Jóvenes de Arran, los cachorros de la CUP, atacan la vivienda del juez Llarena

Los radicales han lanzado pintura amarilla contra el portal y los telefonillos de la casa que el magistrado tiene en Sant Cugat del Vallés

Imagen de cómo ha quedado la puerta de la vivienda tras el ataque
Imagen de cómo ha quedado la puerta de la vivienda tras el ataque

Los cachorros de la CUP cumplen su amenaza y atacan con pintura la vivienda del juez del Supremo Pablo Llarena en Sant Cugat del Vallés.

Los cachorros de la CUP han cumplido su amenaza. La denominada organización juvenil de la izquierda independentista Arran ha atacado la vivienda del juez del Supremo Pablo Llarena en Sant Cugat del Vallés. Y no han dudado en compartir su «hazaña» en las redes sociales. «Por petición popular y después de 8 meses con una resolución de la instrucción judicial que prevé penas ya no necesarias, lo hemos vuelto a hacer: dibujamos al juez Llarena como símbolo del Régimen del 78».

El ataque se producía esta misma madrugada y en la grabación compartida por Arran puede verse cómo dos personas, a las que no se les puede ver el rostro, como era de esperar, lanzan pintura amarilla contra la puerta y los telefonillos del portal.

En un comunicado, los cachorros de la CUP justifican este ataque y aseguran que su único objetivo es obedecer al pueblo que es el que manda. Y por qué dicen que el pueblo manda, pues por una simple apuesta.

¿Recuerdan el ataque que sufrió Llarena en marzo en otra de sus casas? Se trataba de la vivienda que el magistrado tiene en Das, en la Cerdanya, y que los radicales se encargaron de llenar de pintadas para señalar claramente dónde vivía su objetivo.

En esa ocasión, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) pidió a Interior medidas para proteger al magistrado y su familia. En concretó, señaló que ese ataque contra la residencia de Llarena, representaba «una manifiesta coacción sobre el magistrado y su familia que atenta contra el ejercicio de las funciones que tiene encomendadas como miembro y servidor del Poder Judicial».

La «proeza» de Arran duró poco. Y es que Ciudadanos se empeñó en echarle una manita al magistrado y limpiar con ímpetu las pintadas y las amenazas. Sobra decir que esto no gustó nada a los chicos de Arran: «Un comando dirigido por Inés Arrimadas y Albert_Rivera ha borrado la obra de arte frente a la casa del fascista juez Llarena en Das, la Cerdanya. Si este twit alcanza las 300 RT, volveremos a pintar!

El final de esta historia ya se lo saben. No consiguió 300 retuits sino más de 11.000 por lo que, a su juicio, el pueblo ha hablado y eso ya justifica atacar la vivienda de su enemigo número 1, el juez Pablo Llarena.