Irene Montero enarbola el “no a la guerra” y pide a Sánchez evitar “maniobras militares”

La ministra de Igualdad pide “evitar maniobras militares” después de que el ministro de Exteriores haya pedido un cierre de filas en el Ejecutivo

El “no a la guerra” es un clamor dentro de la cuota morada en Moncloa. La decisión del ministerio de Defensa de ofrecerse a enviar tropas al este europeo frente a la crisis en Ucrania incomoda al socio minoritario de la coalición, que salió este jueves en tromba de manera contundente a exigir al Gobierno que evitara la militarización del conflicto.

A nivel orgánico, Unidas Podemos ha rechazado contundentemente este extremo, pero en el seno del Gobierno, las ministras moradas tratan de mantener una posición de respeto institucional, conscientes de que las competencias corresponden a los ministros socialistas, los ministerios de Estado.

Aún así, la cuota morada en Moncloa ha fijado posición. Ayer, a través del secretario de Estado para la Agenda 2030, Enrique Santiago, que calificó como “grave error para Europa empujar la OTAN hasta Rusia”. Este viernes, la ministra de Igualdad, Irene Montero se ha posicionado en el mismo sentido apellando a la “diplomacia” y el “diálogo” para evitar la intervención.

“España es con rotundidad el país del no a la guerra”. “Somos gente de paz, apostamos por la paz, por la desescalada, por evitar maniobras militares en la zona, por el diálogo y por la diplomacia”, ha aseverado la también dirigente de Unidas Podemos en declaraciones a los medios en su visita oficial a Bilbao. Unas declaraciones que llegan después del posicionamiento contundente por parte del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que ha recordado a su socio en Moncloa que es el “presidente quien marca la acción exterior de España” y reclamando un cierre de filas ante Pedro Sánchez.

El partido morado es el que está canalizando su ofensiva a la decisión del Ejecutivo a través de sus dirigentes morados. Lo hace recuperando el slogan de “no a la guerra” que se utilizó contra Aznar en 2003 por la guerra en Irak. Incluso, el partido publicó ayer un comunicado en el que expresaba su “honda preocupación” ante el “incremento de “tensión bélica” en Ucrania. Con su rechazo al aumento de los movimientos de tropas y el envío de buques y cazas a la zona, el partido pide la distensión y “autonomía estratégica” para “defender nuestros propios intereses y valores”.

Desde Izquierda Unida, el reclamo es el mismo. El partido que dirige el ministro de Consumo, Alberto Garzón, pide al Gobierno que lidere una respuesta diplomática a las tensiones entre EE.UU, la OTAN y Rusia, y se aleje de cualquier tipo de escalada militar en la zona de Ucrania. “España y la Unión Europea deben apostar por una autonomía estratégica no dependiente y subordinada a EE.UU, que defienda sus propios intereses, y contribuir a un conflicto vinculado a una estructura como la OTAN va en contra de esa dirección, señala en un comunicado.