Cientos de militares se manifiestan contra su «discriminación salarial»

Exigen sueldos “dignos” y equiparación para evitar, entre otros, que un guardia civil con el empleo más bajo cobre más que un sargento del Ejército

Manifestación de militares ante el Congreso en 2020
Manifestación de militares ante el Congreso en 2020 FOTO: Chema Moya EFE

«Lo mires por donde lo mires, salimos perdiendo». Con afirmaciones como esta, los militares continúan denunciando sus «paupérrimos y vergonzosos salarios», los cuales muestran «diferencias abismales» si se comparan con los de otros Cuerpos de Seguridad. Algo que, para los uniformados de los dos Ejércitos y la Armada, «evidencia un maltrato» por parte del Gobierno. En estos términos se expresa Miquel Peñarroya, presidente de la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (Asfaspro), una de las tres que han convocado una manifestación este sábado ante el Congreso de los Diputados para exigir el fin de esa «discriminación salarial» y para que en el aumento del Presupuesto de Defensa al que se ha comprometido el Gobierno haya «una partida dirigida a las retribuciones de los militares que deberán usar y mantener los sistemas de armas y material que se compren». Como apuntan también desde la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) y desde la Unión de Militares de Tropa (UMT), que piden el apoyo de los ciudadanos, «conscientes de que hoy en día es necesario tener unos militares profesionalmente capaces y bien retribuidos». Así, en torno a 600 militares, según la delegación del Gobierno, se han manifestado en la capital.

Y es que los uniformados siguen considerando «insuficientes» la subidas que impulsó el Gobierno el pasado año y que, en su conjunto, supusieron entre 40 y 113 euros más según el empleo.

Un aumento que, sin embargo, no reduce la brecha existente entre efectivos de otras fuerzas de Seguridad, como la Guardia Civil, cuyos miembros con el rango más bajo cobran no solo más que sus «homólogos» militares, sino también en comparación con otros de empleos muy superiores.

Comparativa de nóminas

LA RAZÓN ha tenido acceso nóminas de militares y guardias civiles y en la mayoría de los conceptos las diferencias son más que notables. Tanto, que, como ejemplo, un guardia civil cobra prácticamente el doble que un soldado. Eso comparando los empleos más bajos (subgrupo retributivo C1) en ambos Cuerpos. En el caso de un sargento de las Fuerzas Armadas (A2 y con mucha más formación y responsabilidad), la diferencia a favor del guardia ronda los 700 euros.

«Es sangrante», comenta Peñarroya preguntado por esta situación, la cual reconfirma con otro ejemplo: «Un teniente piloto de Eurofighter, con cinco años de Academia y el curso de caza, gana menos que un cabo de la Guardia Civil» .

Nóminas de un soldado, un guardia civil de Tráfico y un sargento del Ejército
Nóminas de un soldado, un guardia civil de Tráfico y un sargento del Ejército

También hay diferencias en el denominado complemento de destino (de empleo en las Fuerzas Armadas), que retribuye la responsabilidad según el empleo. Y es que mientras un guardia civil pertenece al nivel 17 (415,17 euros para 2022), un soldado o marinero están, después de haber subido un nivel el pasado año, en el 14 (340 euros). Un sargento del Ejército, mientras, está en el 19 (466,05), el mismo que un cabo del Instituto Armado, en el segundo empleo más bajo.

A partir de ahí hay una serie de complementos derivados del tipo de trabajo que se realice, su peligrosidad, la formación exigida o la disponibilidad, que si bien puede variar entre ambos cuerpos, su reparto o las cuantías desvelan otra brecha. Por ejemplo, en el caso de los militares está el de Dedicación Especial, que retribuye el especial rendimiento, la actividad extraordinaria o la iniciativa. En las Fuerzas Armadas no se cobra siempre y depende, critican los militares consultados, «del jefe de la unidad». En el caso de la Guardia Civil está el Complemento de Productividad y las gratificaciones por servicios extraordinarios. Es aquí donde los uniformados del Ejército y la Armada reclaman cobrar, al menos, una parte siempre por esa «disponibilidad permanente», sobre todo ahora que son reclamados para todo tipo de tareas.

Por último está el Complemento específico, integrado por el componente general (según el empleo) y el singular (asociado al puesto que se ocupa y a las exigencias, peligrosidad o penosidad del mismo). Un ejemplo de las diferencias existentes: un sargento de la Guardia Civil de una unidad NRBQ, con sus correspondientes cursos, cobra de componente singular unos 730 euros más que un sargento del Ejército en el mismo puesto y con la misma formación. O un brigada piloto de helicóptero del Instituto Armado, casi 800 más que su homólogo militar.

Otros beneficios

Y a todo esto se suma, como denuncia Peñarroya, «otros muchos beneficios que tienen los guardias civiles», como por ejemplo descuentos en el comedor de sus hijos en algunas comunidades.

Una situación que, como denuncian los convocantes de la manifestación de mañana, está provocando una «descapitalización del personal de los ejércitos y tendrá repercusiones en la calidad de ese personal y de la defensa». Porque cada vez son más los militares que se marchan a otros Cuerpos donde cobran más. «Al final acabará entrando el que no encuentre otra cosa y no habrá nivel, denuncia el presidente de Asfaspro, haciendo hincapié en que «han de reaccionar ahora o el personal estará muy mal preparado para utilizar materiales cada vez más sofisticados».

Por eso vuelven a tomar la calle mañana, para exigir una «equiparación»: «Los puestos de trabajo en general no van a ser los mismos, pero la diferencia no puede ser tan alta».