Encuesta elecciones andaluzas: el PP roza los 50 escaños y el Gobierno en solitario

La lista de Moreno aglutina un 8,6 por ciento del voto socialista, el 69 por ciento de Ciudadanos y casi un 20 por ciento de Vox

A una semana de las elecciones andaluzas la candidatura de Juan Manuel Moreno se sitúa en la horquilla de los 48-50 escaños. De alcanzar ese resultado en las urnas, el PP tendría en su mano la posibilidad de gobernar en solitario. Suma más escaños que la izquierda y se quedaría muy cerca de la mayoría absoluta (55 diputados). El sondeo de NC Report abre la puerta a que Ciudadanos (Cs) pueda entrar en la Cámara andaluza con un escaño, de los 21 que tiene en la actualidad, y que se sumaría a la lista del PP en la votación de la sesión de investidura. Juan Manuel Moreno consigue más de 770.000 votos que en las anteriores autonómicas, donde ni siquiera fue la lista más votada aunque el pacto con Ciudadanos le permitió llegar a la Presidencia de la Junta. En escaños, crece entre 22 y 24.

En el ecuador de la campaña las tendencias se mantienen muy estables respecto a las que vienen apuntándose desde hace semanas. La única opción de Gobierno consolidada es la que representa Juan Manuel Moreno y lo que se decidirá en las urnas es si los andaluces le dan una mayoría lo suficientemente amplia como para resistirse a las presiones de Vox para entrar en su Gobierno o, por el contrario, el partido de Santiago Abascal condiciona la futura composición de San Telmo.

Según este sondeo, el PSOE conseguiría entre 31 y 33 escaños, si acaso dos menos de los que cosecharon en las anteriores autonómicas cuando las siglas socialistas consiguieron su peor resultado. Los socialistas se dejarían en las runas 22.789 votos. Sin embargo, la suma de la izquierda (PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía) se queda muy lejos de la mayoría absoluta. En el mejor escenario llegarían a 45 diputados.

Los socialistas se examinan en estas elecciones a nivel autonómico y nacional. Andalucía es uno de sus graneros más importantes de voto, junto con Cataluña, y aunque hay diferencias entre el voto autonómico y de las generales, mantenerse fuera del Gobierno andaluz es un golpe que las encuestas apuntan que se verá agravado por el hecho de que la candidatura de Juan Espadas se puede quedar por debajo del resultado de Susana Díaz. Si esto se confirma el próximo domingo, el socialismo andaluz entrará en una crisis con efectos colaterales sobre el partido a nivel nacional y sobre el liderazgo de Pedro Sánchez.

Los socialistas buscan consuelo en la posibilidad de que el PP se vea obligado a gobernar en coalición con Vox y esto les sirva de «pancarta» a nivel nacional para distraer la atención de su derrota electoral. Vox está en la horquilla de los 16-18 diputados, con un crecimiento de entre 4 y 6 escaños, que en votos son 198.781 nuevas papeletas. Siempre que Juan Manuel Moreno consiga sumar más que toda la izquierda junta, y se mueva alrededor de los 50 escaños, su intención es presentarse a la investidura y someter su propuesta de Gobierno en solitario a la votación de la Cámara andaluza para que todos los partidos se retraten.

En los últimos días el PP está multiplicando los llamamientos a su votante a que no se confíe el próximo domingo. En la fontanería popular hay preocupación porque la buena marcha de las encuestas generen una sensación de falsa confianza que ponga en peligro esa mayoría amplia que buscan para gobernar en solitario. De momento, la dirección andaluza ha conseguido controlar la campaña para que no se desvíe en ningún momento de la línea estratégica fijada, a diferencia de lo que sucedió en Castilla y León, cuando la campaña del hoy presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, quedó trastocada por la intervención del equipo de Pablo Casado.

Fidelidad de voto

Los trasvases de voto entre formaciones confirman también los aciertos y errores de las estrategias electorales. El PP es el partido que mantiene una mayor fidelidad de voto (88,4 por ciento). De sus votantes, un 7,7 por ciento declara que votará a Vox, pero esta fuga se ve más que recompensada con el voto que le llega de los «verdes» de Abascal, hasta un 19,9 por ciento. Juan Manuel Moreno ha hecho una campaña dirigida a consolidarse en el centro y primando la gestión por encima de la ideología. Su objetivo es ganar voto por la izquierda moderada, pero también convencer a votantes a la derecha de que es la única opción de Gobierno estable. Los socialistas mantienen una fidelidad del 77,3 por ciento. Y sus dos principales fugas están en el PP (8,6 por ciento) y la abstención (5,2 por ciento).

Ciudadanos, por su parte, sólo conserva un 12,9 por ciento de sus votantes de las últimas autonómicas, mientras que hasta el 69 por ciento de sus apoyos asegura que este próximo domingo apoyará la lista de Juan Manuel Moreno. Entre ocho provincias, los restos pueden marcar una importante diferencia en el reparto de escaños, y en la maquinaria popular siguen confiando en que los naranjas consigan entrar en la Cámara, lo que les ayudaría a reforzar la mayoría que le otorgan todos los sondeos, incluido el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Hasta el viernes los partidos dedicarán sus esfuerzos en convencer a los indecisos (200.000) y a los posibles abstencionistas. El socialismo andaluz insistirá en dirigirse a los 400.000 que no les votaron en las últimas autonómicas y sí lo hicieron por Pedro Sánchez en las generales.

Vox intentará resistir a un Partido Popular en ascenso con el apoyo de su líder, Santiago Abascal, a la candidatura de Macarena Olona, que, al menos según las encuestas, no ha ido tan bien como esperaban.