Díaz trata de evitar el choque en el Gobierno por el envío de Leopard a Ucrania

La vicepresidenta no aclara si apoya la decisión de Sánchez pero tampoco respalda a Belarra que censuró al Gobierno por dar más carros de combate. Muestra su preocupación por el “salto cualitativo armamentístico”

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, en un acto de su plataforma política Sumar, este miércoles en Madrid
La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, en un acto de su plataforma política Sumar, este miércoles en Madrid FOTO: FERNANDO VILLAR EFE

Sin aclarar su postura, sobre si respalda o no la decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de enviar carros de combate Leopard a Ucrania, pero tampoco rechazandolo como sí ha hecho Podemos e Izquierda Unida de manera explícita. La vicepresidenta Yolanda Díaz ha mantenido la prudencia sobre el choque que de nuevo se ha avivado en la coalición a causa del envío de armas a Ucrania, en línea con el resto de socios europeos. La ministra de Trabajo trata de evitar una nueva crisis en el Gobierno de coalición, que ya hace once meses estuvo a punto de estallar y de derivar, incluso, en el fin del Ejecutivo. Es por eso que Díaz ha medido mucho sus palabras hoy, después de que los morados sí se mostraran en contra de la decisión de Moncloa y exigieran al presidente del Gobierno liderar la vía de la paz para resolver el conflicto bélico.

El envío de armas a Ucrania derivó en una de las primeras crisis dentro del espacio de Unidas Podemos -en medio de la pugna por el liderazgo de la izquierda- y, también, sobre las diferencias sobre cómo abordar el conflicto militar en el propio Gobierno de coalición. Una cuestión que sigue manteniendose a día de hoy en Moncloa y que se ha avivado después de que el Gobierno haya confirmado su intención de enviar carros de combate a Ucrania, en línea con el resto de aliados europeos.

Este miércoles, la ministra de Derechos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra, se mostró en contra del envio de Leopard a Ucrania, que previamente había anunciado el ministro de Presidencia, Félix Bolaños. A su juicio, ello contribuirá a “una escalada bélica” y podría tener una respuesta “imprevisible y peligrosa” por parte de Rusia, en su condición de potencia nuclear. Igual que varios portavoces de Unidas Podemos exigieron el martes en el Congreso al presidente del Gobierno que se opte por las vías diplomáticas para acabar con la guerra, la líder de Podemos también pidió que España “lidere la vía diplomática” y advirtió de que los experto señalaban que " el despliegue de los tanques Leopard solo contribuiría a la escalda bélica y podría tener una respuesta imprevisible y muy peligrosa por parte de Rusia”.

La líder de Podemos rebajaba el tono con el PSOE y dejaba en el cajón la ofensiva con la que en marzo del año pasado se descolgaron al llegar a acusar a su socio de ser “un partido de la guerra”. Si bien, retaba al presidente del Gobierno a que liderase un proceso de paz durante su presidencia española en la UE.

Una posición, que de nuevo, no ha gustado en Moncloa. Los morados no cuentan con competencias en materia de Defensa o de Exteriores, por eso saben que, la única opción, es la de la vía de la presión al Ejecutivo para mostrar su rechazo y distinguirse así para evitar enfadar al electorado más antimilitarista.

Mientras, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha marcado distancias con los morados de nuevo al no rechazar explicitamente el envío de carros de combate, aunque tampoco ha apoyado la decisión del presidente del Gobierno de enviar los Leopard a Ucrania. Así, en un intento de mantener una postura conciliadora, la vicepresidenta ha apostado por las vías diplomáticas, pero aludiendo a la postura defendida por el presidente Sánchez de tejer una “posición estratégica autónoma de Europa”,a la par que ha apostado por “abrir de una vez por todas las vías democráticas en el marco de la OSCE”, como defiende Podemos.

La vicepresidenta sí ha mostrado su “preocupación” por el “salto cualitativo” armamentístico por el envío de carros de combate a Ucrania y midiendo muy bien sus palabras, se ha limitado a apostar por “trabajar en la vía estratégica de la paz”. De hecho, ha evitado valorar sobre sí el envío de carros de combate debe ser debatido en el Congreso de los Diputados, como sí han pedido el resto de socios parlamentarios como ERC y Bildu.