Sánchez y Macron coinciden en impulsar una reforma eléctrica en la Unión Europea

El presidente logra el apoyo de París y Bruselas pero despierta recelo en socios como Países Bajos y Alemania

Pedro Sánchez continuaba este lunes en París su gira para recabar apoyos a su plan energético de cara a la cumbre de Bruselas de este próximo jueves y viernes tras lograr un eje común con los países del sur del bloque, Portugal, Italia y Grecia. España pretende lograr el apoyo francés para limitar el encarecimiento de la electricidad, que golpea especialmente a sus ciudadanos, y propone así «desacoplar» su precio del del gas en la Unión Europea.

Pero sobre el ambiente a su llegada al Elíseo para almorzar con Macron planeaba otra crisis que puede acabar teniendo relación con la energética, la abierta con Argelia y con sus socios parlamentarios y la oposición a raíz del cambio histórico de la postura de España respecto al Sáhara Occidental. El presidente del gobierno optó, al igual que hizo el viernes en Berlín, por no dar ni una mínima explicación ni responder a las preguntas de los periodistas. A su llegada, eso sí, tuvo palabras de elogio para los esfuerzos que el presidente francés lleva haciendo como interlocutor desde hace semanas en la guerra de Ucrania.

Macron, por su parte, explicó que el objetivo del encuentro era el de «hacer converger soluciones eficaces para limitar el aumento de los precios del gas, el impacto en el precio de la electricidad, disponer de soluciones de almacenamiento comunes en Europa y diversificar nuestras fuentes de suministro». Fuentes de Moncloa señalan que de cara a la cumbre de Bruselas de esta semana Sánchez y Macron comparten posiciones y mantienen enfoques alineados y la necesidad de que se lleve a cabo una reforma estructural del mercado de la electricidad en la UE de forma que enfrente de manera adecuada los desafíos de la transición energética con la que la que la UE está firmemente comprometida.

Antes de reunirse con Macron, Sánchez expresó su confianza en que «la Comisión Europea podrá encontrar una respuesta equilibrada, que permita a todos los países poder responder en función de cuál sea la gravedad de la situación».

Sánchez, sigue aglutinando apoyos entre los países europeos sobre su propuesta para bajar los precios de la energía. Posteriormente, Sánchez recaló en Bélgica para mantener un encuentro con su homólogo Alexander De Croo y también aprovechó la ocasión para entrevistarse tanto con el presidente del Consejo Charles Michel, como con la presidenta la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Se espera que este jueves y viernes los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete reunidos en la capital comunitaria debatan este tema, aunque aún se desconoce cuál será la propuesta que la Comisión Europea pondrá sobre la mesa. En las últimas semanas, y tras la invasión de Ucrania, Bruselas se ha mostrado más proclive que en el pasado a recoger algunas de las ideas de la delegación española como un posible impuesto a las eléctricas o límites temporales a los precios de la luz. España ha pedido en los últimos meses desligar los precios de la electricidad respecto al gas en las subastas mayoristas. Una posición que hasta el momento se ha encontrado con la negativa de Bruselas y de los países nórdicos liderados por Alemania.

«Tenemos que ser muy claros: hoy los precios energéticos en Europa no reflejan la realidad. Los mercados se han convertido completamente irracionales y lo estamos pagando todos los días, también los ciudadanos. Cuando los mercados no funcionan hay que intervenir», aseguró ayer de Croo, quién también defiende introducir límites temporales en los precios. Sánchez, por su parte, defendió la necesidad de encontrar suministradores alternativos, pero también recalcó la importancia de «tomar medidas a escala europea tanto desde el punto de vista de la oferta como de la formación de los precios para proteger a nuestros ciudadanos y también proteger nuestra industria».