El voto de Lesmes, decisivo para llevar a Europa la reforma de Sánchez

El Pleno del CGPJ debate mañana la propuesta de nueve vocales de trasladar a la Comisión Europea el cambio legal que promueve el PSOE para renovar el Tribunal Constitucional

Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial
Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial FOTO: Andreu Dalmau EFE

El Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) debatirá mañana la reforma que pretende llevar a cabo el Gobierno para renovar el Tribunal Constitucional (TC), tras la decisión de nueve vocales de instar al órgano de gobierno de los jueces a llevar ante la Comisión Europea ese cambio legal que, sin embargo, sigue dejando al Consejo sin posibilidad de llevar a cabo nombramientos. Esos nueve vocales conservadores también quieren que el CGPJ sea escuchado en la tramitación parlamentaria de esa proposición de ley, por lo que el Pleno deberá decidir asimismo si insta al Congreso de los Diputados a solicitarle un informe sobre una reforma que estos vocales consideran «contradictoria e incoherente».

Y en ambas votaciones, el voto del presidente del Consejo del Poder Judicial, y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, puede resultar decisivo. Tras la jubilación de uno de los vocales, Rafael Fernández Valverde, el Pleno cuenta con 19 vocales que junto a su presidente suman un total de 20 votos. Pero actualmente otra vocal, Victoria Cinto, se encuentra de baja, por lo que –de no incorporarse para ese Pleno– serán 19 los miembros del Pleno que podrán pronunciarse.

En este último caso, y dado que los nueve vocales que firman el escrito votarán a favor, les bastaría con el respaldo de Lesmes (o de cualquier otro vocal) para asegurarse que su iniciativa salga adelante, lo que supondría una decisión histórica, pues por primera vez –señalan fuentes de la institución– el CGPJ llevaría directamente ante la Comisión Europea una reforma legal del Gobierno (ya se intentó sin éxito con la que impulsaron PSOE y Podemos y que, desde marzo de 2021 impide al Consejo hacer nombramientos mientras siga en funciones).

El respaldo de vocales progresistas, en el aire

En el supuesto de que la vocal Victoria Cinto (elegida a propuesta del PSOE) se incorporase al Pleno, los vocales que cuestionan la reforma necesitarían dos respaldos más o el simple apoyo del presidente. Y es que en ese caso su voto podría adquirir aún mayor importancia, pues ante un posible empate a diez decidiría el voto de calidad del presidente del Consejo del Poder Judicial.

Cuando el CGPJ acordó solicitar al Congreso que recabase su informe (una petición que no atendió) sobre la reforma que le vacía de competencias al no permitirle cubrir las vacantes pendientes si su mandato ha expirado (lo que ya acumula 62 nombramientos pendientes, 14 de ellos en el Tribunal Supremo), los vocales conservadores que defendieron la propuesta contaron, entre otros, con el respaldo de sus compañeros Enrique Lucas y Roser Bach (que fueron elegidos a propuesta de PSOE y PNV, respectivamente). Ninguno de los dos firma ahora el escrito, pues se han reservado su posición hasta la celebración del Pleno.

Y es que en este caso el apoyo del también vocal conservador Vicente Guilarte no sería suficiente (pues haría falta el sí de otro integrante del Pleno o el voto de calidad de Lesmes para deshacer un posible empate).

Aunque la posición de Lesmes es una incógnita, el Pleno se celebrará después de que la Sala de Gobierno del Tribunal Supremo, que él mismo preside, se quejara al Congreso de que el bloqueo del CGPJ aboca al alto tribunal a una situación «insostenible» por la acumulación de vacantes sin cubrir en sus salas (con especial incidencia en el orden contencioso).

Lesmes prefiere un acuerdo amplio

No obstante, fuentes del CGPJ hacen hincapié en que Lesmes prioriza, como ha hecho hasta ahora, que cualquier acuerdo del Pleno sea lo más representativo posible y cuente con un consenso amplio. Sin ir más lejos, recuerdan que cuando la institución decidió reclamar al Congreso que se escuchase su criterio sobre la reforma que limita sus funciones, el acuerdo salió adelante con el respaldo de 15 vocales y del propio presidente.

De ahí que, con ese planteamiento, no parece probable que Lesmes se sienta cómodo desequilibrando la balanza con su voto sin garantizarse antes un mayor consenso en torno a la iniciativa que respalda la mayoría conservadora del Consejo.

Aunque la propuesta que plantean esos vocales sea conjunta, según las fuentes consultadas cabe la posibilidad de que el Pleno se pronuncie únicamente sobre la petición de instar al Congreso a no dejar al CGPJ al margen de la tramitación parlamentaria de la reforma (aunque su informe no es preceptivo y en ningún caso sería vinculante), aplazando la decisión sobre la vía europea a la espera de la contestación de la Cámara Baja.

No en balde, el argumento nuclear de las quejas del Consejo a la Comisión Europea residiría en que el Gobierno orilla al órgano de gobierno de los jueces en reformas que afectan a aspectos fundamentales de su funcionamiento, justo al contrario de lo que indican los mandatos que llegan de la UE.