Competencia investiga a cuatro empresas por repartirse presuntamente contratos del Ejército

La CNMC ha abierto un expediente a Cohemo, Casli, Grupo JPG y SDLE por posibles prácticas restrictivas de la competencia

Carros de combate Leopard en un taller del Ejército de Tierra
Carros de combate Leopard en un taller del Ejército de Tierra FOTO: Ejército de Tierra

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha abierto un expediente sancionador contra cuatro empresas contratistas del Ejército de Tierra por la presunta manipulación y reparto de licitaciones de material militar. Se trata de las compañías Comercial Hernando Moreno (Cohemo), Casli, Grupo de Ingeniería, Reconstrucción y Recambios JPG y Star Defence Logistics & Engineering (SDLE).

Las cuatro están siendo investigadas, según el órgano adscrito al Ministerio de Economía, por “posibles prácticas restrictivas de la competencia, consistentes en acuerdos para la manipulación y reparto de licitaciones convocadas por España para el suministro, mantenimiento y la modernización del material militar”. Tras la apertura del expediente, la CNMC ha fijado un periodo máximo de 18 meses para su instrucción y resolución, sin que, y esto es importante, “la incoación de éste prejuzgue el resultado final de la investigación”. Es decir, la decisión de abrir el expediente no implica culpabilidad, y, de hecho, muchas de estas investigaciones terminan en nada.

Competencia ya informó el pasado mes de noviembre de una investigación por “posibles prácticas anticompetitivas” en licitaciones del Ministerio de Defensa. Entonces, no dio información de las empresas involucradas en esta presunta trama, aunque anunció que ya se habían producido registros en sus sedes.

Dichos registros comenzaron a mediados del año pasado. En concreto, los días 9 y 10 de junio, la CNMC visitó las sedes de Cohemo y SDLE, y, cuatro meses después, los días 3 y 4 de noviembre, hizo lo propio con las instalaciones de Casli y Grupo JPG. La información recabada en estos registros es la que ha llevado a la Dirección de Competencia a poner en marcha el expediente sancionador.

Mantenimiento de vehículos en un taller del Ejército de Tierra.
Mantenimiento de vehículos en un taller del Ejército de Tierra. FOTO: Ejército de Tierra

Pero, ¿Quiénes son estas empresas? Cohemo, Casli, Grupo JPG y SDLE están especializadas en el mantenimiento de vehículos y equipos militares y en el suministro de repuestos, y tienen contratos en vigor, en muchos casos millonarios, con el Ejército de Tierra. Todas están situadas en el sur del área metropolitana de Madrid en áreas industriales de los municipios de Coslada, Móstoles y la capital. Son empresas de tamaño medio que superan los 100 empleados con talleres de reparación y mantenimiento propios.

Estamos ante compañías desconocidas para el gran público, pero que en los últimos años han experimentado un crecimiento importante hasta prácticamente copar el mercado de reparación de vehículos militares. Buena parte de las licitaciones de mantenimiento y suministro de repuestos del Ejército han ido a parar a estas compañías.

Crecimiento

Este crecimiento se ha producido, sobre todo, durante los años de restricciones presupuestarias que obligaron al Ejército de Tierra, y más concretamente al Mando de Apoyo Logístico (MALE), a sobrevalorar el precio en la adjudicaciones frente otros parámetros en los concursos para mantener la operatividad. Esto ha sacado del mercado a empresas más grandes con gastos de estructura que no tienen margen para efectuar grandes rebajas en el precio o en la mano de obra.

Si hacemos un rápido repaso de los contratos adjudicados a estas empresas en los últimos tiempos vemos que actualmente llevan a cabo el mantenimiento de algunos de los vehículos más destacados del Ejército de Tierra. Cohemo es la encargada, por ejemplo, de poner a punto la flota de carros de combate Leopardo 2E y Leopard 2A4, que suma unos 300 vehículos, repartidos por las brigadas en la península y las comandancias de Ceuta y Melilla. Este contrato tiene un presupuesto de seis millones de euros.

Esta misma empresa, en una unión temporal de empresas con SDLE, se ha hecho recientemente con dos contratos para el mantenimiento de los vehículos de reconocimiento y combate Centauro y la familia de todoterreno Vamtac del Ejército. Ambos expedientes tienen un valor conjunto que ronda los seis millones de euros. Por su parte, Grupo JPG también ha se hizo durante 2021 con importantes contratos para la reparación de cadenas de los vehículos del Ejército y el mantenimiento de los camiones Iveco de la UME y los blindados de cadenas Pizarro de Tierra. Solo este último está valorado en nueve millones.

Trabajos de mantenimiento del vehículo Pizarro
Trabajos de mantenimiento del vehículo Pizarro FOTO: Emad

Las empresas investigadas

Cohemo (Comercial Hernando Moreno) es una empresa familiar, creada en 1993, situada en el polígono industrial Las Pajarillas en la localidad madrileña de Móstoles. Su principal actividad es la modernización y reparación de todo tipo de vehículos militares sobre ruedas y cadenas y la distribución de repuestos. También cuenta con un departamento de ingeniería con áreas dedicadas a simulación, electrónica, blancos de tiro, optrónica, diseño, cálculo y prototipado de piezas, y bancos de pruebas.

Casli es un grupo empresarial creado en 1943 que tiene sus oficinas centrales en Coslada. En este caso, la CNMC también implica en la investigación a su matriz Inversiones Certin 5, por responsabilidad solidaria. Su división de Defensa actúa como distribuidor en España de firmas como MTU o Allison. Además del mantenimiento de vehículos militares, comercializa sistemas de campamento, generadores, equipos de abastecimiento de agua y de descontaminación NRBQ.

Por su parte, Grupo JPG cuenta con más de 60 años en el sector de la Defensa. Su centro de operaciones se encuentra en el polígono de Villaverde, al sur de Madrid. Respecto al mantenimiento de vehículos militares, está especializada en motores y equipos de potencia, transmisiones, subconjuntos y overhaul. Es además suministrador de recambios y da soporte técnico a los vehículos fabricados por Santana Motor, entre los que está el vetusto Aníbal del Ejército de Tierra.

SDLE (Star Defence Logistics & Engineering), por último, tiene su sede central en el polígono industrial 1 de Móstoles, donde lleva a cabo el proceso de reparación, mantenimiento y modernización de todo tipo de vehículos militares de ruedas y cadenas. También tiene presencia en el exterior en países como Jordania o Colombia. Hace unos años, la empresa creó la División Aeronáutica que desarrolla e integra vehículos aéreos no tripulados (UAV). Además, integra sistema de inhibición y comunicaciones en vehículos y cuenta un departamento de electrónica y optrónica.