Malestar en la Guardia Civil: “Era necesario un código sólo para nosotros sin que afecte a otros cuerpos e instituciones”

Queda derogada la tradicional Cartilla del Duque de Ahumada y se incluyen preceptos que parecen poner en duda la neutralidad del Instituto militar

Guardias civiles desfilan dirante la celebración de su Patrona
Guardias civiles desfilan dirante la celebración de su Patrona

De un “plumazo” y con una sola disposición, han derogado la “Cartilla de la Guardia Civil”, vigente desde 1845, recopilada en 35 sencillos artículos por el Duque de Ahumada, fundador de la Benemérita. En el texto, en gran parte vigente hasta ahora, se recogía cómo debía ser la conducta de los agentes, los valores y cómo debían comportarse en el día a día.

Tras una disposición derogatoria, ha sido sustituida por un nuevo Código Ético (de “conducta personal”, se titula), cuya redacción no ha sido consultada a los responsables y miembros del Cuerpo, según ha podido saber LA RAZÓN. El hecho de que el nuevo Código se refiere sólo a la Benemérita y no al conjunto de cuerpos policiales y otras instituciones tampoco se termina de entender.

“Las redes internas están que echan humo”, han comentado a este periódico mandos del Cuerpo. Las asociaciones también han manifestado su malestar y AUGC, en tono de sorna, ha venido a decir que se preparen los generales con lo previsto en el artículo 7 cuando las nóminas no estén bien conformadas, no se convoquen vacantes u otras circunstancias. El precepto dice que “serán responsables, personal y directamente (los miembros de la Guardia Civil), de las actuaciones que lleven a cabo en el ejercicio de sus funciones, que ejecutarán teniendo en cuenta los preceptos de este Código de Conducta y asumiendo en todo momento las consecuencias de sus acciones u omisiones”.

Con todo, tampoco han gustado, por innecesarios, otros artículos, como el 13 sobre “neutralidad ideológica y política”, como si la Benemérita no la mantuviera en todo momento. “Serán plenamente respetuosos con todas las opciones ideológicas y políticas, manteniendo neutralidad en esta materia, alejados del discurso político y del debate partidista”, dice el precepto. Y por si había alguna duda, en el 17 se subraya el “respeto y consideración a la pluralidad cultural de España”: “respetarán la pluralidad cultural de la sociedad y las singularidades de cada uno de los territorios que conforman España, mostrando el mayor respeto y consideración hacia la historia, los símbolos e instituciones del Estado, de las comunidades autónomas y de las entidades locales”.

Si por algo se caracteriza la Guardia Civil es por el respeto a las autoridades civiles, pero el redactor o redactores del texto han considerado necesario incluir el artículo 34: “mostrarán respeto y cortesía, además de colaboración, en sus relaciones con las autoridades civiles de las distintas administraciones y poderes del Estado como legítimos representantes de la ciudadanía. Asimismo, deberán cumplir con las instrucciones y órdenes de aquellas autoridades de las que dependan jerárquicamente en organizaciones nacionales o internacionales en las que estén prestando servicio. Todo ello sin menoscabo de la mejor disposición para auxiliar a toda autoridad, dependa o no de ella”.

Y para concluir, por si había alguna duda, se incluye la “disposición derogatoria única: quedan derogadas todas las disposiciones de igual o inferior rango que se opongan a lo dispuesto en este real decreto”. La tradicional cartilla ya no está vigente.

Las fuentes consultadas se preguntan si era necesario la redacción de este compendio de artículos específicamente para la Guardia Civil, la institución más valorada por los españoles.