Cataluña no cumple con el objetivo de déficit y culpa al Estado por su «deslealtad»

La Generalitat cierra 2012 con el 2,3%, lejos del 1,5%, pero se felicita por haber «hecho el trabajo»

«Cataluña ha hecho el trabajo», afirmó ayer el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, después de anunciar que la Generalitat incumplió en 2012 el objetivo de déficit, ya que el desequilibrio de las cuentas se elevó hasta el 2,3 por ciento sobre el PIB, rebasando en casi un punto el límite del 1,5 por ciento establecido por el Gobierno para las comunidades autónomas. El propio presidente de la Generalitat, Artur Mas, quiso comparecer en persona para «dar la cara» en un momento bastante esperado, puesto que había muchas dudas –todas ellas fundadas– sobre el cumplimiento de Cataluña con el 1,5 por ciento.

Mas no sólo no lamentó haber excedido en ocho décimas el objetivo de déficit –todavía podría ser alguna más, aunque el 2,3 por ciento es una estimación bastante aproximada–, sino que felicitó a Mas-Colell por pilotar de forma austera las finanzas de la Generalitat. «El esfuerzo de contención en el gasto ha sido inmenso, ingente. En dos años el gasto ordinario se ha reducido en 4.200 millones de euros, eso significa 5,7 millones cada día», subrayó el presidente catalán con el propósito de demostrar que su Administración se ha comprometido con la política de no estirar más el brazo que la manga.

Mas-Colell protagonizó la presentación de la liquidación de los Presupuestos de la Generalitat de 2012 armado de cifras para demostrar las enormes restricciones acometidas en los dos últimos años, pero sobre todo, para denunciar «la deslealtad del Gobierno». El consejero retorció los números de tal manera que acabó asegurando que la Generalitat habría cerrado el ejercicio con el 1,53 por ciento de déficit, siempre y cuando el Estado hubiera calculado mejor el impacto de sus medidas de ahorro en educación, salud y bienestar (supusieron un impacto de 143 millones y no de 1.009 millones), siempre y cuando no hubiera forzado a la Generalitat a realizar gastos extra tras reducir sus transferencias finalistas, y siempre y cuando hubiera hecho efectivos los 211 millones previstos en la disposición adicional tercera del Estatut. La suma de todos estos conceptos hubieran supuesto 1.511 millones, que representan casi ocho décimas de desviación en el objetivo de déficit.

Presentados estos números, Mas-Colell destacó que el esfuerzo de la Generalitat ha sido enorme, tal y como demuestra el hecho de haber cerrado 2010 con el 4,2 por ciento de déficit; 2011 con el 3,99 por ciento y 2012 con el 2,3 por ciento. «El déficit se ha cerrado con 1,69 puntos menos que en 2011, lo que significa una reducción de 3.484 millones de euros», enfatizó el consejero.

Dicho esto, Mas tomó la palabra para reclamar que el Estado se comporte con una mayor lealtad y para reivindicar que se relajen el objetivo de déficit autonómicos de cara a 2013, que ahora está fijado en el 0,7 por ciento. «Se intuye que España tampoco va a cumplir con su objetivo de 2012 y, si no lo cumple, y si la UE trata amablemente a España para flexibilizar su objetivo, debería hacerse lo mismo con Cataluña», exigió Mas, que ve «muy difícil» cumplir con el 0,7 por ciento.