Argelia suspende el tratado de amistad con España por su “injustificable” postura sobre el Sáhara

El Gobierno lamenta el anuncio y reitera su plena disponibilidad para seguir manteniendo buenas relaciones

El giro unilateral de 180 grados del Gobierno respecto al Sáhara Occidental continúa enfadando a Argelia. Todavía más después de las declaraciones del presidente, Pedro Sánchez, esta mañana en el Congreso de los Diputados en las que comparó la situación del Sáhara Occidental con las de Ceuta y Melilla y pidió evitar la injerencia en los asuntos internos de Rabat.

La respuesta no se ha hecho esperar y Argel ha anunciado que suspende de “inmediato” el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España, firmado el 8 de octubre de 2002, por su “injustificable” posición sobre el Sáhara Occidental, anunció la presidencia de la República.

Además, tras las declaraciones del Gobierno, los bancos han decretado la congelación de todo el comercio exterior con España. En un comunicado enviada este miércoles a todas las entidades bancarias del país magrebí, la Asociación de Bancos y Entidades Financieras de Argelia (Abef) ha anunciado «la congelación de las domiciliaciones bancarias de las operaciones de comercio exterior de productos y servicios con origen y destino en España a partir de mañana jueves 9 de junio».

Sánchez dijo esta mañana que el viaje de abril a Marruecos sentó las bases de la declaración conjunta que desde entonces rigen las relaciones entre ambos estados y que incluye una comunicación permanente, la integridad de todos los acuerdos fronterizos y la cooperación, el respeto mutuo entre ambos. Es entonces cuando ha asegurado que entre los acuerdos se encuentra el respeto a la integridad de ambos territorios nacionales, reclamados por parte de Rabat en varias ocasiones.

“Las autoridades españolas han emprendido una campaña para justificar la posición que han adoptado sobre el Sáhara Occidental, una violación de sus obligaciones legales, morales y políticas como poder administrador del territorio que pesan sobre el Reino de España”, declaró Argelia.

Argelia considera “injustificable” el cambio de posición de España que el 18 de marzo respaldó la propuesta marroquí de autonomía sobre la colonia española.

La reacción del Gobierno no se ha hecho esperar y ha lamentado el anuncio, al tiempo que ha vuelto a esgrimir las buenas relaciones entre ambos países y ha apelado a las Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional, cuyos principios se refieren a “los principios de igualdad soberana de los Estados, de no injerencia en los asuntos internos y del respeto del derecho inalienable de los pueblos a disponer de ellos mismos”.

Fuentes diplomáticas han apuntado que “el Gobierno de España considera a Argelia un país vecino y amigo y reitera su plena disponibilidad para seguir manteniendo y desarrollando las especiales relaciones de cooperación entre los dos países, en beneficio de ambos pueblos”