El líder de Def con Dos achaca a la «ironía» sus polémicos tuits sobre Ortega Lara y los Grapo

El fiscal pide para él 20 meses de cárcel porque «por ser artista no es inmune al derecho penal»

César Strawberry, ayer, en un momento de su declaración en el juicio
César Strawberry, ayer, en un momento de su declaración en el juicio

El fiscal pide para él 20 meses de cárcel porque «por ser artista no es inmune al derecho penal»

El cantante César Augusto Montaña Lehmann, César Strawberry, líder del grupo de rap metal Def con Dos, atribuye sus polémicos comentarios en Twitter en 2013 y 2014 sobre los Grapo o José Antonio Ortega Lara –por los que la Fiscalía pide para él un año y ocho meses de prisión como autor de un delito continuado de enaltecimiento del terrorismo– a la «ironía» y a la «fanfarronería dialéctica». Durante el juicio celebrado ayer contra él en la Audiencia Nacional, el músico insistió en que «jamás» ha apoyado ningún tipo de actividad terrorista, algo que corroboraron varios amigos suyos que declararon como testigos ante el tribunal presidido por el magistrado Fernando Grande-Marlaska. Sus explicaciones, sin embargo, no convencieron al fiscal Carlos Bautista, que mantuvo su petición de prisión e incluso aumentó «por cuestiones técnicas» de ocho a 16 años su solicitud de inhabilitación, reclamando, además, que tras el cumplimiento de la pena sea sometido a tres años y medio de libertad vigilada (en lugar de los dos que pedía al comienzo del juicio).

El fiscal aseguró al tribunal que el cantante «no puede tener un trato privilegiado» por su condición de artista ni por su faceta transgresora, «que no le puede hacer inmune al derecho penal». Tanto el acusado como su abogado, Gonzalo Boye, hicieron hincapié en deslindar a la persona del «personaje artístico», caracterizado, según explicó el propio César Strawberry, por el «nihilismo surrealista a través del humor, el sarcasmo y la ironía».

«El fascismo sin complejos de Esperanza Aguirre me hace añorar a los Grapo», escribió en su cuenta de Twitter en 2013. Lo hizo, se justificó, para responder «con un extremismo violento e indefendible» (el de los Grapo) a una declaración «de claro signo ultraderechista» de la política del PP al comparar a Podemos con ETA. Y en cuanto a su no menos polémico «a Ortega Lara habría que secuestrarle ahora», el músico dijo al tribunal que se trató de una «crítica» a los postulados ideológicos «del político, no de la víctima», después de que anunciara su candidatura «por el partido ultraderechista VOX».

Más original fue su explicación sobre el «roscón bomba» que, tuiteó, le regalaría al Rey emérito, inspirado, según él, en las explosiones de Mortadelo y Filemón, «que sólo tiznan la nariz de hollín».