Política

El desafío independentista

Nuevo cisma en el independentismo por el diálogo con el PSOE

El PDeCAT retira una moción acordada con el PSOE después de que Esquerra la rechazara en público.

El portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano/Foto: Efe
El portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano/Foto: Efelarazon

El PDeCAT retira una moción acordada con el PSOE después de que Esquerra la rechazara en público.

Nuevo y severo choque dentro del independentismo, esta vez a cuenta de la estrategia a seguir con el Gobierno de Pedro Sánchez. El cisma abierto entre ERC y el PDeCATes considerable y ayer se volvió a ver a raíz de una moción que el grupo neoconvergente en el Congreso pactó con el PSOE y que abogaba por un «diálogo» «dentro del marco de la ley» entre el Ejecutivo y la Generalitat. ERC, no obstante, se descolgó rápidamente y anunció que se abstendría en la votación, lo que provocó que el PDeCAT retirara el texto para evitar que hoy se vislumbrara en el Congreso la fractura evidente del soberanismo, incapaz de votar al unísono un texto sobre Cataluña.

La noticia saltó a primera hora de la mañana, apenas 24 horas después de una Diada en la que el Govern de Torra prometió «ir hasta el final» y hacer «efectiva la República catalana». Aún con la resaca a cuestas, el grupo del PDeCAT en el Congreso pactó por sorpresa con el PSOE una moción para instar al Gobierno de Pedro Sánchez a iniciar un proceso de diálogo político «sin imposiciones ni impedimentos» que permita a la sociedad catalana «determinar su futuro en el marco del ordenamiento jurídico vigente».

Esta última frase se incluyó a raíz de una enmienda presentada por los socialistas, lo que enervó y provocó el rechazo público de ERC, que afeó a sus socios neoconvergentes haber cedido ante los intereses socialistas. En un bandazo de última hora, el PDeCAT decidió recular y retirar el texto alegando que el PSOE había votado en el Senado una moción del PP a favor de la unidad de España. «El Gobierno juega con el diálogo», defendió la diputada Míriam Nogueras en un intento de desviar el foco de la crisis independentista y para ponerlo encima de Pedro Sánchez. «Queremos hablar de autodeterminación sin límites», reiteró.

Sin embargo, el embrollo a cuenta del diálogo con el Gobierno volvió a evidenciar las diferencias estratégicas en el seno del independentismo, sin una hoja de ruta de fondo consensuada entre partidos. «ERC es un partido y nosotros otro»; «no he mirado los tuits ni los comunicados de ERC»; o «yo no he hablado con ellos», fueron algunas de las explicaciones que ofreció la diputada del PDeCAT Míriam Nogueras para justificar que su decisión de retirar la moción no tenía nada que ver con el rechazo de los republicanos.

Al margen del encontronazo con ERC, lo cierto es que el texto pactado con el PSOE generó ampollas incluso dentro del propio PDeCAT, dividido entre los partidarios de mantener el pulso con el Estado –teniendo en cuenta que el Govern de Torra enmendó ayer mismo parte de la estrategia neoconvergente y apostó por la negociación sin excluir la vía unilateral– y los favorables al diálogo.

El tercer actor en discordia dentro de esta guerra tampoco se quedó al margen: nada más conocer el pacto inicial, la CUP señaló al PDeCAT y le acusó de «vulnerar la voluntad» de los catalanes.