Moncloa contempla con temor la próxima visita de Juan Carlos I

Critican que no «cumpla» con su promesa sobre su privacidad: «No está siendo coherente», recelan

El Rey emérito a su salida de la Zarzuela tras su encuentro con el Rey Felipe VI, en el Palacio de la Zarzuela
El Rey emérito a su salida de la Zarzuela tras su encuentro con el Rey Felipe VI, en el Palacio de la Zarzuela FOTO: Alberto Ortega Europa Press

Un día después de que Juan Carlos I pusiera fin a su primer viaje a España en Moncloa ya surgen los primeros balances sobre el transcurso de su visita y los iniciales temores a una repetición de la misma secuencia ante el interés que ha suscitado la figura del padre del Rey y su protagonismo destacado estos días en Sangenjo. El Ejecutivo concibió esta primera toma de contacto como una manera de calibrar su repercusión entre la sociedad así como un estudio de sus pasos y es por ello que hasta ahora se habían mantenido en una posición neutral desvinculándose del viaje y dirigiendo el foco a la Casa del Rey. Pero este mismo lunes endurecieron sus críticas contra él y lamentaron que no hubiese «aprovechado la oportunidad para dar explicaciones». Una posición que se mantendrá en el futuro de cara al próximo viaje del padre del Rey a mediados de junio cuando regrese para asistir al campeonato de vela en Telmo Martín, Pontevedra.

Ante un nuevo viaje, en Moncloa esperan visitas más «discretas» y alejadas de lo que entienden como «espectáculo» por las imágenes vistas en estos días. Al igual, reiteran la necesidad de que dé explicaciones «en el formato que elija», según fuentes gubernamentales. Si bien ven que este viaje habría sido una «buena oportunidad» para ello, esperan que pueda producirse en el futuro porque «ha quedado constatado que el rey emérito tuvo conductas poco ejemplares», en palabras de la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, quien trató de pasar página del asunto y poner el foco en las materias económicas que aprobó ayer Moncloa como el PERTE o la aprobación de la mayor oferta pública de empleo. Pero ni los temas aprobados en Consejo de Ministros este martes lograron el efecto deseado en el Gobierno, el de evitar que se pusiese el foco en la reacción de los ministros.

En Moncloa critican que el Rey, a su juicio, no ha cumplido con los compromisos que él mismo quiso dar a conocer el pasado mes de mazo, una vez que la Fiscalía General del Estado archivara sus causas. judiciales Se refieren a la carta que escribió al Rey Felipe VI con el fin de comunicar a la ciudadanía su deseo de organizar su vida personal en «ámbitos de carácter privado» para «disfrutar de la «mayor privacidad posible». En ello confiaban en Moncloa, pero tras su visita han cambiado de criterio. Fuentes gubernamentales ven que «no está siendo coherente» con esa premisa comunicada, es decir, que «no ha cumplido» con su palabra de acogerse a la privacidad. Estas fuentes califican incluso de «show» el desarrollo de la visita, mostrándose así visiblemente molestas.

Aún así, esta no es la opinión generalizada en Moncloa. Otras fuentes gubernamentales no creen que Juan Carlos I haya buscado el foco mediático, al ver inviable que pudiese regresar por primera vez a España «con menos privacidad o discreción». Eso sí, coinciden en la reflexión generalizada entre los ministros sobre que debería haber mandado algún mensaje de «tranquilidad» a la sociedad.

En cuanto a los detalles sobre el encuentro privado entre el padre del Rey con su hijo Felipe VI, el Gobierno no quiere entrar en esta cuestión y delega a la Casa Real estas explicaciones. . «Es la Casa Real la que tiene que valorar si ofrece más información», zanjó la ministra portavoz. Eso sí, en Moncloa aprovechan para «reivindicar el modelo de Estado, la monarquía parlamentaria», reconociendo la labor de Felipe VI y a la vez poniendo en valor la «línea de trabajo del Gobierno», en relación al Real Decreto aprobado por el Ejecutivo para «avanzar en el ejercicio de la transparencia y la ejemplaridad». Desvinculan, además, a la Casa Real de Juan Carlos I, y creen que Felipe VI, a lo mejor, no tenía posibilidad de incidir más en los pasos de su padre. Es por eso que reconocen la «difícil situación» del actual Monarca.