Aumenta el clamor en el PSOE por un Congreso extraordinario en octubre

Rubalcaba, en el disparadero por Ponferrada, retrasa hasta el día 25 la Ejecutiva Federal

Un tenso rifirrafe protagonizaron ayer Soraya Rodríguez y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, a cuenta de la corrupción y la crisis del PSOE en Ponferrada
Un tenso rifirrafe protagonizaron ayer Soraya Rodríguez y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, a cuenta de la corrupción y la crisis del PSOE en Ponferrada

A federación por semana, si ya van tres, restan 14 para que todos los territorios del PSOE se levanten en armas contra la dirección federal. Así no hay quien aguante hasta el próximo otoño. La reflexión, muy extendida, en el socialismo español apunta en una única dirección: ¿Aguantará Alfredo Pérez Rublacaba hasta noviembre? Cada vez hay más dudas sobre si el secretario general llegará hasta la Conferencia Política con la que el socialismo pretende hacer la puesta de largo de su nuevo proyecto político. La presión aumenta por segundos. Y es que el caso Ponferrada ha vuelto a poner en en el disparadero el liderazgo de un Rubalcaba cada vez más cuestionado.

Él no es ajeno y, aunque oficialmente, asegura que no le preocupan las críticas internas que ha sucitado la polémica moción de censura en el municipo leonés, su entorno cree que no hay "ser humano que resista una embestida por semana"sobre todo si proceden de dentro del PSOE. Aún así insisten en que su compromiso es para cuatro años y que si un día se prestó a poner su cara "sabiendo que se la partirían"en un cartel electoral perdedor de antemano, y otro decidió dar un paso al frente para tomar las riendas de un partido deprimo y hundido, hoy no tiene intención de abandonar, "aunque hay momentos en que no le faltan ganas".

Lejos de amainar la tormenta, arrecian las críticas por la falta de autoridad y liderazgo. Si el martes fue León, Madrid y Burgos quienes demandaron una reacción contundente con dimisiones incluidas y hasta un congreso extraordinario, ayer fue la corriente Izquierda Socialista quien se sumó a la petición de catarsis. Fue José Antonio Pérez Tapias, uno de los portavoces de la corriente interna, quien consideró primero que el secretario de Organización del partido, Oscar López, debe dimitir por la gestión realizada en el caso Ponferrada, pero también que lo ocurrido en el municipio leonés, unido a los desafíos lanzados por los socialistas catalanes y gallegos, han llevado al PSOE a una situación en la que debería plantearse la convocatoria de un Congreso Extraordinario el próximo mes de octubre, en lugar de la Conferencia Política que está prevista para esa fecha. En declaraciones a Ep, Tapias consideró que el PSOE atraviesa un momento "complicado"que se percibe en el partido como "punto de inflexión"en lo que a cambios en el liderazgo y el discurso se refiere.

No ocultó que el liderazgo de Rubalcaba, elegido secretario general en el congreso de Sevilla de hace un año, está "muy erosionado"porque sobre él recae "toda la responsabilidad"de las crisis que se han ido abriendo en el PSOE en las últimas semanas. Tapias lo ha verbalizado igual que algunos secretarios provinciales y aunque entre los barones sólo Tomás Gómez lo pidió abiertamente el pasado diciembre, cada vez hay más que en provado se suman a este escenario. Estos días se suceden las llamadas y los contactos entre socialistas para intercambiar impesiones sobre posibles escenarios.

Mientras esto ocurre, en la calle Ferraz se esfuerzan en enfriar la enésima crisis hasta tal punto que no está prevista si quiera la reunión de la Ejecutiva Federal, donde se espera de nuevo un aluvión de críticas. La cita no será hasta el próximo día 25 en plena semana de vacaciones de Semana Santa. Será ahyí donde el José Antonio Griñán, como adelantó este diario, plantee oficialmente cambios en la estructura de la dirección con intención de que se ejerza una especial de tutelaje desde la vicesecretaría general de las áreas de Organización, Muncipal e Institucional.

Hasta que la cita llegue, la número dos Elena Valenciano trata de parar los golpes que recaen sobre un cuestionado Ócar López, pese a que no escuchó sus proopias advertencias sobre las consecuencias de la moción de censura. Valenciano admitió el error, asumió el desgaste, pero hizo de tripas corazón y defendió la permanencia de López en la dirección, pero lo que aseguró que no iba a aceptar eran "lecciones"del PP sobre lo ocurrido en el municipio leonés. Un PP, recordó que "tuvo como alcalde a un acosador, al que defendió, sostuvo y con quien gobernó"hasta ahora.

Rubalcaba respalda que blanco no dimita

Con un contundente «sí», apoyó ayer Alfredo Pérez Rubalcaba la decisión del ex ministro de Fomento y diputado José Blanco de no dimitir de su escaño salvo que se abra juicio oral contra él. En los pasillos del Congreso, y a la pregunta de si la decisión de Blanco significa que el PSOE no pedirá a partir de ahora dimisiones para imputados hasta que no haya apertura de juicio, Rubalcaba respondió que él lo que ha exigido es la renuncia de Rajoy «por razones políticas», porque el presidente «no está implicado en ningún tema jurídico». «Dimisiones hay de muchos tipos» y peticiones de renuncia como la dirigida al jefe del Ejecutivo las van a «seguir pidiendo, naturalmente», aseveró.