Andalucía

Fátima Báñez volvería al PP sólo como secretaria general

Feijóo pide lista de nombres a los barones. Juan Bravo, cuota andaluza, suena para el equipo económico, y Ayuso impulsa a Alfonso Serrano

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo FOTO: Lavandeira jr EFE

El PP entra en su semana decisiva para la definición del nuevo equipo de dirección del partido. Alberto Núñez Feijóo ha pedido a los barones un papel con varios nombres para tenerlos sobre la mesa a la hora de decidir la composición del Comité Ejecutivo y también de su equipo de dirección en Génova. Ésta es una diferencia que quieren marcar con respecto al tiempo de Pablo Casado: el líder gallego llega a Madrid con la intención de que se visualice que él sí cuenta con el poder territorial. La lista con nombres son sólo propuestas, y, de momento, no hay confirmación oficial de nadie.

Ahora bien, a la espera de que Feijóo haga oficial su lista, sí han empezado ya a circular con fuerza algunos nombres. La prioridad del todavía presidente de la Xunta está en el equipo económico, quiere formar un grupo reconocible y destacado, con experiencia. Una de las obsesiones de Feijóo, que viene de su etapa en Galicia, es rodearse de gestores, con perfil técnico, y ahora ha tanteado incluso a algunos de los activos del partido de las etapas de Gobierno. Aquí destaca el nombre de la ex ministra de Trabajo Fátima Báñez, que aceptaría abandonar su puesto en la CEOE sólo si fuera para ocupar la Secretaría General del partido. En la oposición el PP tiene dos problemas para recuperar cantera que se ha ido a la actividad privada: la remuneración y la falta de puestos de relumbrón. Báñez es cuota andaluza, y su único hándicap, si se puede entender de esa manera, es su proximidad a la ex vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. De esta última se dice que colocó todas las zancadillas que pudo a Feijóo en su camino como «delfín» institucional de Mariano Rajoy.

En la Secretaría General no puede haber más cuota gallega, y por su posición actual, como responsable del comité organizador, también suena el nombre de Esteban González Pons. La discusión está entre la Secretaría General o la Portavocía en el Parlamento Europeo. Feijóo necesita a alguien de máxima confianza en Bruselas, y que, además, se conozca los entresijos de la política comunitaria. El PP da por hecho la baja de Dolors Montserrat en ese puesto. Como también la de Javier Maroto como portavoz en el Senado. No así la de Cuca Gamarra al frente de la Portavocía del Congreso.

Además del nombre de Fátima Báñez, para el área económica se está promocionando a Juan Bravo, que aparece en la lista de los nombres propuestos por la cuota andaluza. Bravo es consejero de Hacienda de la Junta de Andalucía, y se ha destacado por su buena gestión y también por su capacidad para comunicar. Ha sido diputado nacional por Ceuta, y combina el conocimiento técnico y la habilidad de tener mucha «pegada» a la hora de trasladar el mensaje.

Futuro organigrama

En el futuro organigrama de Génova los puestos claves son la Secretaría General, las portavocías parlamentarias, la Vicesecretaría de Organización, la Vicesecretaría Económica y una posible portavocía. Para este último puesto, del que también se habla mucho en las quinielas del PP, suena el nombre de un «peón» de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, el de Alfonso Serrano. El PP ve un error que la portavocía sea institucional, como hizo Casado al colocar en ella al alcalde José Luis Martínez Almeída.

En el partido elucubran también sobre la recuperación del puesto de coordinador general, que ha complementado la Secretaría General en momentos de excepcionalidad. Por ejemplo, Rajoy nombró a Fernando Martínez Maíllo cuando estaba en el Gobierno y para resolver el conflicto entre María Dolores de Cospedal, ministra y secretaria general, y Sáenz de Santamaría, vicepresidenta.

De Alberto Núñez Feijóo cuentan internamente la anécdota de que ha llegado a dejar que algunos de sus futuros consejeros en la Xunta viajaran a Madrid para comunicarles, en el último momento, y al bajarse del avión, que tenían que regresar a Galicia porque había decidido contar con ellos para su Gobierno. El PP vuelve al modelo del líder hermético y obsesionado con cumplir con los protocolos y los plazos.

Tándem Feijóo-Moreno

Y esto hace que la organización sea estos días un hervidero de especulaciones y quinielas, mientras el tándem de Feijóo-Moreno (presidente de la Junta de Andalucía) estrechan relaciones y conciertan estrategias. La situación del partido aconseja incluir a la presidenta de la Comunidad de Madrid en una especie de triunvirato sobre el que ejercer un reparto de papeles, a poder ser lo más ordenado posible, en la acción de la oposición.

Además de los nombres, habrá una reorganización de Génova para con vicesecretarias duplicadas e inútiles. La dirección del comité organizador del congreso lleva semanas recabando información entre miembros de la directiva saliente para «olfatear» cómo se encuentran los territorios, detectar y solucionar posibles problemas. El PP necesita un traspaso de poderes lo más ordenado posible después de la traumática crisis que hizo saltar por los aires al equipo que presidía Casado.

En cuanto a la reordenación territorial, ya se adelanta un encaje de piezas que llevaría a que el nuevo liderazgo del PP catalán, en sustitución de Alejandro Fernández, ocupe el escaño que en la actualidad tiene Cayetana Álvarez de Toledo. La ex portavoz se quedaría fuera de las listas de Feijóo.

El líder gallego recuperará, además, al «aparato» que lleva décadas gobernando los entresijos de la organización desde la sede de Génova, con peones como Juan Carlos Vera a la cabeza. No arriesgará con experimentos.