El CIS gasta dos millones en encuestas para apuntalar el relato de Sánchez

Los 13 barómetros elaborados desde que el PSOE llegó a Moncloa han disparado el gasto, que hubiera sido aún mayor de haberse aprobado las cuentas pactadas entre el PSOE y Podemos.

Los 13 barómetros elaborados desde que el PSOE llegó a Moncloa han disparado el gasto, que hubiera sido aún mayor de haberse aprobado las cuentas pactadas entre el PSOE y Podemos.

En ocasiones rodeado por la polémica, el CIS de José Félix Tezanos dio forma con motivo de las últimas elecciones generales, las celebradas el 28 de abril, al sondeo que más se aproximó a lo que decidieron los españoles en las urnas. Pese a ello, las críticas desde todo el espectro político contra el máximo responsable del Centro de Investigaciones Sociológicas no han cesado. Siempre en la diana. Por el sectarismo que algunos perciben en sus estudios; por trabajar, advierten otros, al dictado de los intereses de Moncloa. Frente a ello, Tezanos ha reivindicado su independencia desde que llegó al cargo. «Nunca he manipulado un dato», ha reiterado en varias ocasiones.

Más allá del sesgo de sus preguntas, el foco también se ha puesto en estos meses en el gasto de dinero público que lleva aparejado. ¿Cuánto cuesta el CIS? En este terreno, caben pocas dudas sobre la pretensión del Gobierno de Pedro Sánchez de querer dar a este organismo más protagonismo y, por ende, más dinero. Moncloa, con motivo del acuerdo de Podemos, lo puso negro sobre blanco en el proyecto de Presupuestos Generales de 2019. Estas cuentas no llegaron a ver la luz por el veto de los partidos independentistas catalanes. Sin embargo, el borrador que el Ejecutivo del PSOE llevó a la Cámara Baja contemplaba una fuerte subida de la partida presupuestaria reservada al CIS. Si estos presupuestos hubieran salido adelante, los fondos del CIS hubieran ascendido hasta los 11,4 millones de euros, lo que hubiera representado una subida de más de tres millones. Con Rajoy en Moncloa, el organismo había visto estabilizada su asignación en algo más de ocho millones cada ejercicio. El aumento de 35 a 73 encuestas en este 2019 y la coincidencia de varios procesos electorales fueron las razones que se ofrecieron desde Moncloa para justificar este crecimiento presupuestario.

Desde que en julio de 2018 Tezanos –que puede presumir de un sueldo de 98.135 euros, superior al del propio presidente Sánchez– llegó al cargo, el CIS, en el terreno meramente electoral, ha realizado once barómetros electorales y dos macrobarómetros. Estos dos últimos fueron elaborados para ofrecer una estimación electoral antes de las generales del 28-A y de las municipales, autonómicas y europeas del 26-M. Con 18.000 entrevistas cada uno de estos estudios, su coste conjunto asciende hasta casi los 300.000 euros. La otra decena larga de barómetros se ha realizado con una base de 3.000 entrevistas, salvo uno realizado con 6.000.

Según fuentes expertas en la confección y el desarollo de estudios demoscópicos de campo, la totalidad de estos estudios –incluidas las macroencuestas– se situaría por encima de los dos millones de euros. Una cantidad referida únicamente a los barómetros con los que Tezanos, según las críticas de todos los partidos de la oposición, ha ido apuntalando el relato político del PSOE, desde la misma victoria de Sánchez en la moción de censura hasta la actual amenaza de volver a llevar a los españoles a las urnas el próximo 10 de noviembre, previa disolución de las Cortes el 23 de septiembre.

A estos gastos hay que unir, por ejemplo, otros contratos licitados en este último año por el organismo presidido por Tezanos, como el relativo a las obras de adecuación de su sede de la madrileña calle Montalbán, dirigidas a la obtención de la licencia de funcionamiento del edificio, cuyo valor ha sido de 491.836 euros. La licitación para elaborar una encuesta telefónica mensual, incluyendo el trabajo de campo y el tratamiento de la información, necesaria para la elaboración del indicador de confianza del consumidor del CIS ha supuesto el desembolso de otros 366.887. Otros contratos han sido los relativos a los servicios de administración de sistemas en hosting (49.000 euros), el servicio de vigilancia y seguridad del Centro de Investigaciones Sociológicas (60.000 euros), los servicios editoriales de composición, impresión y encuadernación de libros académicos de carácter científico como apoyo a los trabajos de edición de publicaciones de la institución (93.632 euros), y los servicios de traducción de textos de la página web del CIS (7.050 euros).

Del «fake» al 41% del voto

Al margen del debate en torno al gasto que implica la puesta en marcha de estudios con miles de entrevistas, los tres últimos barómetros, celebrados ya con los datos del ciclo electoral de abril y mayo sobre la mesa, se han visto salpicados por la polémica, por razones que nada tienen que ver con lo económico. En el primero de los tres publicados en julio, incluyó una pregunta «fake», la número 37 del barómetro. «¿Cree usted que habría que reformar la Constitución española, para prescindir del requisito de la mayoría absoluta, para elegir el presidente del Gobierno en el Parlamento español?», pregunta.

El 43,7% de los encuestados aseguró que sí habría que eliminar ese requisito de la Carta Magna. Un 31% dijo que no. La controversia llegó cuando desde muy diversos ámbitos advirtieron a Tezanos de que ese requisito legal por el que preguntó, el de la mayoría absoluta para ser investido presidente, no existe. Una semana después, se reencontró con las críticas a cuenta de su penúltimo estudio.

El CIS preguntó en esta ocasión a los encuestados por su preferencia para la formación de Gobierno. Y el documento publicado por Tezanos situaba el Ejecutivo monocolor como la primera opción. Había, sin embargo, letra pequeña: si se sumaban las distintas respuestas de los que apoyaban la coalición entre el PSOE y Podemos, esta opción tenía aún más apoyos que el Ejecutivo de Sánchez en solitario. Y llegaron las críticas: «El CIS es una institución pública con profesionales de élite; es una pena que sea manejada así», aseguró Pablo Iglesias.

Esta misma semana, las críticas se han centrado en el porcentaje de voto que se concede al PSOE: un 41% con casi 30 puntos de ventaja sobre el PP. Pablo Echenique, secretario de Acción de Gobierno de Podemos, el partido al que los socialistas consideraban hasta hace una semana su socio preferente, tiró de ironía para dar su opinión sobre este último estudio: «Según el CIS del PSOE, Sánchez no necesita negociar con nadie porque, si decide obligar a los españoles a que vuelvan a votar, sacaría un 127% de los votos y sería elegido Rey de España, Presidente de la Comisión Europea, Papa de Roma y Emperador del Universo».