El PP plantea la abstención ante el plan de choque del Gobierno

Feijóo activará la semana que viene «la fórmula elegida» para que Rueda sea su sucesor al frente de la Xunta

El candidato a la presidencia del PP, Alberto Núñez Feijóo ayer en Galicia
El candidato a la presidencia del PP, Alberto Núñez Feijóo ayer en Galicia FOTO: Brais Lorenzo EFE

El Congreso de los Diputados debatirá esta mañana por primera vez el plan de choque del Gobierno contra los efectos de la guerra en Ucrania. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, hablará a través de la posición que fije la actual portavoz parlamentaria, Cuca Gamarra. El mensaje será analizado con atención porque marcará ya el arranque de la etapa del líder gallego como jefe de la oposición.

Feijóo reclama conocer el plan, y se ha comprometido a estudiar las propuestas que recoja el texto del real decreto. «La situación económica actual es crítica porque hemos llegado tarde a todos los problemas. Bordeamos el 8% de inflación», aseguro ayer. A su juicio, decir que este plan es para paliar los efectos de la guerra «es empezar mal».

En su opinión, «este plan debe ser para paliar la inflación insoportable de la economía española. Este plan debe ser para paliar el peor impuesto a las clases bajas y medias. Todo es más caro y sigue subiendo».

Feijóo reclama a Pedro Sánchez que cumpla su palabra dada en la Conferencia de Presidentes ante todos los representantes ordinarios del Estado sobre la bajada de impuestos. «Yo confío en la palabra del presidente del Gobierno. Si el presidente se ha comprometido a bajar impuestos, el plan tiene que contener una bajada de impuestos para disminuir la inflación porque, si las medidas no bajan la inflación, lo que podemos hacer es empeorar la situación».

Considera el candidato a liderar el PP que seguir subiendo los precios a este ritmo «no lo resisten ni las pensiones, ni los salarios, ni las familias, ni las empresas».

La respuesta del Gobierno ya se conoció ayer, y no atiende hasta ahora a la petición de que se bajen impuestos. La posición de Feijóo coincide con la del Banco de España y con la de los empresarios. Por delante quedan tres semanas en las que el pulso político se mantendrá abierto. El Gobierno, atado a su compromiso con Podemos, no rectificará las líneas generales del plan de choque, con una vigencia de tres meses, por lo que también se niega a la petición de Ciudadanos de tramitarlo como proyecto de ley.

Ahora bien, fuentes populares también anticipan que el PP es un partido de Estado, que atiende a las necesidades sociales, y en esta nueva etapa de Feijóo, donde se marcarán diferencias con la era de Pablo Casado, el sentido del voto se moverá entre la abstención o el apoyo, pero no se baraja votar en contra.

Esto no quita que la unidad reclamada por el presidente del Gobierno no se sostenga ni entre sus socios de investidura ni tampoco en la oposición. Hoy se verá en el Pleno parlamentario en el que Pedro Sánchez comparecerá para informar de la política de su Gobierno.

Este fin de semana el Congreso Nacional del PP elegirá oficialmente a Alberto Núñez Feijóo como presidente nacional. Moncloa anticipó ayer la voluntad de Sánchez de recibirle para darle «un papel de Estado» y analizar la situación.

Por otra parte, en Galicia se asienta el nombre del vicepresidente, Alfonso Rueda, como sucesor de Feijóo al frente de la Xunta. El líder gallego afirmó ayer que «a partir de la primera semana de abril», inmediatamente después de ser elegido presidente nacional del PP, prevé «empezar a concretar» cuál es «la fórmula elegida» para su sucesión y agradeció al presidente provincial de Orense, Manuel Baltar, «su disponibilidad» a facilitar que se pueda hacer «de forma rápida».

Así lo manifestó tras ser preguntado por las palabras que pronunció Baltar en una entrevista con Onda Cero, donde incidió en la «coincidencia» que había en que el vicepresidente primero de la Xunta, Alfonso Rueda, tenía «muchísima ventaja», dado su propio cargo actual, para convertirse en el sucesor inmediato de Feijóo en el Ejecutivo gallego.