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El PP seguirá siendo el más votado en las CC AA pese a la caída en apoyos

  • El PP seguirá siendo el más votado en las CC AA pese a la caída en apoyos

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20 de abril de 2015. 14:26h

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20/4/2015

Las elecciones autonómicas del próximo 24-M dejan un mapa territorial inestable en el que los populares serían la fuerza más votada en sus feudos tradicionales. El PP necesitará a Ciudadanos para mantener plazas tan simbólicas como Madrid y Valencia y aguanta mejor en Castilla-León, La Rioja, Región de Murcia y Castilla-La Mancha. Este es el mapa electoral por comunidades que dibuja la encuesta de NC Report para LA RAZÓN:: Madrid, Valencia, Extremadura, Islas Baleares, Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha, La Rioja, Murcia, Cantabria, Asturias, Islas Canarias y Navarra.

Las elecciones autonómicas del próximo mes de mayo amenazan con dejar un mapa territorial de bastante inestabilidad. Gobiernos en minoría, casi todos, en los que el PP seguiría siendo mayoritariamente la fuerza más votada, pero que quedarían en manos de los posibles acuerdos postelectorales. En la mayoría, el PP podría seguir gobernando, pero dependería de los acuerdos que pueda alcanzar con Ciudadanos, según la encuesta de NC Report realizada entre marzo y principios de abril. El PSOE también dependería de los pactos con IU, Podemos y otras fuerzas minoritarias para tocar poder. Las comunidades en las que el PP aguanta mejor el desgaste de la coyuntura actual son Castilla y León, La Rioja y Castilla-La Mancha, en las que podrían seguir gobernando sin apoyos. En Murcia, los populares estarían rozando la mayoría absoluta, a una horquilla de entre uno y dos escaños. En todo el mapa autonómico se repite la misma imagen de fragmentación del voto y en todos los parlamentos irrumpen Ciudadanos y Podemos, que se llevan por delante a Izquierda Unida y a UPyD.El sondeo confirma la previsión con la que trabaja en la dirección popular, que los comicios de mayo pueden dejar un amplio mapa de gobiernos en minoría y sin la perspectiva de que ni Podemos ni Ciudadanos alcancen un acuerdo global ni con PP ni con PSOE, al menos hasta después de las elecciones generales. Esto deja un escenario muy abierto y que dependerá de las circunstancias de cada Gobierno autonómico y de la propia capacidad de negociación del candidato que encabece la lista más votada. En el caso del PP, la dirección del partido confía en que, al final, el debate local, más pegado a la gestión, a la administración que a la ideología, sume a su favor.

La encuesta de NC Report confirma que el PP perdería la mayoría absoluta que consiguió en las elecciones de 2011 en Baleares, Cantabria, Valencia y Madrid. Sin embargo, en estas tres comunidades autónomas seguiría siendo la fuerza más votada y podría alcanzar esa mayoría absoluta con el partido de Rivera. En Castilla-La Mancha y Extremadura, los dos feudos tradicionalmente socialistas que el PP conquistó en las últimas elecciones autonómicas, la pérdida de escaños para los de Mariano Rajoy es importante, pero deja dos realidades distintas. Podrían mantener la mayoría absoluta en la presidencia de la Junta manchega. Mientras que en Extremadura, José Antonio Monago, el actual presidente con el apoyo de IU, se alejaría en varios escaños más de los 33 que le darían la mayoría absoluta. Ahora tiene 32, y la encuesta apunta a que podría alcanzar entre 26 y 27. El PSOE, por contra, a diferencia de hace cuatro años, podría ser la lista más votada, lo que alejaría a Monago de repetir mandato. En Asturias, la encuesta pronostica un empate entre socialistas y populares. Los primeros perderían entre cinco y seis escaños, mientras que los de Rajoy subirían entre uno y dos escaños. En esta comunidad, después del experimento de Foro Asturias, la entrada de Ciudadanos no se produce a costa del granero del PP, que aumenta. El PSOE baja en Asturias, Baleares, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Canarias, Valencia y Madrid. Aguanta en Aragón, Cantabria, Extremadura, La Rioja y Murcia.Tanto para Mariano Rajoy como para el líder del PSOE, Pedro Sánchez, las batallas principales se juegan en Valencia y en Madrid. Pero en los dos casos los socialistas se quedarían lejos de ser la fuerza más votada y necesitarían un acuerdo multipartito para tener la mayoría absoluta. En Navarra las elecciones también dejan un preocupante panorama completamente fragmentado. UPN puede perder entre seis y siete escaños, que se sumen a la caída en uno o dos escaños del PP. El análisis global confirma que los dos partidos mayoritarios se dejan un importante porcentaje de voto por el camino, pero las urnas no avalan, según esta encuesta, una revolución en el tablero institucional. Podemos y Ciudadanos entran en el juego autonómico y tendrán la llave de la estabilidad de muchos Ejecutivos regionales. Aunque aún así, populares y socialistas siguen siendo los dos partidos con más apoyos en la mayoría de las comunidades. El terremoto en los apoyos electorales que han venido pronosticando hasta ahora algunos sondeos no enterrará al bipartidismo en los comicios de mayo, pero sí le dejará otro aviso importante por la caída en respaldo popular. Que viene, principalmente, de los jóvenes y del sector de la población ocupada que ha perdido su empleo o ha sufrido una importante rebaja en sus remuneraciones durante la crisis y ha perdido, por tanto, seguridad y posiciones en la escala social. La situación electoral española no es excepcional, ya que los vuelcos en los apoyos políticos se están produciendo en toda Europa. A nivel autonómico, la caída media de votos del PP ronda el 10 por ciento en aquellas comunidades en las que ha estado gobernando en esta Legislatura que termina. Una caída que va acompañada por otra también importante del PSOE. De ese desgaste, los que más «pescan» son Podemos y Ciudadanos.

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