El juez revoca el tercer grado de los etarras Iñaki Bilbao y Martín Ahedo por falta de perdón

La Fiscalía de la Audiencia Nacional había interpuesto sendos recursos a la semilibertad por no exponer en sus escritos el arrepentimiento expresos hacia sus víctimas

Fotografía de archivo del 07/09/06 del etarra Iñaki Bilbao.
Fotografía de archivo del 07/09/06 del etarra Iñaki Bilbao. FOTO: Emilio Naranjo EFE

El juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, ha revocado los terceros grados que el Gobierno Vasco había otorgado a dos presos etarras: Iñaki Bilbao Gaubeka y Gorka Martínez Ahedo. La Fiscalía había impugnado este beneficio penitenciario por falta de perdón expreso a las víctimas.

El juez detalla en sendos escritos -con fechas del 21 y el 22 de junio- el porqué los condenados de la banda terrorista ETA deben volver a entrar en prisión, algo que hicieron la pasada semana como ha adelantado El Correo.

Iñaki Bilbao, quien ingresó en prisión el 10 de junio de 1998 y cumple pena por delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa y estragos, progresó a segundo grado en abril de 2021 y, posteriormente tras un traslado de prisión por el Ministerio del Interior se le otorgó la semilibertad. Aunque el juez de Vigilancia Penitenciaria recoge que la cárcel de Basauri (Vizcaya) expone el “buen comportamiento” y el “avanzado cumplimiento de la pena” (se conmutaría en 2023), indica que si bien “existe una empatía hacia las víctimas” “no personaliza su posición frente a aquellas personas sobre las que atentó, lo que obliga a potenciar la vía tratamental antes de acceder al grado pretendido”.

Por su parte, Gorka Martínez estaba cumpliendo 30 años de prisión por cooperador necesario en el asesinato a tiros del guardia civil Benigno Villalobos y su pena termina en 2028. Hace poco más de un mes la cárcel fue progresado al tercer grado con informe favorable de la cárcel por “apoyo familiar, ausencia de adicciones y renuncia explícita a la actividad delictiva”. En esta línea consta una carta de abril en la que el interno dice que ha realizado “una profunda reflexión” respecto “los actos violentos que tanto dolor han causado” y dice el juez que “no duda” de la sinceridad de esas palabras, pero que según la ley “dispone el requisito de petición expresa de perdón a las víctimas de sus delitos y en el caso que nos ocupa no existe manifestación de perdón a las víctimas de su actividad delictiva, ni siquiera se referencian en su escrito, máxime cuando existen condenas por asesinato”.