ambos el 41,7% del voto.

Frente al deterioro de la coalición, desde el pasado mes de abril, los sondeos atribuyen mayoría absoluta a la suma de los partidos de las derechas, PP, Vox, Ciudadanos y Navarra Suma. En el primer año de legislatura estos partidos subieron de 153 a 169 escaños. En la segunda mitad del año pasado se situaban en el entorno de 178 a 179 escaños. La mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados es de 176 parlamentarios.

Un nuevo capítulo está por escribirse en Castilla y León el próximo 13 de febrero, y todo apunta a que las derechas, como sucedió en mayo en Madrid, volverán a ganar las elecciones pero con mucha más diferencia que en 2019, al tiempo que el PSOE y sus aliados de Unidas Podemos tienen unas pésimas expectativas en este nuevo campo de pruebas, como quedó también de manifiesto en las elecciones autonómicas del País Vasco y Cataluña, en donde los socialistas quedaron como tercera fuerza política. Salvo la excepcionalidad que representa Cataluña, y sus elecciones de febrero de 2021, en todos los demás procesos electorales autonómicos celebrados desde el 10-N el PSOE y UP han fracasado.