Más de 30 proyectos y 19 millones de euros: la Policía envía al juez de Villarejo nueva documentación

La Unidad de Asuntos Internos remite a García Castellón material para abrir una treintena más de líneas de investigación en la macrocausa de «Tándem»

El excomisario José Manuel Villarejo a su llegada a la Audiencia Nacional donde el juez Manuel García Castellón le interroga en la pieza 28 del caso por presuntamente ofertar información reservada que supuestamente le facilitaba el expolicía.
El excomisario José Manuel Villarejo a su llegada a la Audiencia Nacional donde el juez Manuel García Castellón le interroga en la pieza 28 del caso por presuntamente ofertar información reservada que supuestamente le facilitaba el expolicía. FOTO: Javier Lizón EFE

«Chase», «Teeth», «Mus», «Hungría», «Simba» y así hasta un total de 33 proyectos que le encargaron al comisario José Manuel Villarejo particulares y empresas entre los años 2004 y 2014 y por las que pudo haber cobrado más de 19 millones de euros en total. Este es el listado que la Unidad de Asuntos Internos de la Policía ha remitido al juez de la Audiencia Nacional a cargo del «caso Tándem» para decidir si se abren nuevas líneas de investigación. La macrocausa que se inició hace cinco años consta ya de otra treintena de piezas separadas (en fase de instrucción vivas quedan aproximadamente un tercio) y ahora el magistrado Manuel García Castellón y la Fiscalía Anticorrupción deberán decidir con cuántas más engordaran el caso.

El documento policial, al que ha tenido acceso este periódico, llegó el pasado 3 de mayo tras una petición, meses atrás, de García Castellón, que solicitaba «informe de avance identificando otros encargos de clientes particulares contratantes de Cenyt [entramado societario de Villarejo], según resulte de la documentación intervenida». Desde el inicio, la Unidad de Asuntos Internos ha estado desbrozando todo lo encontrado en la casa del policía tras dos registros: audios, facturas, documentos, contratos, agendas… El comisario, aún estando activo en la policía, era contratado para realizar «proyectos de investigación/inteligencia», es decir, espiar o arreglar desarreglos de empresarios y familias a cambio de elevadas sumas de dinero. Y lo hacía sirviéndose de bases de datos privilegiadas por su acceso al Ministerio del Interior. Por esto, Anticorrupción lo acusa de cohecho.

Cada encargo ha dado pie a una pieza separada en el Juzgado. Pero en este informe, la Policía propone 33 de una tacada. En una tabla desglosa nombre, cliente, investigados y presupuesto con cifras a éxito o sin él. Hay algunos encargos que se iniciaron hace casi 20 años por lo que los delitos podrían estar prescritos. Es precisamente esto a lo que le están pasando la lupa los investigadores antes de decidir, según fuentes conocedoras del trabajo. Ahora bien, prescritos para los clientes, no para el comisario. A él sí se le podría perseguir porque lo suyo es un delito continuado y el tiempo de prescripción comienza cuando se cometió el más nuevo. Contando, además, con que desde que Anticorrupción presentó la querella el plazo dejó de correr, aclaran otras fuentes jurídicas.

Investigaciones caso Villarejo
Investigaciones caso Villarejo FOTO: T. Nieto

Los encargos

Desde Andalucía, hasta Arabia Saudí pasando por Rusia. Los encargos al comisario más famoso no tenían fronteras. En este informe consta que varios despachos de abogados como Cuatrecasas lo contrataron para «salvaguardar los intereses» de un grupo empresarial que «soporta una situación de cierto riesgo en su infraestructura en España, como consecuencia de las prácticas poco ortodoxas de determinados socios». En la opción A de pago, Villarejo se embolsaba 1.175.000 euros. La B eran 545.000 más éxito. Los proyectos «Parter» y «Two» fueron puestos en marcha por otros dos despachos cuyas clientas querían espiar a sus exmaridos. «Erase» se trató de un encargo por el «abuso» de los socios mayoritarios de una empresa. Curiosamente partió del despacho de Ernesto Díaz-Bastién que a la postre fue abogado del propio Villarejo en sus primeros líos. El precio tenía tres alternativas. La más alta: tres millones de euros.

«Twist» estuvo al servicio de un grupo inmobiliario; «Hard», una firma de cementos; y «Mash» una empresa de dinero online. En «Clock» el problema era un testamento en el que unos hijos -a cada cual le tocaban 10 millones de euros- no confiaban de otros para la herencia. Empresas privadas como Vips le encomendaron espiar las actividades ilegales de un empleado que supusieron «un menoscabo económico a la vez que han cuestionado la seguridad interna de la empresa». Fue «Mex».

En «Citi» el policía metió sus tentáculos en el procedimiento que terminó hace poco con una condena en el Tribunal Supremo para el exdirector de la sucursal de Citibank en la ciudad de Cáceres.

«Salade» consistió en mejorar «la proyección de toda la comunidad rusa en España, al tenderse que actualmente existe cierta crisis reputacional sobre la imagen» de los empresarios rusos. Villarejo lo rechazó. «Clerk» fue un encargo del que fuera primer ministro de Arabia Saudí Fahd Bin Abduiaziz Ai-Saud para saber lo que hacía alguien que traicionó su confianza; y también en Asia se encargó «Raven» para conocer las actividades de un jeque.

En total, según los cálculos de esta redacción, el comisario pudo embolsarse 14.729.500 euros en la peor de las previsiones y algo más de 19 millones en la mejor. Asuntos Internos no da una cifra global y tampoco es concreta en el resultado de muchos de los proyectos porque justamente eso es lo que habrá que investigar si el juez así lo decide. Por el momento ninguna de estas investigaciones se ha puesto en marcha. La última en abrirse fue la pieza número 33, tal y como avanzó LA RAZÓN, sobre el excónsul catalán en Letonia Xavier Vinyals. Si bien este procedimiento no se desprende de este informe pormenorizado, sino de una denuncia del propio afectado.