Tezanos: entre el ridículo y el escándalo

En las últimas elecciones todos sus pronósticos han sido desastrosos

Tezanos
Tezanos FOTO: Platón Ilustración

No acierta una. La última, sin ir más lejos, otorgar la victoria al PSOE en las elecciones de Castilla y León. La vida de José Félix Tezanos estuvo siempre ligada al poder socialista y fue un “guerrista” fervoroso hasta la médula. Hubo un tiempo en que el actual director del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) estaba a las órdenes directas del entonces todopoderoso vicepresidente del Gobierno y número dos del partido, Alfonso Guerra. Hasta el punto de que la mano derecha de Guerra, Rafael Delgado, apodado el “Fali”, bromeaba con los periodistas en el Congreso: “A Tezanos solo le falta limpiarnos los zapatos”, decía el omnipotente “Fali”. En efecto, como responsable de la Fundación Sistema y director de la revista del mismo nombre, cuna ideológica del más puro “guerrismo”, José Félix Tezanos era un fiel y sumiso servidor del vicepresidente, hasta que Pedro Sánchez le llamó para dirigir el CIS y renegó de sus antiguos jefes. Entre los veteranos del PSOE y altos cargos de los años de la transición con Felipe González y Alfonso Guerra, el actual responsable del CIS es un auténtico converso sin reparos. “Le dio la vuelta a su zapato”, dice un antiguo ministro en los gobiernos de Felipe y Guerra.

Pero del fervoroso “guerrismo”, de cuya fidelidad daba cuenta en sus editoriales y artículos de la revista Sistema, como Secretario de Formación en las Ejecutivas de Felipe y Guerra, y paseando por los pasillos del Congreso a las órdenes del entonces todopoderoso “Fali”, pasó a lacayo del “sanchismo”, que le incluyó en la Comisión Ejecutiva Federal como Secretario de Estudios y Programas. Sus antecesores en el CIS, Rosa Conde y Julián Santamaría, acreditados sociólogos de carrera, y este último ya fallecido, se llevarán hoy las manos a la cabeza ante la falta de rigor y servilismo hacia su nuevo jefe Pedro Sánchez. Sus escandalosas meteduras de pata no solo le han mermado prestigio, sino que el presidente del Gobierno ha incrementado la dotación presupuestaria del CIS en más de doscientos mil euros para este nuevo ejercicio. Un dislate absoluto, toda vez que Tezanos no ha acertado un solo diagnóstico electoral y, al contrario, ha sido un auténtico felpudo al servicio de su señor. En las últimas elecciones andaluzas, en las de la Comunidad de Madrid del 4-M, y en las recientes de Castilla y León, sus pronósticos fueron desastrosos. A la vista está.

José Félix Tezanos Tortajada nación en Santander, se doctoró en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, se afilió al PSOE en el año 73, y estuvo siempre vinculado al sector “guerrista” del partido. Creó la primera cátedra de política y sociología en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), dirigió la Fundación y revista Sistema, cantera ideológica del “guerrismo”. En el Congreso Federal del PSOE de 1988 fue elegido Secretario de Formación, cargo que mantuvo en las ejecutivas de Felipe González hasta que su vida dio un vuelco, se pasó a las filas de Pedro Sánchez, que le puso al frente de Estudios y Programas y después en el CIS. Desde su llegada al puesto ha convertido el Centro en un auténtico laboratorio al servicio del “sanchismo”, hasta el punto de predecir la victoria socialista en las elecciones madrileñas del 4-M y en la recientes de Castilla y León. Pero inasequible al ridículo, defiende su trabajo de campo y se escuda en decir que no es “un adivino”. Sus encuestas, altamente tendenciosas y desacertadas, buscan movilizar al electorado de izquierdas y bajar la moral del centro-derecha. Por el momento, Tezanos ha pinchado en hueso, lo que no rebaja para nada la confianza depositada en él por Pedro Sánchez.

En 2021, a raíz de una querella interpuesta por Vox, la titular del juzgado de instrucción número 29 de Madrid, Cristina Díaz Márquez, le imputó por malversación de fondos públicos en los sondeos del CIS, pero después la Audiencia Provincial revocó la decisión al no ver apariencia de delito y estimar que se trataba de una cuestión política ajena al derecho penal. De manera que el inefable Tezanos siguió con sus manejos al frente del Centro de Investigaciones Sociológicas financiado con dinero público.

En su vida personal es un hombre discreto que vive con su mujer Pilar en una casa ubicada en la localidad madrileña de Torrelodones, rodeado de árboles que pueblan un extenso jardín y un pequeño huerto que cultiva con esmero. Apasionado del campo y la naturaleza, los vecinos le ven a menudo practicando senderismo por los parajes cercanos, lo que relaja su mente y mantiene en forma su cuerpo. Padre de tres hijos, el mayor, Sergio, es todo un “cerebrito”, Doctor en Economía Internacional y también experto en “marketing” y sociología. Su hija Susana trabaja en el Centro de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid y el menor, César, es informático.

Cuentan sus amigos que una de sus grandes aficiones es la cocina, algo que además de ser una práctica culinaria le favorece en la otra faceta. Es decir, la verdadera “cocina” del CIS. No hay duda que ahí José Félix Tezanos se mueve como un experto gastrónomo, muñidor de las encuestas que le gusta escuchar a su jefe Pedro Sánchez. Entre fogones y sondeos, el antaño fervoroso “guerrista” sirve a su señor con extrema lealtad sin importarle lo más mínimo la sonoras críticas hacia su trabajo.