El Gobierno justifica que Marruecos instale drones con misiles en las fronteras de Ceuta y Melilla

Asegura que “cada país es soberano” para gestionar sus fronteras y usar “los medios que considere oportuno”

“Cada país es soberano para gestionar la vigilancia de sus fronteras con los medios que considere conveniente”. Con esta sencilla respuesta zanja el Ejecutivo de Pedro Sánchez la polémica por la instalación de drones marroquíes en las fronteras de Ceuta y Melilla. Pese a que un primer momento el Gobierno trató de desviar el tema y pasarle la pelota al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), finalmente se vio obligado a contestar a esta cuestión en la Cámara Alta.

Tras salir a la luz que Marruecos iba a instalar en las fronteras de Ceuta y Melilla “unos drones con misiles capaces de alcanzar un objetivo a 14 kilómetros”, el senador de Compromís Carles Mulet, requirió al Gobierno español una serie de respuestas. En primer lugar, se preguntó si se trataba de misiles de ataque y no de vigilancia. También quiso saber si estábamos ante una nueva provocación del país vecino, que incrementó un 30% su gasto militar, recortando así distancias con nuestro país en materia de Defensa. Y finalmente, fue a la parte sustancial: “¿Qué opinión le merece esto de los drones o misiles? ¿Qué hace el CNI sobre este tema de Marruecos?

La respuesta llegó meses después y lejos de aclarar cualquier duda, se limitó a pasar la pelota a otro departamento: “El control parlamentario sobre el funcionamiento y las actividades del CNI debe recabarse a través del órgano determinado para ese fin del Congreso de los Diputados, la comisión de control de los créditos destinados a gastos reservados, conforme a lo establecido en el artículo 11 de la Ley 11/2002, de 6 de mayo, reguladora del CNI”. Fin.

Ante esta insatisfactoria respuesta, el senador valenciano insistió, no sin cierta resignación. Así volvió a la carga y preguntó directamente sobre la opinión que le merecían al Gobierno estos “drones-bomba” o misiles, como define Mulet estos dispositivos. Y aquí es donde el Ejecutivo reconoce abiertamente que en pro de la “cooperación” y siempre buscando “la mejor relación y el beneficio mutuo” con Marruecos, “cada país es soberano para gestionar la vigilancia de sus fronteras con los medios que considere conveniente”. Así, evita entrar en el fondo del asunto que plantea Compromís y establece como prioridad “mantener la mejor relación de vecindad posible con Marruecos, su socio estratégico”.