Enaltecimiento

La Audiencia Nacional ve indicios de delito en la convocatoria del "Día del inútil"

Abre diligencias tras la denuncia de Unión de Oficiales para esclarecer quién está detrás del acto contra la Guardia Civil

Imagen del cartel que anuncia el Día del inútil donde escenifican la quema de dos guardias civiles en una hoguera
Imagen del cartel que anunciaba el "Día del inútil" donde escenifican la quema de dos guardias civiles en una hogueraTwitter

La Audiencia Nacional ha abierto diligencias para investigar quién está detrás de la convocatoria del "Día del inútil" en las pasadas fiestas de Etxarri Aranatz (Navarra), gobernado por EH Bildu, tras admitir a trámite la denuncia interpuesta por la Unión de Oficiales de la Guardia Civil por enaltecimiento del terrorismo contra los promotores del polémico acto, anunciado mediante un cartel en el que figuraban dos agentes quemados en la hoguera.

En la resolución, el titular del Juzgado de Instrucción número 2 del citado tribunal, Ismael Moreno, adopta la decisión de abrir diligencias previas al considerar que los hechos denunciados "presentan características que hacen presumir la posible existencia de una infracción penal" y dado que no están determinadas las circunstancias en que se produjeron ni "las personas que en ellos han intervenido".

El instructor ha dado ya traslado de las actuaciones a la Fiscalía para que se pronuncie sobre la competencia de la Audiencia Nacional para investigar lo sucedido y para que en el plazo de tres días proponga, en su caso, las diligencias necesarias para esclarecerlos.

La asociación de guardias civiles denuncio a los promotores del programa festivo por incluir "un cartel en el que se quema a guardias civiles e incluye simbología que representa la expulsión de la Guardia Civil" dando así continuidad "a una de las históricas reivindicaciones de ETA".

"Ridiculiza a la Guardia Civil"

Un acto con el que según la Unión de Oficiales (que también planteó la posible comisión de un delito de odio) se busca "no solo ridiculizar a la Guardia Civil, sino crear un clima de terror que pudiera suponer, además, un enaltecimiento del terrorismo, dado que ha sido la Guardia Civil uno de los principales actores frente al terrorismo de ETA".

"Provocar y fomentar el clima de odio y terror no es cuestión baladí -aseguraba en su denuncia-, sino que acaba traduciéndose en hechos como los lamentablemente ocurridos en la cercana localidad de Alsasua, donde fueron agredidos varios guardias civiles".

La asociación Justicia para la Guardia Civil (Jucil) también estudia si ejerce acciones legales contra los organizadores del "Día del inútil". En un comunicado, el secretario general de Comunicación de Jucil, Agustín Leal, expuso que "en este momento hay guardias civiles y sus familias en una parte de España que se encuentran directamente amenazados, y no es por la delincuencia común, sino que es desde instituciones públicas, desde una administración municipal, desde la que se alientan conductas de odio hacia ellos y hacia sus familias". "Quemar figuras humanas de guardias civiles es un claro ejemplo de aliento al odio hacia las personas por parte de dirigentes políticos", se quejó, por lo que instó al Ejecutivo a reclamar a la Fiscalía "que actúe".

También Dignidad y Justicia (DyJ) hizo un llamamiento para que se impidiese la "humillación y acoso" a la Guardia Civil con un acto que la asociación que preside Daniel Portero lleva desde hace años denunciando. Portero lamentó que se consienta de nuevo la "mofa pública a la Guardia Civil, a agentes que han dado su vida por la democracia y por el estado de derecho" mediante la quema simbólica de figuras que representan a miembros del Instituto Armado, con la que Bildu escenifica su pretensión de expulsión de la Guardia Civil del País Vasco y Navarra.

"Los terroristas han asesinado a decenas de guardias civiles a lo largo de su historia, les han humillado, han quemado sus cuarteles, han matado a sus hijos y a sus parejas", se quejó el presidente de DyJ, hijo del que fuera fiscal jefe de Andalucía Luis Portero, asesinado por ETA en 2000, para quien estas iniciativas suponen "revictimizar" a los familiares de los asesinados y "humillar a un cuerpo que ha sustentado el espíritu democrático en defensa de la legalidad y de la Justicia en la lucha antiterrorista".