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El PP apuesta por controlar Hacienda y Cs por Regeneración y Economía

La nueva estructura se cierra en diez consejerías, menos de las que Griñán tenía en 2012

  • Juanma Moreno
    Juanma Moreno

Tiempo de lectura 4 min.

08 de enero de 2019. 11:00h

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P. García / N. Acedo .  8/1/2019

La distribución definitiva del Gobierno del cambio en Andalucía se conocerá de forma oficial el próximo fin de semana, aunque el reparto de poder está prácticamente decidido a estas alturas de la negociación. Tanto Partido Popular como Ciudadanos se están esforzando en coordinar el discurso como una prueba de «lealtad», pilar sobre el que construir el nuevo proyecto de coalición andaluz. No obstante, ya se han empezado a conocer algunos detalles sobre esa «responsabilidad compartida» a la que ambos socios apelan. Así, a expensas de alguna modificación de última hora, la nueva Junta de Andalucía estaría coordinada desde diez consejerías, los populares controlarían áreas como Hacienda, Sanidad o Agricultura; y Ciudadanos, Economía, Educación o Justicia e Igualdad. Al 50 por ciento, con la presidencia de Juanma Moreno y Juan Marín de vicepresidente como única diferencia por los 90.000 votos más que obtuvo el PP.

«Se sigue negociando y no hay acuerdo total todavía. Hasta que no se firme no hay nada definitivo. Hay que esperar», advertían la tarde de ayer desde la formación naranja, que en este sentido es quien ha fijado los tiempos del cronograma: primero, acuerdo programático; luego, estructura de Gobierno y, por último, reparto de sillones. Superados el primero, entre hoy y mañana se limarán los «flecos» de la nueva nomenclatura de áreas de trabajo y será el fin de semana, tras la reunión de la Mesa del Parlamento, y con la candidatura a la investidura de Juanma Moreno fechada, cuando se den a conocer los perfiles de quienes ocuparán cada consejería. «Una vez que se cierre ese acuerdo de investidura con estructura de Gobierno se abordará la distribución de áreas. Si el acuerdo de investidura se cierra a lo largo de la semana, como confiamos, la distribución del Gobierno se abordará el fin de semana», transmitían desde las filas populares, que introducen en la ecuación el apoyo de los 12 diputados de Vox como premisa para poder seguir anunciando sus acuerdos.

Una de las imposiciones de Cs es crear una Consejería de Regeneración, Justicia e Interior, que lógicamente dirigiría. De este forma cumpliría su promesa de proceder a una auditoría general la Administración y, además, justificaría la decisión romper con el PSOE-A. Regenerar implica «adelgazar» la estructura inflada por Susana Díaz. Dejarla en diez consejerías supondría eliminar la administración periférica a niveles inferiores a 2012, cuando José Antonio Griñán redujo las delegaciones territoriales y fijó en once consejerías la composición de la Junta. Luego, en 2015, Susana Díaz las amplió a trece y elevó el número de delegados territoriales a los actuales como fórmula para cubrir cuotas y evitar fisuras en el PSOE andaluz.

«Es posible prescindir de parte de la estructura sin que se resientan los servicios que reciben los andaluces», por lo que se puede tener una administración «más efectiva y a la vez reducir costes innecesarios»,

Desde las filas populares se entiende que el control de Hacienda permitirá acometer de primera mano la «Bajada Masiva de Impuestos» (BMI) que tanto pregonó Juanma Moreno durante la campaña y el control de Agricultura, romper los estereotipos que durante cuatro décadas se ha encargado de crear el PSOE sobre el PP en el campo andaluz. Además, Moreno se comprometió a crear una vicepresidencia incluso de Agricultura, algo que en los actuales parámetros no resulta factible. La Sanidad, área realmente convulsa la última legislatura, permitiría a los populares ganarse respaldo social si logra mejorarla.

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