El Gobierno mantiene a ETA como amenaza en la nueva estrategia de seguridad

Rajoy presidirá el nuevo Consejo, con ocho ministros y el responsable del CNI, y el Rey podrá asistir

La Razón
La RazónLa Razón

El Consejo de Ministros aprobó ayer la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, en la que ETA sigue siendo valorada como una amenaza a tener en cuenta y frente a la que no hay que bajar la guardia. El Gobierno no da a la banda terrorista por derrotada, en línea con informes de las Fuerzas de Seguridad del Estado que apuntan a la posibilidad de que pudiese intentar cometer alguna acción desde su situación de máxima debilidad. La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, advirtió de que todas las instituciones del Estado van a seguir trabajando sin descanso hasta conseguir la completa disolución de la banda terrorista. En tanto ésta no se disuelva, tiene todo el sentido que siga siendo considerada una amenaza «y se actúe en consecuencia». «ETA está donde está gracias a la fortaleza del Estado, la colaboración internacional y la sociedad civil», argumentó.

El terrorismo es uno de los riesgos que recoge la nueva Estrategia de Seguridad, que expresamente sigue incluyendo a la organización ETA. «Tenemos que acabar con ellos», sentenció, con rotundidad, la vicepresidenta cuando se le preguntó por ETA y su futuro. El nuevo Consejo de Seguridad Nacional estará presidido por el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, y en él también se sentarán hasta ocho ministros, el director del Gabinete de la Presidencia, el responsable del CNI y varios secretarios de Estado. No sólo aquellos que tienen competencias directas en la Defensa Nacional, caso de Interior, Asuntos Exteriores o Defensa. Una decisión que responde a un concepto de seguridad amplio y que se extiende, por ejemplo, a las fuentes de energía, a los servicios esenciales, a las infraestructuras o a las comunicaciones. Este Consejo funcionará como una comisión delegada, con reuniones periódicas, además de las convocatorias extraordinarias que pudiesen ser necesarias, incluso con presencia del Rey, Don Juan Carlos.

La nueva estrategia refuerza el concepto de seguridad nacional integral, tomando como referencia a las naciones más desarrolladas en esta materia como Estados Unidos, Francia o Reino Unido. Entre la docena de riesgos que contempla incluye -y es muy significativo en un contexto como el actual- la inestabilidad económica y financiera. Además de la vulnerabilidad energética, los flujos migratorios irregulares, las armas de destrucción masiva, el espionaje, las emergencias y catástrofes naturales, las infraestructuras críticas y servicios esenciales, las ciberamenazas o los conflictos armados.

El proyecto ha sido coordinado por el director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Jorge Moragas, y por el Departamento de Seguridad Nacional de Presidencia, que dirige Alfonso Senillosa, en estrecha colaboración con la Vicepresidencia, y supone una revisión de la Estrategia aprobada en 2011 por el anterior Ejecutivo. Con mucha discreción Moncloa ha mantenido un canal de negociación con el PSOE que ha fructificado y ha permitido que esta ambiciosa iniciativa llegara ayer al Consejo de Ministros con el respaldo político del principal partido de la oposición. «Es una política de Estado y nuestra obligación es intentar acordarla siempre con el PSOE», explicó Sáenz de Santamaría. Esta reforma cuenta con el respaldo de todos los ministros de Exteriores y Defensa del PP y del PSOE.