Economía

El PSOE mantiene los despidos baratos en su programa electoral

«Mientras no haya un acuerdo» entre los agentes sociales, el despido seguiría como «está en este momento», dicen desde el PSOE

El PSOE mantiene los despidos baratos en su programa electoral
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El PSOE incluirá en su programa electoral derogar la actual reforma laboral o subir el salario mínimo interprofesional hasta los 1.000 euros. Sin embargo, las condiciones de despido no se derogarán, por lo que "mientras no haya un acuerdo"entre los agentes sociales, seguiría como "está en este momento".

El PSOE presentó ayer las líneas generales de la propuesta en materia de empleo que incluirá en el programa electoral con el que concurrirá a las próximas elecciones generales. Su apuesta gira en torno a un doble eje: derogar la Reforma Laboral aprobada por el PP y articular, en su lugar, un nuevo Estatuto de los Trabajadores. Pero, como ya adelantó LA RAZÓN, la modificación de la regulación actual no será de tanto calado como cabría esperar. En concreto, los socialistas sólo tumbarán «el modelo de negociación colectiva, el de contratación y el sistema de desigualdad imperante entre hombres y mujeres», es decir, que mantendrán vivo lo relativo a la indemnización por despido: 33 días para despidos improcedentes y 20 días para despidos objetivos. Unas cuantías fuertemente criticadas desde la izquierda y los sindicatos por el abaratamiento que supusieron, favoreciendo la rescisión de contratos.

A pesar de que fuentes socialistas calificaron los cambios como un ataque a «los elementos centrales de la Reforma Laboral», lo cierto es que su «triple derogación» es meramente accesoria, si atendemos a la relevancia que la regulación del despido tiene dentro del propio texto. Este diario adelantó hace diez días que el experto económico de Pedro Sánchez, Jordi Sevilla, en sus reuniones con inversores les trasladó la intención de su partido de no realizar grandes modificaciones en la Reforma Laboral, consciente de que los cambios aplicados por el actual Gobierno en el mercado de trabajo son medidas que han contado con un amplio respaldo de los grandes fondos y bancos extranjeros.

Los tiempos que el PSOE baraja para llevar a cabo su apuesta de empleo son breves. Según lleguen a La Moncloa realizarán estas «pequeñas modificaciones» y cubrirán las lagunas en contratación –con la creación de tres tipos contractuales: formativo, temporal e indefinido– y en negociación colectiva –dejándola en manos de los sindicatos– a través de la aprobación de un decreto ley que lo regule. Esta legislación «a golpe de decreto ley» ha sido también uno de los principales argumentos de los socialistas para criticar la forma en que el Partido Popular ha legislado desde el Gobierno.

Dentro de los compromisos del PSOE también se incluye la subida de un 40% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en dos legislaturas, esto es, que en ocho años se pase de los 648 euros mensuales actuales, a alrededor de 1000. Una medida que va en contra de la moderación salarial imperante en Europa, a través de la cual se ha logrado reactivar la contratación. En cualquier caso, el PSOE confía esta revisión al alza de los salarios a las condiciones económicas –favorables– que se desarrollen en los años sucesivos, y en relación a las cuales se revisaría la cuantía final.

Los socialistas también se comprometen a levantar la moratoria en el permiso de paternidad –que ellos mismos impusieron en 2010–, que pasará de dos a cuatro semanas. Eliminar la suspensión de esta medida obedece, según fuentes consultadas por este diario, a que «ahora que ha llegado la recuperación, se deben levantar las suspensiones que vinieron motivadas por la crisis». En aras de lograr mayor igualdad, el PSOE también obligará a que los Consejos de Administración estén integrados, al menos, por un 40% de mujeres.

Pero, sin embargo, la medida estrella en materia de empleo que el partido quiso presentar ayer, y que se vio eclipsada por su laxa derogación de la Reforma Laboral, fue un «plan de choque» para formar en seis meses a 700.000 jóvenes que no tienen empleo ni titulación. El público objetivo será los españoles de entre 16 y 29 años, a los que se proporcionará de forma gratuita la formación y la acreditación que les permita su acceso a la FP. Para acometer semejante inversión, el PSOE eliminará las bonificaciones a la contratación, una supresión con la que prevé ingresar los 1.000 millones en los que se ha presupuestado el plan de choque para la formación juvenil.