La Fiscalía abre una investigación por las muertes de migrantes en la frontera de Melilla

Dolores Delgado encomienda a la fiscal de Extranjería el esclarecimiento de los centenares de fallecidos el pasado 25 de junio en Marruecos

La Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, ha firmado hoy un decreto para encomendar a la Fiscal de Sala Coordinadora de Extranjería, Beatriz Sánchez, que abra una investigación por los hechos ocurridos el pasado 25 de junio en la frontera entre Melilla y Marruecos en los que murieron decenas de migrantes. Las pesquisas tratarán de esclarecer lo sucedido que pasa por determinar la competencia de la jurisdicción española sobre el asunto. Según informaciones periodísticas murieron al menos 23 personas, cifra que las ONG elevan a 37. Además otros 133 lograron traspasar la valla y otro centenar resultó herido.

La decisión de Delgado, según ha informado mediante nota de prensa, se fundamenta en la «trascendencia y gravedad» de los hechos acaecidos. Explican fuentes fiscales que estas pesquisas las puede dirigir una Fiscalía territorial, pero es precisamente la importancia y la complejidad del asunto lo que ha sido determinante para que se encargue a una de las Fiscalías especiales. Indican en el departamento de Delgado que no hay delitos concretos, ni personas investigadas, sino que los primeros pasos irán encaminados a ahondar en si se vulneraron derechos humanos y derechos fundamentales de la persona y, en su caso, si el Ministerio Público español puede completar la investigación allí.

La petición partió de la propia Beatriz Sánchez que este martes por la mañana solicitó la apertura de estas diligencias porque para hacerlo necesita el beneplácito de la Fiscal General. Delgado, por su parte, dio luz verde con la incoación del mencionado decreto.

Todo sucedió a primera hora del viernes pasado cuando miles de personas trataron de atravesar el paso fronterizo del Barrio Chino entre la ciudad autonómica y Marruecos. Lo lograron 133 personas que han sido trasladadas ya a un centro de inmigrantes y el resto sufrió una masacre en la localidad marroquí de Nador propiciada, según algunas informaciones, por una avalancha. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, elogió en esta línea los trabajos de las fuerzas y cuerpos de seguridad marroquíes de quien, dijo, supieron «repeler» el traspaso que calificó de ataque a las fronteras. «Bien resuelto», apostilló en un discurso tremendamente criticado por la izquierda.

Las ONG en territorio alauí denuncian que los muertos se están enterrando en fosas comunes, que no se ha producido una investigación previa sobre las causas de las muertes y que los que se quedaron están siendo encarcelados porque la Fiscalía marroquí está yendo contra ellos. Horas después de la avalancha comenzaron a difundirse estremecedoras imágenes de cuerpos en el suelo, apilados unos encima de otros y ensangrentados.

Tanto Sánchez -que compareció al día siguiente- como todo el Ejecutivo ha cerrado filas en torno a la idea de «las mafias» como culpables de lo ocurrido. Grupos que trafican con personas ha sido la tesis más repetida desde el viernes en el seno del Gobierno, aunque Podemos por momento ha buscado desmarcarse. Así es ahora la Fiscalía quien tiene la oportunidad de conocer qué ocurrió en este episodio migratorio que es el primero grave desde que Sánchez reconociera el Sáhara occidental como territorio de Marruecos y las relaciones entre ambos países pasaran a una nueva fase. Fuentes cercanas a la fiscal Sánchez, quien apenas lleva un mes en la jefatura de Extranjería, aseguran que es una profesional preparada con una amplia trayectoria en derechos humanos y trata de personas.