La Guardia Civil desarticula un grupo juvenil “Blood” que pretendía asentarse en Toledo

Habían cometido ya diversos delitos para amedrentar a otros jóvenes y controlar diversas zonas

Un agente de la Guardia Civil, durante las investigaciones
Un agente de la Guardia Civil, durante las investigaciones FOTO: jmz ag

La Guardia Civil ha detenido a siete menores integrantes del bloque de la banda juvenil violenta “Blood” que operaba en diferentes localidades de la provincia de Toledo, por los presuntos delitos de extorsión y pertenencia a grupo criminal. Se investigaban una serie de altercados y hechos delictivos protagonizados por un grupo de jóvenes que habían causado gran alarma social entre los habitantes de distintas localidades de La Sagra toledana.

Los agentes han comprobado que los arrestados pretendían asentarse en poblaciones próximas a la ciudad de Toledo como un grupo violento juvenil que ejerciese el poder y control de forma coercitiva sobre ciertos sectores de la población, especialmente los más jóvenes.

Para conseguir su propósito, el grupo había cometido distintas acciones delictivas en la zona, principalmente amenazas, robos y lesiones que llevaban a cabo de forma grupal, organizada y violenta.

Tras el operativo policial, la Guardia Civil ha logrado desmantelar el bloque de la organización con la detención de estos siete jóvenes en las localidades de Bargas, Olías del Rey, Magán y Sonseca (Toledo).

Este tipo de bandas aspiran a controlar determinados espacios geográficos, estableciéndose en diversas zonas mediante la formación de grupos territoriales que se dedican a cometer delitos. Por lo general, son grupos organizados con una fuerte jerarquía y donde cada uno de sus miembros tiene una función definida.

En la mayoría de estas organizaciones, un elevado número de componentes son menores de edad, quienes habitualmente son inducidos a abandonar sus domicilios familiares y a cometer actividades ilícitas como medio de financiación de la banda.