Cospedal se descarta para la Alcaldía y el PP de Madrid entra en pánico

El silencio de Génova dispara la incertidumbre en el partido por la falta de candidatos.

El silencio de Génova dispara la incertidumbre en el partido por la falta de candidatos.

La ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal salió ayer al paso de las informaciones que insistían en situarla como aspirante a la candidatura para la Alcaldía de Madrid. En un comunicado, Cospedal explica que la plataforma creada y que defiende que se presente a las municipales para competir por la Alcaldía de la capital «no responde a ninguna indicación» suya, y que ni tiene ni ha tenido «nunca» intención alguna de optar a dicha elección.

En el comunicado también envía un mensaje a los que alimentan esta hipótesis y creen conocer su «más intima voluntad»: «Les ruego se abstengan de opinar sobre mis deseos o intenciones, los cuales, obviamente, no conocen, ya que se encuadran en la esfera de mi intimidad».

Este periódico informó el pasado día 11 de que Génova descartaba esa candidatura que se estaba alentando desde algunos ámbitos del partido. Ni ella quería, según adelantó esta información, ni tampoco se veía como una solución razonable que optara a una candidatura por Madrid después de que había renunciado a la de su tierra, a repetir como candidata a la Presidencia de la Junta de Castilla-La Mancha.

El comunicado de Cospedal deja ver su malestar con la utilización de su nombre en un momento en el que el partido, sobre todo el madrileño, empieza a instalarse en el pánico ante el silencio de la nueva dirección sobre sus planes tanto para la comunidad como para el ayuntamiento. El silencio, al menos hasta ahora, no es estrategia, sino que Génova sigue dándole vueltas a la decisión. Tanteó incluso a Manuel Pizarro, pero éste rechazó dejar su actividad profesional para volver de nuevo a la política.

Y en ese perfil de alguien con experiencia y que suponga un «golpe de efecto» que descoloque a los otros partidos es en lo que han estado pensando en el PP. El banquillo es muy limitado, y tiene en contra la amenaza que representa en estos momentos para los intereses populares la fortaleza de la candidatura de Begoña Villacís al consistorio madrileño por parte de Ciudadanos (Cs).

La tensión en el PP de Madrid crece por días, aunque sea una nave que Pablo Casado tiene bajo control pese a estar en proceso de ebullición: viene de ella y fue uno de sus grandes apoyos en la sucesión de Mariano Rajoy. El martes pasado, el presidente del PP regional, Pío García Escudero, aprovechó un almuerzo de la dirección con los «barones» del partido para alzar la voz y pedir que se designe ya a los candidatos. Oficialmente la dirección del PP ha ampliado hasta principios de enero el plazo que se da para anunciar todas las candidaturas de las elecciones de mayo.