Eurofighter, VCR 8x8, las fragatas F-110, el submarino S-80... en esto gastará Defensa los 12.500 millones del presupuesto para 2023

El Departamento de Robles aumenta un 26% sus partidas en elpróximo ejercicio. Los Programas Especiales de Armamento crecen un 72% hasta alcanzar los 4.900 millones

La clave del importante aumento de los presupuestos del Ministerio de Defensa, es que muchas de las partidas se incluyen en los conocidos como Programas Especiales de Modernización, que no computan en el límite de gasto no financiero. Sin estas partidas, las cuentas de Defensa aumentarían un 8,4% hasta alcanzar algo más de 7.500 millones. Sin embargo, si les sumamos los aproximadamente 4.900 millones de estos programas de armamento, tal y como anunció la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, el total de los fondos para 2023 rondará los 12.500 millones de euros.

En concreto, “sin incluir los programas de modernización”, Defensa aumenta sus recursos en un 6,5%, ascendiendo hasta el 8,4% si se tienen en cuenta también los fondos europeos. En 2023, el dinero con el que contaba el Departamento que dirige Margarita Robles ascendía, sin programas de armamento, a 7.307 millones, a los que había que sumar otros 2.848 millones de estos proyectos. En total, 10.155 millones de euros, aunque en su presentación el Gobierno los ha cifrado en 9.791 millones, la cantidad que figuraba en el proyecto de Presupuestos de 2022.

De este modo, sumando ese 8,4% al presupuesto base y los alrededor de 2.052 millones extra para esos programas, Defensa tendría algo más de 12.500 millones, un 26% más que en 2022.

2.052 millones más para armamento

La clave de este aumento está básicamente en los Programas de Modernización de las Fuerzas Armadas, que se verán incrementados en un 72%, pasando de los 2.848 millones de 2022 a los 4.900 millones, según la cifra ofrecida por la ministra Montero.

Durante su explicación, la titular de Hacienda ha evitado pronunciar esa cifra total de aumento del 26% y únicamente se ha referido, como máximo, al 8,4%, separando los programas de armamento del presupuesto total, cuando en años anteriores se contabilizaban de forma conjunta. Y ha defendido estos programas (que incluyen las fragatas F-110, el submarino S-80 o el blindado 8x8 “Dragón”) como claves para la industria nacional, aventurando que se crearán, exactamente, “22.667 empleos de forma directa o indirecta”.

Con estos 4.900 millones, Defensa paga en anualidades una veintena de programas entre los que están los ya mencionados (S-80, Eurofighter, VCR 8x8...). Una de las opciones es aprovechar ese incremento para poner en marcha nuevos programas considerados como una prioridad por el Estado Mayor de la Defensa (Emad) en el Objetivo de Capacidades Militares (OCM).

Spike, C-295, mando y control...

Este documento, según informa Infodefensa.com, no es público, aunque se conocen algunas de las necesidades identificadas. El jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), almirante Teodoro López Calderón, comentó hace un año que la modernización del sistema de mando y control es una de esas necesidades. Además, existen programas en marcha pendientes prácticamente solo de financiación como la compra de un nuevo lote de misiles Spike o la adquisición de cuatro aviones C-295 de patrulla marítima para el Ejército del Aire y del Espacio.

Otros proyectos también están a la espera de un impulso económico. Es el caso de los lanzacohetes y el conocido como plan MC3 (mando, control y comunicaciones) en el Ejército de Tierra; los helicópteros MH-60R Romeo antisubmarinos -programa que ya cuenta con el visto bueno de EEUU- o la actualización de las fragatas F-100, en la Armada.

Margarita Robles

En relación a este aumento presupuestario, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha explicado que hay que enmarcarlo en el actual contexto de guerra y en el compromiso adquirido con la OTAN junto con los demás países de la alianza y de la Unión Europea (UE).

Tras visitar el Grupo de Apoyo a la Proyección del Ejército de Tierra en Alcalá de Henares (Madrid) Margarita Robles ha realizado estas declaraciones a los periodistas en relación a las críticas por dicho aumento de Podemos, socio del PSOE en el Gobierno, que además ha asegurado que no conocía el porcentaje final del mismo

“No se ha hecho absolutamente nada por la puerta de atrás, los presupuestos son absolutamente clarísimos y la ministra de Hacienda lo ha explicado todo perfectamente y le puedo decir que en estos cuatro años y medio hemos invertido más de 13.000 millones que van unidos a la creación de muchísimos puestos de trabajo”, ha subrayado Robles.

De los 9.791 millones de euros destinados en el presupuesto de 2022 a las políticas de defensa se pasará a 12.317 millones en 2023, un 25,8 por ciento más.

“Aquí se trata de que el Gobierno de España en un contexto de una guerra lo que hace es cumplir con su palabra que es la que están dando todos los países de la UE y de la OTAN”, ha dicho Margarita Robles.

Robles ha recordado que España tiene un compromiso de destinar el 2 por ciento del producto interior bruto (PIB) a defensa en 2029 y ha comentado: “En esa línea estamos trabajando”.

“Este Gobierno lleva cuatro años tratando de invertir considerablemente en defensa porque invertir en defensa es invertir en paz, en libertad, en seguridad y en la creación de puestos de trabajo”, ha aclarado.

En este sentido ha dicho que “gracias a estas inversiones en defensa y las que están previstas en el presupuesto se van a seguir creando puestos de trabajo en muchísimas comarcas de España”.

Y “que nadie olvide que estamos viviendo una guerra de una especial crueldad y eso pone de relieve que todos los países de la UE y de la OTAN tienen que estar preparados”, ha insistido.

A juicio de Margarita Robles “eso es lo verdaderamente importante y lo demás son cuestiones puramente menores, de letra muy pequeña”.

Ha recalcado que lo importante es que “queremos unas fuerzas armadas modernas, eficaces y preparadas porque cada euro que se gasta en defensa se gasta en paz y en la creación de puestos de trabajo”.

“A las personas que pueden criticar la inversión en defensa les remito que vean las fragatas en Ferrol, el submarino en Cartagena, los 8x8 en Andalucía o en Asturias y así en tantas comarcas españolas en las que se están creando puestos de trabajo muy cualificados”, ha concluido.

En la misma línea se manifestó la propia María Jesús Montero, y añadió que los fondos de Defensa crecen menos que otros ministerios más sociales, como el de Derechos Sociales o el de Igualdad. “Por tanto, superamos esa visión que algunas veces tenemos excesivamente militarista sobre los gastos en Defensa y lo compartimos como forma de defender nuestra seguridad, pero también de invertir en empleos que se generan en este sector”, ha añadido para justificar el aumento.

De esta forma, el Gobierno arranca la senda de crecimiento en gasto militar a la que se comprometió en la pasada Cumbre de la OTAN de Madrid. El objetivo es alcanzar el 2% del PIB en gasto militar en 2029 (5 años después del compromiso inicial). Y, según el calendario de su programa de Estabilidad que envió a Bruselas, en 2023 ese porcentaje debería alcanzar el 1,1% (1,01 en la actualidad) y en 2025, el 1,2%. Con estos alrededor de 12.500 millones (además de los otros gastos que contabiliza la OTAN, como las pensiones o las misiones en el exterior), en 2023, Defensa comenzaría a cumplir.