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Cataluña, a la cola en Sanidad

La Cataluña de Torra es la comunidad que menor cantidad de su presupuesto destina a estas partidas. Los médicos desconvocaron ayer la huelga tras la promesa de la Generalitat de inyectar cien millones a un sector en bancarrota

  • Estudiantes y profesores se unieron al sector sanitario en una manifestación multitudinaria ayer en Barcelona. En la imagen, dos mujeres se protegen del humo durante los altercados
    Estudiantes y profesores se unieron al sector sanitario en una manifestación multitudinaria ayer en Barcelona. En la imagen, dos mujeres se protegen del humo durante los altercados

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30 de noviembre de 2018. 11:29h

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S. Alonso / P. del Corral.  30/11/2018

Tras cuatro días de huelga, el paro de médicos de atención primaria de Cataluña quedó ayer desconvocado. El pacto entre sindicatos y la Generalitat llegó después de que el Ejecutivo de Quim Torra confirmara una inversión de 100 millones para el sector. De esta manera, los médicos de los ambulatorios atendrán, como pedían, un ratio de 1.300 pacientes, y si hay más, se redistribuirán para ser visitados, siempre que sea de forma voluntaria por parte de los facultativos. Una serie de parches para un problema muy grave que se arrastra desde hace años.

El «procés», las secuelas de la crisis y el agujero heredado de la errática gestión del Tripartito amenazan con llevarse por delante el Estado del Bienestar en Cataluña. Sanidad es, quizás, el paradigma de este cóctel explosivo. Por eso se multiplican las protestas de los médicos y las quejas de los pacientes hasta niveles no vistos antes. Según los datos en poder de LA RAZÓN, Cataluña es la autonomía que menos porcentaje de su presupuesto dedica a la Sanidad. En concreto, destina 8.876,53 millones de los 38.061,51 millones de los que dispone la Generalitat: un 23,3%. Este porcentaje, que apenas experimenta variaciones desde 2015, difiere mucho del que dedican otros feudos como Asturias o Madrid. La primera aporta un 37,97% de sus recursos a la asistencia médica, y la segunda un 36,38%. Las estadísticas en poder del Ministerio de Sanidad revelan que Cataluña se encuentra incluso peor que otras regiones especialmente parcas a la hora de financiar su Sanidad –Andalucía, con un 27,85%, o Navarra, con un 25,46%–. Cataluña es, asimismo, la región que menos dedica al pago de medicamentos: apenas un 12,24%. Los datos presupuestarios del Estado y las autonomías ponen de manifiesto que Cataluña es la segunda autonomía que menos dinero dedica por paciente al año. La comunidad de Quim Torra reserva apenas 1.174,79 euros para la atención de cada uno de sus enfermos, frente a los 1.675,96 euros que dedica el País Vasco. Es una brecha de 501,17 euros. Con respecto a la media nacional, la grieta es de 131,96 euros.

La falta de presupuesto se manifiesta en las abultadas listas de espera que sufre Cataluña. Según datos de Sanidad del 30 de junio de este año, 154.686 pacientes catalanes aguardan una intervención quirúrgica. En Andalucía, la segunda peor comunidad en este sentido, la cifra es de 65.615 enfermos. Madrid, que cuenta con una población similar, apenas contabiliza 52.407. Las cifras son especialmente graves en Cirugía General y Aparato Digestivo, con 29.366 enfermos; Oftalmología, con 29.593 , y Traumatología, con 43.178. En línea con estos datos, Cataluña es, además, la región con mayor tasa de pacientes en espera de una operación por mil habitantes: 21,44. A 30 de junio, la espera media para una intervención quirúrgica era de 132 días, solo superado por Castilla-La Mancha, y Canarias.

Precisamente, el Gobierno catalán atribuyó ayer los problemas en sanidad o educación a la «infrafinanciación» de la región. Así lo manifestó la consejera de Cultura, Laura Borràs, al asegurar que «están extraordinariamente preocupados por la situación de estos profesionales» Del total del presupuesto, tan solo el 17,3% está destinado a esta última partida, la más baja de todo el país. «Estamos en una de las dos comunidades autónomas más caras de todo el Estado y resulta que tenemos la peor inversión en educación», explica a LA RAZÓN Ferrán Barri, coordinador del sector educativo del CSIF, sobre los datos que sitúan a Cataluña como el territorio que menos dinero destina a la docencia. La media es del 21,5%.

«Siempre hemos apostamos por una enseñanza de calidad, pero eso requiere una menor proporción de estudiantes», continúa Barri. Esto se suma a que Cataluña es la tercera autonomía que menos gasta por alumno: 4.746 euros. La media española asciende hasta los 5.169 euros. «Además, las horas lectivas se han incrementado, con todo el esfuerzo y la presión psicológica que eso supone. A algunos también les deben las pagas extras de 2013 y 2014. Solo queremos que devuelvan lo que nos han quitado».

De hecho, un estudio de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales la coloca como la región que menos ha recuperado el desembolso anterior a la crisis. Entre los datos recogidos destaca que la Administración catalana haya destinado casi un 20 por ciento menos a educación, sanidad y servicios sociales en 2017 que en 2009. Pero si se centra en la enseñanza, la brecha se acentúa: Cataluña está a la cola de las comunidades en inversión respecto al PIB. Según el INE, la Generalitat concede a la formación no universitaria el equivalente al 2,17% de su riqueza. La media de las comunidades autónomas rondó el 3,07%. Solo Madrid empeora el registro de Cataluña, al destinar a enseñanza una cuantía igual a 1,54% de su productividad.

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