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El Estado Islámico tiene 300 millones de dólares para cometer atentados

Inunda las redes con manuales para asesinatos y fabricar bombas

  • Bomba fabricada con una lata de refresco con la que el ISIS dice que derriibó un avión ruso en 2015
    Bomba fabricada con una lata de refresco con la que el ISIS dice que derriibó un avión ruso en 2015 /

    Efe

Tiempo de lectura 2 min.

12 de febrero de 2019. 18:34h

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J.M.Zuloaga 12/2/2019

El Daesh, el Estado Islámico, inunda en las últimas semanas las redes, en especial Telegram, con manuales para cometer asesinatos y fabricar bombas con las que perpetrar atentados, según expertos consultados por LA RAZÓN.

Entre los asuntos que se abordan en dichos manuales figuran desde cosas tan sencillas como romper el cristal de la ventanilla de un automóvil, para después lanzar una bomba en su interior o acuchillar a los ocupantes, hasta la fabricación de bombas con elementos que se pueden encontrar en la basura o los vertederos.

Asimismo, se explica cómo fabricar detonadores eléctricos, mecánicos o a base de combustible; producir venenos; fabricar explosivos o improvisar un silenciador para un rifle.

A este respecto, las citadas fuentes llaman la atención de esta campaña del Daesh y que no hace presagiar nada bueno, ya que va destinada a los actores (“lobos”) solitarios o a las células “durmientes.

Sobre el peligro que en la actualidad representa el Daesh, el secretario general adjunto de la Oficina de la ONU contra el Terrorismo, el ruso Vladimir Voronkov ha presentado al Consejo de Seguridad de las Naciones un informe en el que señala que esta banda yihadista sigue siendo “una organización global con liderazgo centralizado que incrementa su alcance con el retorno, la reubicación y la puesta en libertad de combatientes terroristas extranjeros”. “La radicalización en las prisiones es un reto especialmente en Europa e Iraq”, subrayó

Según datos de la ONU, el ISIS controla entre 14.000 y 18.000 militantes, de los cuales unos 3.000 son extranjeros.

El liderazgo central mantiene su influencia e intenta generar ataques internacionales. Mantener ese liderazgo es crucial para los objetivos del grupo. En cuanto a su situación “financiera”, señala que, aunque los ingresos se redujeron gracias a las derrotas territoriales, el grupo pudo mantener sus operaciones mediante reservas, dinero en efectivo o inversiones en negocios. Esos fondos oscilaron entre 50 y 300 millones de dólares en 2018.

“El ISIS sigue siendo uno de los grupos terroristas internacionales con más probabilidades de llevar a cabo un ataque de gran escala en el futuro. Además, sus planes de socavar los esfuerzos de estabilización y reconstrucción en las zonas de conflicto, y su intención de alimentar la tensión sectaria continúan siendo una preocupación para la comunidad internacional”, dijo Michèle Coninsx, del departamento de Voronkov.

Asimismo, advirtió del peligro que suponen los combatientes extranjeros (FTF) y sus familias que se han reubicado, han regresado a sus países o se encuentran en custodia en numerosos Estados.

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