
Defensa
El Ejército forma sus enjambres de drones
Las Fuerzas Armadas se ajustan al empleo masivo de UAV como apoyo al esfuerzo aliado en el Flanco Este

Los drones no tripulados (UAV por sus siglas en inglés) están ganando cada vez más importancia dentro de las fuerzas armadas de todo el planeta. España ha decidido no quedarse atrás y por eso está trabajando en este ámbito dentro de la Brigada Experimental del Ejército de Tierra. Un paso que no es solo necesario, sino obligatorio para la defensa del país.
En los últimos cinco años en el ámbito militar se ha visto una cosa muy clara: el auge de los drones. Debido a los conflictos que han estallado a lo largo y ancho del globo, sobre todo en Ucrania y Medio Oriente, los drones han ido convirtiéndose en una pieza fundamental para las operaciones dentro del campo de batalla. De ser meros instrumentos para la exploración y reconocimiento han pasado a integrar los medios ofensivos de los estados contendientes. Por ello ahora en los cielos de medio mundo hay innumerables modelos con incontables capacidades para misiones específicas: kamikazes, ataque a distancia, bombardeo, etc.
Percibir esta transformación de los paradigmas de la guerra es fundamental, ya que las fuerzas armadas de los países deben adaptarse a ese paisaje cambiante. España no quiere quedarse atrás, menos tras la invasión rusa de Ucrania y su papel dentro de la Alianza Atlántica. El país ibérico ha lanzado recientemente una serie de ejercicios que han estado protagonizados por la División de Planes del Estado Mayor del Ejército, con la colaboración de la Brigada Rey Alfonso XIII II de la Legión (Brigada Experimental del Ejército de Tierra).
Las maniobras en concreto han estado promocionadas por la Campaña de Experimentación Táctica desarrollada recientemente por el Centro de Fuerza Futura 2035 y enmarcada dentro del Plan de Experimentación del Mando de Adiestramiento y Doctrina. El objetivo de este organismo militar no es otro que contribuir al desarrollo de las capacidades y conceptos tácticos para preparar el futuro esfuerzo aliado en el Flanco Este contra la Federación de Rusia, que hoy en día es –tras los eventos de febrero de 2022– el mayor rival de la Unión Europea y de la OTAN en su conjunto.
Dicho esto, el Ejército de Tierra ha estado examinando entre el 27 al 31 del pasado octubre la necesidad del empleo masivo de UAV en el ámbito táctico. Desde hace varios años, la idea de utilizar estos vehículos aéreos no tripulados en enjambres que no puedan detenerse cada vez cobra mayor relevancia. Este examen se ha hecho con base en el desarrollo del concepto designado Franja Robótica (Robotic Stand-off) el cual se está implementando de la mano del Centro de Fuerza Futura 2035.
¿Cuál es el objetivo? Nada más y nada menos que analizar un aspecto de la guerra que cada vez se está volviendo más tecnológica. El uso de los UAV en el campo de batalla tiene mayor implicación de lo que aparece. Aparte del mero empleo de estos aparatos, significa que los países avanzan en conceptos de guerra electrónica, munición inteligente, sistemas combinados de defensa aérea y ataques con vehículos no tripulados autónomos que pueden actuar por tierra, mar y aire. Debido a esto, la toma de decisión en el menor tiempo posible será clave y para ello conceptos como «conectividad» deben expandirse en todas las áreas. Desde el espacio (que ya se ha convertido en otro campo de batalla) hasta en las conexiones 5G que sirven para comunicarse entre las unidades.
Por otro lado, el concepto de Franja Robótica llega para que el Ejército de Tierra no se quede atrás con las ideas que se están desarrollando en Europa sobre el EFDL (Eastern Flank Deterrence Line) introducido por Estados Unidos y la OTAN con el propósito de contrarrestar un futuro ataque en el Flanco Este de los aliados occidentales. Un ataque que no puede venir de otro sitio que no sea del Kremlin y sus aliados en esa zona del mapa continental. En conclusión, hay dos intereses fundamentales: una modernizar los sistemas españoles en cuanto a guerra multidominio y otra incrementar la colaboración y aunar esfuerzos con sus aliados europeos y atlánticos.
En los ejercicios que se llevaron a cabo en octubre, las formaciones trabajaron en asuntos como las capacidades de los sistemas aéreos y terrestres no tripulados, guerra informática, sistemas antidrón, municiones merodeadoras y soluciones de comunicación satelital y 5G. En definitiva, todos esos sistemas cada vez más implantados en las fuerzas armadas de primer orden, pero que no dejan de ser armas y herramientas novedosas que todavía están por desarrollar.
España tiene el interés de no quedarse atrás, ya que los sistemas con los que cuenta el Ejército español deben de estar actualizados con las tendencias actuales en armas y sistemas.
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