Moncloa “no valora otro escenario” que convalidar la reforma laboral “en su integridad”

El Gobierno ve “injustificadas” y dice “no entender” las dudas de Podemos sobre posibles cambios en la Ley de Vivienda

El Gobierno apura los días que restan hasta que la reforma laboral llegue al Congreso de los Diputados. “Queda una semana y pueden pasar muchas cosas”, advierten fuentes gubernamentales. En Moncloa barajan varias fórmulas para sacarla adelante en las Cortes, fórmulas que no parecen claras a día de hoy. Sin embargo, sobre lo que existe absoluta certeza es sobre la seguridad de que tendrá luz verde el próximo 3 de febrero.

En el Ejecutivo “no contemplan otro escenario” que el de lograr el apoyo suficiente de los grupos parlamentarios, sin entrar a detallar cuáles de ellos se adherirán finalmente. Tampoco se valora otra opción que lograr una “convalidación en los términos actuales”, “en la integridad del acuerdo”, sin modificar la redacción del pacto logrado en el diálogo social.

En el Gobierno recuerdan que la reforma laboral ya está vigente, entró en vigor tras su publicación en el BOE en los últimos días de 2021 y lo que se lleva ahora al Congreso es únicamente su convalidación. “El acuerdo está vigente, la norma está vigente, el trámite es el de convalidación efectiva en sus términos”, ha señalado la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Rodríguez ha aprovechado para hacer pedagogía con los socios de investidura que, actualmente, se muestran reacios a dar su apoyo a la norma. La portavoz ha apelado al “fondo del asunto” y a la importancia de un acuerdo, “al que quién puede negarse”, se preguntó, que está ya produciendo efectos y mejoras en la temporalidad, la estabilidad y la dignidad de los trabajadores.

En el Ejecutivo se muestran taxativos en el requerimiento de que no se toque una coma de la redacción actual del acuerdo con sindicatos y patronal, para evitar expulsarlos de la entente que tanto trabajo ha costado trazar, y esto está condicionando la negociación de la vicepresidenta Yolanda Díaz con los socios de coalición. Díaz ha dado “prioridad” a las fuerzas con las que existe una “afinidad ideológica”, consciente de que la reforma quedará descafeinada si acaba apoyada por Ciudadanos, que ya ha ofrecido su apoyo gratis.

En este contexto, desde la vicepresidencia se buscan fórmulas externas, en otras normativas del marco laboral, en las que dar entrada a las exigencias de sus socios, como la del PNV de lograr la prevalencia de los convenios autonómicos sobre los estatales. Sin embargo, en Moncloa se apunta que, cualquier modificación, también en estos marcos externos a la reforma laboral, como pudiera ser el Estatuto de los Trabajadores, tendrán que contar con el acuerdo del diálogo social y tanto empresarios como sindicatos rechazan la prevalencia que piden los nacionalistas vascos.

Dudas “no justificadas”

Los roces por la reforma laboral no son los únicos que protagonizan la relación entre Moncloa y sus socios. También a cuenta de la Ley de Vivienda, desde Podemos se ha desplegado una campaña para mostrar su preocupación por el hecho de que el Ministerio de Transportes atienda los requerimientos que hace el CGPJ en su informe crítico con la legislación. En Moncloa descartan estas dudas, que “no ven justificadas” y que dicen “no comprender”. Aseguran que las leyes que elabora el Gobierno son siempre “constitucionales”, pero dejan abierta la puerta a “prestar atención, si fuera necesario, a alguna mejora en alguno de sus aspectos” que se apunte desde el ámbito jurídico. En todo caso, desde el Ejecutivo muestran “con absoluta claridad y rotundidad” el compromiso del Gobierno de dar vivienda digna a precios asequibles.

Exclusión de Sánchez de la videollamada de Biden

Desde el Gobierno llevan todo el día intentando restar importancia a la exclusión del presidente del Gobierno de la videollamada que hizo el presidente de EE UU, Joe Biden, y en la que no se contó con España, a pesar de la movilización de nuestro país y de que seremos los anfitriones en junio de la reunión de la OTAN. En Moncloa aseguran que los criterios de participación de este tipo de encuentros están tasados y que “hace tiempo que no se da una relación tan extraordinaria con Estados Unidos”. Mantienen que España tiene una “posición de absoluto liderazgo” y se siente “partícipe de todas las decisiones” que se han tomado.