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Política penitenciaria

El abuso sexual a la funcionaria de la cárcel de Fontcalent, al Congreso

Prisión de Foncalent
Prisión de Foncalentlarazon

¿Cómo puede pasar un Gobierno de insistir en el “no es no” a quitarle hierro a un abuso sexual? Así se sienten los compañeros de la prisión de Fontcalent que no sólo han visto cómo una de las funcionarias sufrió esta agresión, sino cómo desde Instituciones Penitenciarias, quienes deberían ampararla y defenderla, le daban la espalda. Ocurrió la semana pasada cuando una funcionaria de esta prisión alicantina subió a abrir puertas para que los internos se metieran en sus celdas. En un momento dado, uno de ellos la cogió por la fuerza, la metió dentro de su habitáculo y comenzó a practicarle tocamientos de carácter sexual hasta que ella logró zafarse y pegó un grito que hizo alertar a su compañero. Más tarde, el recluso reconoció que seguía su “instinto” y sabía en todo momento lo que hacía. Sin embargo, desde Instituciones Penitenciarias (II PP), calificaron como conducta “impredecible” la sufrida por esta funcionaria que ha preferido mantenerse en el anonimato. Recordaron que los reclusos del psiquiátrico de Fontcalent sin inimputables pero desde la asociación Tu Abandono me Puede Matar recordaron a sus superiores de este organismo dependiente del Ministerio del Interior que, el hecho de que una conducta sea imprevisible no supone de ninguna manera que no sea constitutivo de delito. La asociación considera “inadmisible” la respuesta de II PP y le recrimina que sean “parte” en este conflicto, por lo que solicitan que se abran diligencias judiciales para aclarar ambas cuestiones. Los funcionarios están indignados por cómo se ha tratado el caso en “un país que lucha por erradicar la violencia de género y los delitos contra la libertad sexual de las mujeres” e insisten en que “un grito recriminando al interno su actitud no le exime de que se trate de un delito contra la libertad sexual”. Los compañeros de esta mujer lamentan que haya sufrido “doble victimización” por su agresión y por esa respuesta desde el organismo de Interior y exigen una disculpa pública pro parte del Secretario general de la institución o del propio ministro del área. También recuerdan que éste es el Gobierno al que tanto se le llena la boca con el “no es no” en el consentimiento sexual.

El caso ha tomado tal cariz que está `previsto que se debata en el Congreso. Será a propuesta de Ciudadanos. La diputada por Alicante Marta Martín preguntará por el tema y exigirá la creación de “protocolos específicos para este tipo de casos sin olvidar las agresiones sexuales entre los propios presos”.

El malestar entre los trabajadores de esta prisión es mayor al comprobar que algunos sindicatos no sólo no han apoyado a esta trabajadora, que ha visto cómo le han dado la espalda, sino que han entorpecido la reinvindicación. Y es que, por mucho que se insista en que el protocolo exige que los funcionarios desempeñen estas labores en pareja, la falta de personal hace precisamente que se asuman estos riesgos y ocurran cosas como la que desgraciadamente ha tenido que sufrir esta mujer.