“Caso Pegasus”: Sánchez justifica el “relevo” al frente del CNI por la brecha de seguridad en los móviles del Gobierno

El presidente asegura que “es evidente que ha habido un fallo en la seguridad de las comunicaciones” y Gamarra le advierte de que los independentistas “le quieren por su debilidad”

El escándalo Pegasus estaba llamado a capitalizar la sesión de control al Gobierno en el Congreso, pero el giro de los acontecimientos que se produjo ayer con la destitución de la directora del CNI, Paz Esteban, ha hecho que el tono de una parte de la oposición se elevara, más si cabe, contra el Ejecutivo. De hecho, la portavoz del PP, Cuca Gamarra empleó su pregunta para reprochar a Sánchez lo ocurrido y subrayó que, en realidad, lo que demostraba era una “profunda debilidad” y la dependencia que le ata a los partidos soberanistas que le sostienen en el poder.

El presidente ha calificado de “relevo” lo que ha sido un cese para aplacar los ánimos de ERC y que ayer se intentó justificar como una mera “sustitución” para dar “un impulso” a los servicios de inteligencia. Sánchez ha reconocido como “evidente” y “claro” que se produjo un “fallo en la seguridad de las comunicaciones del Gobierno”, en relación a los espionajes que sufrieron varios miembros del Gabinete, entre ellos, el propio presidente. Esta ha sido la única justificación que se ha apuntado por parte del Ejecutivo para promover la destitución de Esteban.

Sánchez ha salido al ataque contra los partidos de la oposición y ha defendido el ejercicio de “transparencia” de su Gobierno, que ha puesto en conocimiento de la Justicia los hechos acontecidos. Frente a los ataques del PP, el presidente ha recordado que pronto se cumplirán cuatro años de la moción de censura, resumiendo “lo que nos encontramos” cuando llegaron al poder.

Sánchez ha dibujado un escenario en el que se convocó un referéndum de independencia, se desalojó al PP por una sentencia en la que se le vinculaba con la Gürtel, se había tejido “una red parapolicial para perseguir a los adversarios políticos” y España en Europa “contaba como un cero a la izquierda”. “La situación hoy no es perfecta, pero hoy se cumple la Constitución en toda España, los mangantes no están en el Gobierno y España defiende sus intereses y se hace valer en Europa, donde tiene influencia”, ha reivindicado. Sánchez ha ironizado con que solo quedaría poder sumar al principal partido de la oposición. “Soy bastante ingenuo”, ha reconocido, calificando al PP de ser una “desgracia” para España.

Socavar el Estado

La portavoz del PP le dijo a Sánchez que había quedado claro que “aquí, quien gobierna, son los independentistas” al tiempo que le recordó que el cese lo hace, además, a tan solo un mes de la cumbre de la OTAN. Lo de ayer, dijo la portavoz del PP es un “aviso para navegantes”: “Quien cumpla con su deber, será cesado”, pero “quien mienta y manipule, será mantenido” en su puesto.

“¿Quién firma la directiva de inteligencia que marca los objetivos bajo los cuales actúa al CNI? Usted” y que es el CNI quien informa al Ejecutivo. “Lo sabía porque lo tenía que saber”. Pero, advirtió de que “hemos conocido que usted negociaba la gobernabilidad con aquellos a los que el Estado tenía que investigar. Y esto no ocurre en ninguna democracia del mundo porque es la degradación de la política que es lo que usted representa.

“¿Se ha preguntado alguna vez por qué le quieren a usted los independentistas? “Porque con usted son más fuertes. Puigdemont, Junqueras, Otegi... No le eligen por su valía, le quieren por su debilidad. Porque el éxito político de ERC y EH Bildu pasa por un presidente dispuesto a socavar el Estado de Derecho y usted responde a sus expectativas”, le espetó Gamarra. “Cuando salga de la Moncloa, no solo dejará una grave crisis económica sino también una dura y difícil crisis institucional que será más difícil de revertir”.