Blindaje en la cumbre de la OTAN: un despliegue de cerca de 10.000 efectivos

El ministerio del Interior prevé reforzar la seguridad con 6.550 policías y 2.400 guardias entre el 28 y el 30 de junio y pide a las empresas facilitar el teletrabajo entre el 28 y el 30 de junio

Control policial en Madrid
Control policial en Madrid FOTO: David Jar La Razon

“Es el mayor dispositivo de seguridad de la historia reciente de España”. Con estas palabras, fuentes del Ministerio de Interior quieren resaltar la relevancia y desafío que supone la cumbre de la OTAN, que se celebrará en Madrid entre el 28 y el 30 de junio. Y la envergadura del despliegue policial tiene cifras: en total, se activará a 6.550 agentes de la Policía Nacional y 2.400 guardias civiles, a los que habrá que sumar efectivos de la policía municipal, bomberos y los servicios de emergencias de Madrid.

El operativo, bautizado como Eirene, blindará Madrid hasta el punto que, tanto desde Interior como desde Presidencia, se enfatiza mucho en la necesidad de concienciar a la ciudadanía de los problemas de movilidad que habrá en toda la ciudad los tres últimos días de junio. En este sentido, se recomienda el uso del transporte privado y se pide a las empresas que faciliten el teletrabajo (sobre todo, en las zonas más afectadas por el desarrollo de la cumbre). Se espera una afluencia de 5.000 personas (entre ellas, 2.000 correspondientes a las 40 delegaciones de países e instituciones europeas y 2.000 periodistas).

De momento, el nivel de alerta antiterrorista se mantiene en 4 y, desde Interior, prevén mantenerlo así, aunque aseguran que se irá revisando durante estas dos semanas. Lo cierto es que el actual contexto internacional es muy sensible porque la OTAN está en el punto de mira tras la invasión de Rusia en Ucrania, pero, desde Interior, aseguran que no se observa “ninguna cuestión especial que tuviera que elevar a fecha de hoy la preocupación”. “Ocupación y preocupación toda por grupúsculos, pero, por este trabajo acumulado en meses y con informes que hace el Citco (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado), tenemos una visión global”, añaden, y aseguran que están “en condiciones” de decir que el operativo puede “garantizar la seguridad” y la cumbre se va a poder celebrar en un “marco de paz pública”.

Nadie en el Gobierno desvela cuál es el coste final de toda este despliegue de seguridad (más allá de un contrato firmado por valor de 35 millones de euros), aunque sí se ha autorizado a todos los ministerios a que hagan contrataciones en función de las necesidades de la organización. Los militares no participarán del plan de seguridad.

En Interior, asimismo, aseguran que hay “muy buenas relaciones con Estados Unidos” y se han producido reuniones bilaterales para trabajar en la seguridad.

Una de las cuestiones también importantes es si, finalmente, estará presente Volodímir Zelenski. El presidente ucraniano está invitado y en el Gobierno desconocen si acabará viniendo o no, aunque si al final es así, en Interior aseguran que están preparados para una adaptación del plan de seguridad.

Según reconocen en Presidencia, todo está siendo supervisando por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “A estas alturas estamos donde teníamos que estar. La planificación está funcionando. Nos quedan 15 días clave, donde todo va a ser más complejo”, señalan. La cumbre se desarrollará durante tres días. El 28 está previsto que, por la mañana, Sánchez haga el acto de “entrega simbólica” del recinto ferial de Ifema al secretario general de la OTAN y hay distintas reuniones bilaterales en Moncloa con líderes internacionales. Por la tarde, se ha convocado una cena en el Palacio Real que liderará el Rey Felipe VI y en la que están invitados los Jefes de Estado y de Gobierno de los países que participarán en la cumbre, junto a sus acompañantes.

Ya el 29 de junio, se celebrará la primera reunión de trabajo entre los 30 países aliados (integrados en la OTAN). Después, se desarrollará una segunda sesión en la que participarán los países invitados (Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur y Japón). En paralelo, tendrá lugar un programa cultural liderado por la Reina junto a los acompañantes, con visitas a distintas instalaciones y espacios culturales. Por la tarde, todos se desplazarán al Museo del Prado, donde Sánchez liderará una cena.

Finalmente, el 30 de junio se desarrollará la segunda sesión de la cumbre con un “programa que se está concretando y se oficializará”.

Todas las reuniones bilaterales de Sánchez está previsto que se celebren en Moncloa, aunque todavía, desde Presidencia, evitan dar los detalles de con quién serán. Entre los espacios que se verán usados por esta cumbre están, además de Ifema, la Granja de San Ildefonso; el Teatro Real, el Museo del Prado; el Palacio Real; o, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.