El paquete sospechoso de la embajada de Ucrania en Madrid contenía el ojo de un animal

Interior ha confirmado que el citado paquete no contenía “ni mecanismos ni sustancia explosiva o deflagrante”

La Embajada de Ucrania en Madrid ha recibido hoy otra carta sospechosa. En este caso, el envío contenía un ojo de animal aplastado y se ha descartado la presencia de materiales explosivos o incendiarios, según ha informado el Ministerio del Interior.

El franqueo extranjero del envío y su contenido apuntan a que se trata de uno de los paquetes con restos animales y sangre que han recibido durante el día las delegaciones diplomáticas de Ucrania en varios países de la Unión Europea, una hipótesis que ha confirmado tras conocer la noticia el portavoz del Ministerio de Exteriores ucraniano, Oleh Nikolenko.

Fuentes del Ministerio del Interior han detallado que, pasadas las 14.00 horas de este viernes, el filtro de seguridad de la embajada ha detectado un envío sospechoso, tras lo que los efectivos de la Policía Nacional que se encontraban en labores de seguridad en el exterior de la embajada han desalojado inmediatamente el edificio y se han desplazado hasta el lugar los técnicos del TEDAX.

Interior ha confirmado que el citado paquete no contenía “ni mecanismos ni sustancia explosiva o deflagrante”, por lo que se descarta su relación con los seis envíos detectados entre el miércoles y el jueves en distintas instituciones en España, entre ellas la propia Embajada de Ucrania, donde resultó herido leve un empleado al manipular el envío.

Animales muertos

Hoy mismo, las embajadas de Ucrania en al menos cinco países europeos han recibido diversos “paquetes sangrientos” que contenían partes del cuerpo de algunos animales, principalmente ojos, según ha informado el Ministerio de Exteriores del país.

Así, el Gobierno ucraniano ha señalado que este tipo de paquetes han llegado a las embajadas del país en Hungría, Países Bajos, Polonia, Croacia e Italia, aunque también se han registrado envíos sospechosos en consulados del país en Polonia, República Checa e Italia.

“Los paquetes en si mismos estaban mojados con un líquido de olor característico y tenían un cierto hedor. Estamos estudiando el significado de estos mensajes”, ha indicado Oleg Nikolenko, portavoz del Ministerio, en un comunicado.

La primera carta bomba se recibió en la embajada de Ucrania en Madrid el pasado 30 de noviembre. Un empleado de la legación diplomática resultó con quemaduras al abrir el paquete y tuvo que recibir asistencia sanitaria.

Además, en los últimos dos días se han recibido paquetes similares en la Presidencia del Gobierno, una empresa de armamento de Zaragoza, el Ministerio de Defensa y la embajada de EE UU en Madrid.

Todos los envíos tiene simulares características: sobre marrones, escritos a manos y con material pirotécnico y un sistema de activación en su interior. Todo parece indicar que los materiales con los que fueron confeccionados son de fácil acceso en el mercado abierto.

El secretario de Estado de Seguridad, Rafel Pérez, explicó ayer que, de acuerdo con los primeros análisis, el sistema de estos paquetes, de activarse, puede provocar una llamarada, pero no una explosión, que causa daños mayores.

Al estar dirigidos los artefactos a entidades y personalidades relacionadas con Ucrania y la colaboración con este país en su guerra contra el invasor ruso, las investigaciones podrían ir dirigidas a los grupos extremistas españoles que se han posicionado a favor de Moscú y en contra de Kiev, sin que se puedan descartar otras hipótesis.