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El pueblo más sostenible de España: "Hemos cambiado los parques por huertos para coger lechugas"

Candidatos desconocidos: Lorena Rodríguez, alcaldesa de Carcaboso

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Madrid.

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24 de mayo de 2019. 00:53h

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Susana Campo Madrid. 24/5/2019

Gallineros comunitarios, consumo agroecológico, cursos de conserva de vegetales... son algunas de las iniciativas por las que Carcaboso, una pequeña villa de 1.200 habitantes al norte de la provincia de Cáceres es considerada el pueblo más sostenible de España, un reconocimiento de la UNESCO. Ubicado en una zona dae regadío, es uno de los once municipios del Valle del Jerte. Es, precisamente, el río Jerte uno de los responsables de la belleza de este hermoso municipio que aprovecha su envidiable localización y los recursos de la tierra para dinamizar su economía, fomentar la participación ciudadana e impulsar el emprendimiento social.

En declaraciones a LA RAZÓN, Lorena Rodríguez (Partido Regionalista Extremeño) explica que «recurriendo a los medios del pueblo y con una política sencilla, sin un gran presupuesto pero con grandes inversiones hemos conseguido ser un referente». La joven regidora, de 34 años y formación en educación social, llegó a la alcaldía hace cuatro años y pese a las dificultades de gobernar en minoría se presenta a la reelección. Confía en revalidar su puesto gracias al «sentido común y el trabajo diario» que han caracterizado su gestión en la última Legislatura. Tal y como expone, su campaña arrancó «el mismo día que llegué al consistorio», por lo que la recta final la afronta con serenidad y entusiasmo.

Ser el pueblo más sostenible de España esconde varias iniciativas detrás. Una de ellas es que el municipio está inscrito en la iniciativa Economía del Bien Común, que consiste en que todas las medidas adoptadas por el Ayuntamiento tienen como objetivo mejorar el bienestar de los vecinos y fomentar la solidaridad entre ellos, buscando formas alternativas de producción local. En este sentido, el Consistorio es «la mayor empresa del municipio y responsable de unos 77 empleos», sostiene.

«Hemos puesto en marcha un Centro Agroecológico Demostrativo para la formación y experimentación de proyectos que está a disposición de las entidades interesadas en desarrollar ideas agroecológicas», describe la regidora, que también destaca la participación de la localidad en la campaña nacional «Kilómetro 0», impulsada por la red «Terrae» para fomentar el consumo local. De hecho, una de las grandes transformaciones de esta localidad surge con la metamorfosis de los jardines municipales ornamentales en jardines comestibles. «Cuando paseas por los parques lo haces entre puerros, cebollas y lechugas que puedes recolectar, si lo necesitas», describe. Libre de transgénicos y fitosanitarios desde hace una década, sus productos naturales abastecen no solo a este municipio, también a la capital y comunidades tan lejanas como el País Vasco.

Consciente de que la política sirve para cambiar el mundo, la regidora tiene claro cuál es la receta para reducir la despoblación de la «España vaciada». «En el caso de Extremadura, urge una red de transporte que vertebre la región porque la gente no puede desplazarse entre localidades. No solo una red ferroviaria, dice –en relación con las constantes averías del tren con destino Madrid– también autobuses», concluye.

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