El gasto militar erosiona la alianza del PSOE con sus socios

Podemos votará «no» a ampliar los destructores. Moncloa desoye las críticas y aprobará hoy 1.000 millones en Defensa

Los últimos Presupuestos Generales del Estado de la legislatura son concebidos como la prueba definitiva de la acción gubernamental del Gobierno de coalición. Tras aprobar los Presupuestos de la pandemia en 2020 y en 2021 los de la recuperación post-covid, el Ejecutivo busca poner broche final con unas Cuentas Públicas que afiancen el bienestar social y a la par que sirvan como rédito electoral para el futuro. Pero el compromiso adquirido por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ante los aliados de la OTAN de aumentar la partida destinada en Defensa, complica las negociaciones con sus principales aliados, tanto en el Gobierno con Unidas Podemos, como en el Congreso de los Diputados, con ERC y Bildu.

Para el socio minoritario en Moncloa, los Presupuestos son la «carta de presentación» que ofrecer al votante de izquierdas de cara a las próximas elecciones generales, es por ello que ven vital conseguir unos resultados que relancen la desmovilización del votante de izquierdas que quedó patente con el resultado electoral en Andalucía. Desde la cuota morada en Moncloa analizan que el aumento en gasto militar va en detrimento de las necesidades que exige la ciudadanía y es por ello que –tras rebajar el tono en un primer momento por la cumbre de la OTAN– Podemos ha vuelto a hacer públicas sus críticas en este sentido. Ayer mismo, la ministra de Derechos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra, acusó al presidente del Gobierno de perder el «rumbo» y le exigió «recuperarlo» con un objetivo claro: abandonar las pretensiones de aumentar la partida en Defensa y apostar por el aumento en servicios públicos. A juicio de la ministra, la sociedad no está percibiendo « unos objetivos políticos claros en la acción del Gobierno de coalición» a causa de los «últimos acontecimientos», en referencia a los compromisos que derivan de la cumbre de la OTAN.

Los morados están dispuestos a llevar esta batalla hasta el final y las fuentes consultadas dudan de que puedan aprobarse unos Presupuestos en el Congreso que lleven el sello de Defensa. No solo por los votos de Unidas Podemos, sino por el de los aliados parlamentarios. ERC, Bildu y Más País, entre otros. Un camino en el que cuentan con el apoyo expreso de la vicepresidenta Yolanda Díaz que ayer reafirmó su «no» a aumentar el gasto militar y pidió «calma» al PSOE en la negociación de los Presupuestos. Una «sintonía» que se percibe en Unidas Podemos –a pesar de que el ministro de Universidades, Joan Subirats se haya desmarcado– y con la que creen que «minimizan» las opciones del Ejecutivo para mantener su hoja de ruta. Fuentes parlamentarias reafirman la postura de Podemos y alejan el optimismo del PSOE en la negociación, que atisban «compleja». Desde Bildu, ERC y Más País exigen una contrapartida en gasto social si el Ejecutivo prevé llevar a cabo sus planes.

Además, siguiendo este órdago, ayer mismo, el grupo parlamentario de Unidas Podemos, decidió de manera conjunta votar en contra de ampliar el número de destructores estadounidenses en Rota cuando llegue la votación al Congreso de los Diputados para modificar el convenio de cooperación con Estados Unidos. Previamente, será debatido en el seno del Gobierno y la cuota morada mostrará su rechazo. Otro «no» en materia de Defensa que recrudece la tensión en Moncloa.

Mientras, en el ala socialista del Ejecutivo se pide calma a sus socios. Eso sí, rebajando el optimismo de los morados a incluir en los próximos Presupuestos un gran despliegue en inversión social. Belarra reclamó ayer un precio máximo para la gasolina, 10.000 millones extra para Sanidad y Educación, una ley de familias y poner en marcha la reforma fiscal como líneas roja. Sin embargo, la vicepresidenta económica Nadia Calviño frenó estas expectativas de subir el gasto público que plantean los socios y pidió «responsabilidad fiscal».

Es más, Moncloa, pese al choque, llevará a cabo el plan en esta materia y hoy mismo aprobará un crédito de hasta 1.000 millones de euros para el Ministerio de Defensa, según adelantó El País. Una decisión que no cuenta con el visto bueno de Unidas Podemos y que ni siquiera se consultó con ellos, según fuentes moradas. Sin embargo, fuentes gubernamentales precisan que «todos los departamentos ministeriales fueron informados» en la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios celebrada la semana anterior. “La propuesta fue estudiada y validada sin que se produjera ningún tipo de intervención en contra”, precisan estas fuentes que recalcan que el Gobierno " va a cumplir con su responsabilidad y solidaridad para fortalecer la seguridad y la capacidad de disuasión europeas frente a la amenaza real que representa Putin”. Además, inciden en que “el presidente del Gobierno ha sido claro y diáfano en relación al compromiso europeo de alcanzar el objetivo de gasto militar del 2% del PIB en 2029″.

En este clima de alta tensión, la parte socialista en Moncloa confía en destensar las relaciones y así se lo trasladó el presidente del Gobierno a su partido ayer en la reunión de la Comisión Ejecutiva del PSOE. «El Gobierno está unido y fuerte en lo importante», aseguró el portavoz Felipe Sicilia en rueda de prensa. Además, dijo, «Moncloa tiene una hoja de ruta clarísima hasta el final de la legislatura para beneficiar a la ciudadanía». Aunque el portavoz evitó entrar en el choque con Unidas Podemos y solo aseguró que la idea del presidente es la de «seguir avanzando en este compromiso». En el PSOE y en Moncloa tratan de calmar a Unidas Podemos asegurando que el Ejecutivo «no descuidará el Estado de Bienestar». Pero, eso sí, advierten de que sin reforzar la seguridad, no sería posible. «El incremento en inversión es también garantizar un incremento en la inversión en educación, en sanidad y en asistencia al conjunto de la ciudadanía», advirtió el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.