Política

Cinco sociólogos analizan el 10-N: Objetivo, ganar al hastío electoral

Economía y Cataluña serán los dos temas principales de una campaña exprés que se celebra en un contexto de hartazgo y desafección política y con la mirada puesta en los pactos del 11-N.

Economía y Cataluña serán los dos temas principales de una campaña exprés que se celebra en un contexto de hartazgo y desafección política y con la mirada puesta en los pactos del 11-N.

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Las cuartas elecciones en solo cuatro años se celebran en medio de un clima de hastío y desafección política que puede repercutir en la abstención. Los partidos dirigirán su campaña hacia aquellos que todavía no han decidido su voto y tratarán de convencer al electorado de que acuda el próximo de 10 de noviembre a las urnas. LA RAZÓN analiza con cinco politólogos el clima político.

VERÓNICA FUMANAL

Presidente de la Asociación Comunicación Política (Acop)

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Cs no es capaz de rentabilizar Cataluña

Cataluña será clave en la campaña electoral ya que la respuesta a la sentencia por parte de un sector de la población catalana está produciendo graves disturbios que afectan al conjunto de España porque se viven en tiempo real. De hecho, se prevé que el día de reflexión se produzcan movilizaciones violentas que impedirán a la gente acudir a los colegios electorales. Sin duda, en este clima, Vox y los independentistas serán quienes saquen rédito electoral. Al PP no le va mal pero Cs –cuando ahora podría rentabilizar sus esfuerzos anteriores– está totalmente fuera.

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LLUIS ORIOLS

Vicedecano de estudios de Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid.

El desencanto político se cuela en la campaña

El hecho de que se celebren elecciones inmediatamente después de otras nos obliga a pensar en qué ha cambiado en estos meses. Si nos fijamos en el precedente, en abril se produjo una desmovilización, no muy alta volatilidad ni cambio de los patrones de voto. En esta ocasión ocurre algo muy distinto. También hay desmovillización y alta volatilidad, pero además otros muchos cambios que hacen excepcional esta repetición. Los tres ejes de campaña serán el desencanto de los ciudadanos con respecto a la política por el bloqueo y la falta de pactos. El segundo, el nacionalismo catalán, que en esta ocasión se mezcla con una cuestión de orden público. Y el tercero será la onda expansiva de la memoria histórica y la exhumación, cuya repercusión política está por ver.

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EDUARDO GONZÁLEZ VEGA

Consultor del Centro Internacional de Gestión y Marketing Político (CIGMAP)

Dos millones de indecisos deciden

Tanto los indecisos como la abstención serán clave en la campaña electoral, pero en esta ocasión creo que los indecisos, y más con el tema de Cataluña de plena actualidad serán más determinantes. Es difícil que se repita el número de votantes de la última elección, pero en cuanto a los indecisos, según las encuestas parece que esta vez se va a cambiar más el voto. A día de hoy, influirá la abstención, pero los indecisos decidirían el resultado. Respecto a los pactos, dependerá de la estrategia que tenga diseñada cada uno. Saben que es una cuestión que preocupa a la ciudadanía, y más en unas segundas elecciones, por lo que tienen menos margen para evitar pronunciarse al respecto. El político siempre está más cómodo sin comprometerse, pero puede haber novedades sobre los posibles pactos, de cara a buscar el voto condicionando a los rivales.

PABLO SIMÓN

Politólogo y profesor en la Universidad Carlos III de Madrid

Socialistas y populares, a por los votos de Cs

La campaña del PSOE es una campaña clásica de estar detrás de la bandera y hablar de gobierno, de estabilidad, de orden de España. Por lo tanto, lo que está haciendo es pivotar su estrategia, igual que está haciendo el PP, en torno a fagocitar al electorado de Ciudadanos. Los dos partidos saben que para atraer al electorado de Rivera tienen que apostar por valores transversales y esos valores transversales son España, la unidad, etc. Tanto el PP como el PSOE han renunciado a comer más de los extremos. Es decir, el electorado de Vox y Podemos es relativamente inmóvil con unas tasas de fidelidad altas por lo tanto no pescarán de ese caladero y se centran en el de Ciudadanos. Eso es lo que explica que el PSOE haya virado hacia mensajes más contundentes en el tema España, mientras el PP mantendrá un discurso más centrado y menos focalizado en guerras culturales y el aborto para hablar más de economía, de gestión y estabilidad. Tiene sentido porque Ciudadanos tiene que batirse con unas expectativas negativas que le dan todos los sondeos. Un hecho indudable que siempre les pasa que es que su electorado se moviliza muy tardíamente, es muy indeciso. La fidelidad de su voto se sitúa en torno al 38%, una tasa de lealtad bajísima. Por otro lado, es cierto que tienen fuga por todas direcciones, hacia Vox, hacia los populares y hacia PSOE. Por lo tanto, ahí es donde Ciudadanos se juega mucho en esta campaña.

MARÍA CORRÉS

Consultora política y de comunicación

Evitar hablar de pactos hasta después del 10-N

Estas elecciones se celebran en medio de la desafección y el descrédito político. Volveremos a escuchar al PSOE decir que son la única alternativa de gobierno. Por parte de Unidas Podemos apelarán a que si queremos que gobierne la izquierda no podemos contar con los socialistas y es ahí donde pueden convencer a un electorado de izquierdas descontento con Sánchez. Sobre Más País no veo ninguna diferencia ni propuesta novedosa. Solo hay un cambio de cara respecto a UP. Por otro lado, el PP ofrece una candidatura un tanto renovada con ex ministras que parece ya un equipo de gobierno. Cs no sabemos si ahora volverá con su «no es no» u optará por esperar y Vox tiene un electorado fiel. Yo creo que en esta campaña no se hablará de pactos porque los partidos se juegan mucho y es muy peligroso cuando el resultado se prevé tan ajustado.