El Ejército del Aire español pasará a llamarse “del Aire y del Espacio”

El Ministerio de Defensa destaca la importancia del espacio ultraterrestre, cuya seguridad han de garantizar las Fuerzas Armadas

Las Fuerzas Armadas vuelven a cambiar la denominación de una de sus patas. Si hace unos meses la Armada prescindía del apellido “española” para adaptar su imagen corporativa, ahora le ha tocado el turno al Ejército del Aire. En esta ocasión, la Fuerza Aérea lo que hace es añadir un apellido y a partir de ahora pasará a llamarse Ejército del Aire y del Espacio.

Así lo ha aprobado hoy el Consejo de Ministros, que ha dado luz verde a un Real Decreto para el cambio de denominación. Y para justificar este nuevo nombre, el Ejecutivo hace hincapié en que “la importancia creciente del espacio ultraterrestre en el ámbito aeroespacial determina que las Fuerzas Armadas, y muy especialmente el Ejército del Aire, deban ser capaces de monitorizar el espacio, garantizando su seguridad y libertad de actuación en pro de los intereses nacionales”. Por ello, añade, esta nueva etapa y los nuevos retos a los que se enfrentarán exigen “el desarrollo y la potenciación progresiva de los sistemas espaciales”.

Según se explica en la referencia del Consejo de Ministros, el Ministerio de Defensa sigue la estela de otras fuerzas aliadas de nuestro entorno, que están llevando a cabo iniciativas similares. Por ello, consideran que “como parte más visible y representativa de este esfuerzo de adaptación al nuevo dominio del espacio, y en sintonía con los nuevos cometidos ya asumidos de vigilancia y control del espacio ultraterrestre y las capacidades incorporadas”, se consideró “necesario” proceder a un cambio formal de denominación del Ejército del Aire”.

Se trata de una modificación que ya estaba sobre la mesa desde hace tiempo, pues el Ejército del Aire ha ido ampliando sus cometidos en este ámbito. De hecho, la ministrad e Defensa, Margarita Robes, ya habló de esta posibilidad en 2019 apuntando que “No podemos contemplar el mundo del siglo XXI y el futuro olvidándonos del espacio”. Ese mismo año se creó el Centro de Operaciones de Vigilancia Espacial (COVE), cuya principal misión es la vigilancia y conocimiento de la situación espacial de interés y la provisión de servicios en apoyo a las operaciones de las Fuerzas Armadas.

Una unidad, el COVE, que ya se hizo conocida por vigilar la trayectoria de los restos de satélites o de cohetes que amenazaban con impactar contra la tierra. Pocos meses después vio la luz el Consejo Nacional de Seguridad Aeroespacial, presidido por el Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire (JEMA), general Javier Salto Martínez-Avial. Se trata de un organismo cuya función es la de garantizar “la seguridad del espacio aéreo terrestre y ultraterrestre”.