Pegasus

El Gobierno oculta la información del espionaje al Congreso: más de 15 de preguntas sin respuesta

El ejecutivo evita hacer aclaraciones por vía parlamentaria sobre la crisis de Pegasus

El ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños.
El ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños.Alberto OrtegaEuropa Press

Pedro Sánchez tuvo que comparecer ante el Congreso forzadamente para dar explicaciones sobre la crisis del espionaje de Pegasus. Sin embargo, poca luz ha arrojado sobre el espionaje a líderes independentistas o sobre el supuesto espionaje de Marruecos a miembros del Gobierno y los grupos parlamentarios han optado por la vía de las preguntas parlamentarias, pero tampoco han encontrado éxito. Hasta 16 preguntas formuladas por PP, Vox, PDeCat o el diputado Pablo Cambronero han quedado respondidas por el Gobierno con evasivas: principalmente, se ha limitado a remitirse a comparecencias de Pedro Sánchez o de ministros. Es decir, han quedado sin aclaración.

Así, entre las preguntas que han formulado los grupos aparecen peticiones al Gobierno para que haga aclaraciones sobre la intervención de móviles de miembros del Consejo de Ministros; sobre si el teléfono espiado era el personal de Sánchez o se trataba de su teléfono privado; sobre los motivos por los que el Gobierno no ha revisado los móviles del Presidente del Gobierno y la Ministra de Defensa hasta abril del año 2022; sobre la existencia de algún protocolo para el mantenimiento y la revisión de la seguridad de los teléfonos móviles de los altos cargos; o, sobre la existencia de informes sobre el supuesto espionaje a los teléfonos del Presidente del Gobierno, Ministros y otros altos cargos.

El Gobierno ha despachado la gran mayoría de las preguntas con remisiones a las comparecencias ante el Congreso de Pedro Sánchez (26 de mayo) y la ministra de Defensa (4 de mayo). En alguna respuesta también se ha remitido a cuestiones legales, como información relacionada con el CNI, que ha aludido a la propia Ley reguladora del organismo. En otra, como la del protocolo para el mantenimiento de la seguridad de los móviles, se hace referencia a que “están configurados de acuerdo con las recomendaciones de seguridad que establece el Centro Criptológico Nacional para el correcto desempeño de sus funciones”.

Entre las preguntas formuladas por los grupos, también aparecen la petición de valoraciones al Gobierno sobre si considera conveniente “la rueda de prensa del señor Bolaños en la que se destapó un agujero de seguridad” y si eso es un “elemento tranquilizador para el resto de socios de la OTAN”. También si Moncloa considera oportuno que la Secretaría General de Presidencia haya coordinado la seguridad de la Cumbre de la OTAN cuando es la responsable de los “errores de seguridad” en los teléfonos del Gobierno; se pregunta sobre si la seguridad de España está “comprometida”; o, se piden los motivos por los que el Gobierno cesó a la responsable máxima del CNI.

Asimismo, la oposición pregunta sobre “la información que supuestamente tiene Marruecos del Presidente del Gobierno”, que habría podido ser la causa del giro histórico dado por Sánchez con respecto al Sáhara; o, sobre la fecha prevista para desclasificar la documentación secreta relativa a la interceptación de los teléfonos de los 18 independentistas presuntamente espiados.

La gran mayoría de las preguntas se registraron a finales de mayo: es decir, también poco antes de la comparecencia de Sánchez en el Congreso sobre el giro dado en el Sáhara, aceptando el plan de autonomía de Marruecos y negándole el derecho de autodeterminación, y hay muchas voces que apuntan a que estaría vinculado con el espionaje e información confidencial que tiene el país magrebí. En esa comparecencia, el presidente del Gobierno tampoco quiso dar ninguna explicación al respecto.

Por tanto, el espionaje parece seguir lejos de aclaraciones, a la espera de que las investigaciones judiciales también sigan su curso y puedan arrojar algo más de luz.