Análisis

Una «amistad» a prueba de turbulencias

Tan solo unas semanas después de la histórica visita del jefe del Ejecutivo a la capital del reino alauí, un nuevo frente amenaza con poner fin a la luna de miel entre ambos países

Sánchez, durante el "iftar" al que le invitó Mohammed VI con la bandera al revés
Sánchez, durante el "iftar" al que le invitó Mohammed VI con la bandera al revésMoroccan Royal PalaceAgencia AP

La relación entre España y Marruecos entró en una nueva fase tras la bendición de Sánchez a la propuesta de Rabat respecto al Sáhara Occidental. El presidente del gobierno calificó la solución del reino alauí de conceder la autonomía como la más «seria, realista y creíble». Sin embargo, tan solo unas semanas después de la histórica visita del jefe del Ejecutivo a la capital del reino alauí, un nuevo frente amenaza con poner fin a la luna de miel entre ambos países.

¿Qué dice el acuerdo entre Madrid y Rabat sobre la delimitación de las aguas?

El comunicado conjunto publicado tras la reunión entre el presidente Pedro Sánchez y el rey Mohammed VI estaba compuesto por 16 puntos, en concreto, el sexto dice «se reactivará el grupo de trabajo sobre delimitación de espacios marítimos en la fachada atlántica, con el objetivo de lograr avances concretos». Es decir, ambos países se comprometen a colocar las piezas del puzzle que suponen las aguas entre Marruecos y Canarias: una frontera marítima de hecho, pero no de derecho.

¿Qué supone que Rabat acelere las prospecciones antes de negociar las aguas territoriales?

Es cuanto menos llamativo que Marruecos pise el acelerador y anuncie el hallazgo de petróleo en dos pozos sondeados frente a las costas de Tarfaya e Ifni, cercanas a las Islas Canarias justo un mes después de la normalización de las relaciones y tan solo quince días después del viaje exprés del jefe del Ejecutivo a Rabat. Desde el Ejecutivo le quitan importancia, sin embargo, el jefe de la diplomacia española, José Manuel Albares, anunció este viernes desde Bruselas que el tema de las prospecciones es uno de los que se van a abordar la comisión sobre la delimitación de las aguas territoriales lo cual.

¿Por qué son tan polémicas las aspiraciones de Marruecos sobre las aguas canarias?

Los desafíos entre Marruecos y España por cuestiones territoriales se remontan en nuestra historia. En la retina de todos está la ocupación temporal del islote de Perejil en 2002 por el Ejército de Marruecos. En cuanto a la delimitación de las aguas territoriales, el gobierno marroquí ha aprobado varias leyes para delimitar su frontera marítima con Canarias. Las últimas vieron la luz en diciembre de 2019 cuando el parlamento marroquí aprobó por unanimidad dos leyes para delimitar por primera vez su espacio marítimo con España y Mauritania, y de paso incorporar de forma jurídica el mar adyacente al Sáhara Occidental a sus aguas territoriales.

¿Qué se entiende por aguas canarias y qué se puede negociar?

El Estatuto de Autonomía de Canarias delimita las aguas de las islas pero según el Derecho Internacional, el concepto de aguas territoriales canarias no existe. Las aguas pertenecen a los estados, o son de Marruecos o son de España. El mar territorial comprende 12 millas –22 kilómetros– contadas desde la línea de la costa y la zona económica exclusiva de cada país abarca 200 millas –unos 370 kilómetros–, según la convención de Naciones Unidas sobre el derecho del mar de 1982. Sin embargo, esta distancia es mayor que la distancia que separan las Islas Canarias de Marruecos, por lo que se aplica la mediana, es decir, la línea imaginaria que divide la franja de mar entre ambos en dos mitades iguales. Además, hay que sumar otra variable a la ecuación, las aguas saharuis que no forman parte del territorio de Marruecos, tal y como dejó claro el Tribunal de Justicia Europeo al tumbar el acuerdo de pesca con Rabat.