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Nueve meses para rematar los proyectos de Cifuentes

El Comité Electoral Nacional del PP ha decidido que el que fuera número dos de Cristina Cifuentes continúe en la Presidencia de la región hasta las próximas elecciones autonómicas

Ángel Garrido durante la rueda de prensa antes de la ronda de contactos/Foto: Efe
Ángel Garrido durante la rueda de prensa antes de la ronda de contactos/Foto: Efelarazon

Garrido afirma que «hay que huir de personalismos...Hay que estar con el partido». Niega que la ex presidenta sea «un lastre para el PP y para el Gobierno».

Fiel escudero de Cristina Cifuentes y ayer, más que nunca, «disciplinado militante» del PP, como el mismo se definió hace unos días. Es la imagen que mostró ayer el que será futuro presidente del Gobierno regional –ahora en funciones– Ángel Garrido, en su primera aparición pública después de que la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, y el coordinador regional del PP, Fernando Martínez Maíllo, le dieran las riendas de la Comunidad de Madrid y de que fuera despojado de la secretaría general del partido. «Hay que huir de personalismos, creemos que hay que estar con el proyecto: el partido... Estaré en aquel lugar en el que pueda ayudar más», dijo.

Todo fueron elogios para los recién nombrados nuevo presidente del PP de Madrid, Pío García Escudero, del que dijo ser «la persona perfecta», un hombre «dialogante y negociador» capaz de llevar a buen puerto a un partido «en un momento complicado» por los numerosos escándalos que le han salpicado últimamente. Lo mismo que cuando se refirió a la persona que le sustituye en el cargo como secretario general del partido en Madrid, Juan Carlos Vera. Un hombre que «conoce profundamente el partido, una persona valiosa».

Garrido, al que todos consideraban el «sucesor natural» de Cifuentes y ahora presidente en funciones, asumirá la presidencia porque cuenta con el apoyo de Ciudadanos. Él mismo llamó ayer al portavoz de la formación naranja en Madrid, Ignacio Aguado, para pedirle su apoyo expresamente de cara a la investidura con objeto de que salgan las cuentas a su favor y su candidatura sea la ganadora.

Aguado manifestó ayer abiertamente y sin reparos su apoyo a Garrido «porque está limpio, no pende bajo su cabeza la sospecha de ser imputado y va a poder agotar esta legislatura». Aunque Ciudadanos restó peso a lo que Garrido pueda hacer a lo largo de los nueve próximos meses al calificar su presidencia como «interina». Ciudadanos dejó claro que, desde su óptica, «no es el candidato de la regeneración», pero cumple el objetivo: «permitirnos llegar a las elecciones de mayo de 2019 de la mejor manera posible por que no va a iniciarse una nueva etapa en la Comunidad de Madrid». Aguado le marcó ayer como retos: «gestionar el día a día; que nos ahorre nuevos escándalos y que no genere más problemas».

El nombramiento de Garrido cierra una etapa complicada para la Comunidad de Madrid tras el «caso máster» y el «escándalo del supermercado» que ha acabado con la carrera política de Cristina Cifuentes. Se le ha considerado desde el primer momento el mejor de todos los candidatos posibles por su conocimiento del funcionamiento de la Administración regional.

Garrido no quiso desvelar si hará cambios en su Ejecutivo sin antes haber solicitado la confianza de la Cámara para poder afrontar el cargo, que ahora ostenta en funciones, con todas las de la ley. Sólo dijo que, «de hacerlos, serían de tono muy menor». No obstante, lo que sí avanzó es que habrá un nuevo consejero encargado de llevar a cabo las funciones de las que él se ocupaba como número dos de Cifuentes. Así, habrá nuevo consejero de Justicia que también haga las funciones de portavoz por una cuestión «operativa».

Tras once días de incertidumbre y quinielas hasta que ha sido nombrado por Génova, Ángel Garrido ofrece un Gobierno de continuidad al de Cifuentes con un programa de 300 puntos que tiene algunos pendientes de ejecutar. Ayer contó que ahora su relación con Cifuentes «es estrictamente personal».

Tal y como adelantó LA RAZÓN, la ex presidenta madrileña tiene previsto renunciar a su acta de diputada «cuanto antes», una cuestión a la que, según Garrido, «no se ha visto forzada por el partido, la decisión de dejar el acta o no sólo le corresponde a ella...Su permanencia en la Cámara no sería un lastre en absoluto porque ha hecho una labor de Gobierno muy buena».

Cifuentes sopesa dos opciones: acudir a votar la investidura de Garrido o darse de baja como diputada esta misma semana. De decantarse por esta opción, Cifuentes lo haría antes del próximo jueves para que diese tiempo a que corriese la lista y un nuevo diputado ocupase el puesto que permitiera sacar adelante la investidura de Garrido ya que, es necesario que los 48 integrantes del Grupo Popular estén presentes en la Cámara para que se apruebe su candidatura.

Cristina Cifuentes no ha solicitado, de momento, su reingreso en la Universidad Complutense, donde tiene una plaza como personal de administración y servicios (PAS) escala técnico superior de gestión (grupo A) por el que se cobra entre 50.000 y 90.000 euros anuales. Que su remuneración se acerque más a una cantidad u otra depende de la antigüedad, complementos...», informaron fuentes de la Universidad Complutense.

Mientras, todo sigue su curso para la investidura del futuro presidente. La presidenta de la Asamblea, Paloma Adrados, inició ayer la ronda de contacto con los grupos.

El primero en ser recibido fue el portavoz del Grupo Popular, Enrique Ossorio, y fue el encargado de proponer a Ángel Garrido para la presidencia. Ossorio respiró al dar por cerrada una etapa de incertidumbre en la que él también entraba en las quinielas. «Es un año muy importante para nosotros y tenemos una gran ilusión», dijo en nombre de los diputados populares.

Sobre las 18:30 fue el turno del portavoz del PSOE-M, Ángel Gabilondo que, tras días de «nerviosismo» como él mismo dijo, por no saber a qué rival se enfrentaba en su carrera a la presidencia regional, no alabó precisamente la elección de Garrido. «Madrid pierde estabilidad por la continuidad del PP en el Gobierno», informa Servimedia. Del mismo modo, pidió a formación naranja que volviese a reconsiderar su apoyo a los populares en la votación de investidura, que durará dos días.

Hoy continuará la ronda de contactos y está previsto que Paloma Adrados se reúna con la portavoz de Podemos, Lorena Ruiz-Huerta, y con el de Ciudadanos, Ignacio Aguado.

El análisis. Investidura el 16 y 17 de mayo

¿Cuándo será investido presidente de la Comunidad de Madrid Ángel Garrido?

Según marca el reglamento de la Cámara madrileña, el pleno de investidura, que durará dos jornadas, tiene que celebrarse entre el tercer y el séptimo día siguiente a la formalización de la propuesta de un candidato. De ahí que si se cumple estrictamente el reglamento, lo lógico es que la investidura se produjera en la semana de San Isidro, concretamente el 16 y 17 de mayo.

¿Cuántos candidatos hay a la presidencia madrileña?

Dos: Ángel Garrido, por el PP, y Ángel Gabilondo, por el PSOE. El candidato popular cuenta con el apoyo de la formación naranja, lo que garantiza que salga adelante su candidatura por la composición de la Cámara. Gabilondo comunicó ayer a la presidenta de la Asamblea, Paloma Adrados, que «mantiene su opción de aspirante a ser candidato a presidente». Podemos ya ha dado su apoyo al candidato socialista.

¿Cuánto tiempo durará el Gobierno del presidente regional?

Poco más de nueve meses, hasta las elecciones previstas para mayo de 2019. Según marca la ley electoral de la Comunidad de Madrid, «la convocatoria de elecciones se realizará por Decreto del Presidente, que se expedirá en la forma requerida para dar cumplimiento a lo dispuesto en el Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid y en la Ley Orgánica de Régimen Electoral General, el día quincuagésimo quinto anterior a la fecha de la celebración de las elecciones.

¿Puede seguir Cristina Cifuentes como diputada?

Nada le impide seguir siéndolo. De hecho, ella misma solicitó a la presidenta de la Asamblea, Paloma Adrados, continuar como diputada rasa con dedicación exclusiva. Cifuentes prevé renunciar a su acta de diputada «cuanto antes» y la previsión es que lo haga antes de la investidura del próximo presidente pero con tiempo suficiente para que corra la lista y ocupe su puesto un nuevo diputado que pueda emitir su voto, imprescindible, para que salga Garrido.

Los retos del nuevo presidente

Plan para la rebaja de impuestos con bonificaciones en sucesiones

Es uno de los proyectos estrella de Cifuentes que queda por rematar. Supone una bajada de impuestos al conjunto de los contribuyentes madrileños con especial impacto en las rentas más bajas y las familias. El paquete de medidas contempla una bonificación en el impuesto de sucesiones y donaciones que se lleven a cabo entre hermanos, tíos y sobrinos. El anteproyecto de ley se está trabajando entre las distintas consejerías.

Nueva estación de Metro de Gran Vía y su conexión subterráea con Sol

Otro de los proyectos en marcha es la conexión entre la Gran Vía y la Puerta del Sol a través de una vía subterránea que utilizarán cada día 23.000 viajeros. El importe destinado a estas obras es de 6.289.973 euros y tendrán un plazo de 12 meses. Se trataría de ampliar la estación de Gran Vía, que cuenta con 908 metros cuadrados de superficie y pasillos de reducidas dimensiones para dar servicio a los 44.000 viajeros que la utilizan a diario.

Plan de 1.000 millones para la mejora los hospitales públicos madrileños

Se trata de un ambicioso plan de inversiones para infraestructuras hospitalarias de la red pública de la Comunidad de Madrid que supondrá una inversión de mil millones en diez años. En concreto se acometerá la reforma integral de los siete mayores hospitales de la región: Doce de Octubre, La Paz, Gregorio Marañón, Ramón y Cajal, Clínico San Carlos, La Princesa y Niño Jesús. La reforma integral de La Paz sin que cese su actividad también es un hito importante.

Plan integral de Residencias de mayores con más personal

En septiembre pasado Cifuentes anunció un Plan Integral de Residencias de Mayores 2017-2020 que supondría un aumento del número de profesionales en lo que se denominan Residencias de Actuación Intensiva, es decir, aquellas que cuentan con un mayor número de personas con dependencia severa. También contemplaba mejoras en las infraestructuras, en la realización de controles de calidad en los procedimientos y en la atención a los residentes.